Opinión

Nos quieren ver la cara

No cabe la menor duda, que se han alineado los astros para que nuestro país vaya en picada

Víctor Guzmán
Académico

miércoles, 20 mayo 2020 | 06:00

No cabe la menor duda, que se han alineado los astros para que nuestro país vaya en picada. A medida que transcurren los días, vemos cómo se nos vuelven a presentar a través de comentarios y declaraciones federales las diversas ocurrencias que se traman para encarrilar más a la nación a un comunismo. 

Para empezar, resulta irrisorio que nos digan que la curva de la pandemia está aplanada, a quién se le ocurre decir semejante barbaridad. De manera local, como punto de referencia, los casos de infectados siguen creciendo, a nivel nacional es, por lógica, de la misma manera. 

No se ha detenido esta pandemia y sigue subiendo esa curva. Como bala que se lanza al cielo, y aún no alcanza su punto máximo. No es buena noticia, pero es la verdad. Llegamos a 51 mil 633 contagios y cinco mil 332 muertes a nivel nacional. Más aquellos que no se han contabilizado por diversos motivos, negligencia u ocultamiento oficial. La verdad es que mismos enfermeros y doctores han afirmado que son cientos de personas que permanentemente piden ser atendidos. Igual, los cuidadores de la salud se han manifestado por no tener las garantías de protección para continuar con su labor en los hospitales. “Hay que abrazarse, no pasa nada” nos dijeron. 

En otro rubro, las cámaras de comercio asustadas, buscando tener las mejores estrategias para reactivar la golpeada economía por diversos frentes, el primero por el Covid 19, el segundo la recesión nacional e internacional y caída del petróleo, entre otros aspectos internacionales. Tratando de resarcir los 346 mil 878 empleos caídos del 13 de marzo al 6 de abril. (STPS). Pero no se los permiten. Y en lugar de apoyar, se hace todo lo contrario, como la propuesta, que hizo el líder de Morena, Alfonso Ramírez Cuellar “preocupado” por la economía del País, propone construir una policía fiscal para medir la riqueza de las personas prósperas a través del Inegi, una revisión de cuentas y patrimonio cada dos años. 

Es prácticamente una sugerencia con fines socialistas, esto deja entrever que se busca la ausencia de la democracia, que siguen obstinados en desaparecer. Por si fuera poco, se está frenando la inversión privada, queriendo acaparar todos aquello puestos que sean considerados de poder y economía. Se detuvo la energía limpia, excusas miles, la verdad es que depende de particulares. El Estado quiere continuar con la combustión a base combustóleo y otros agentes contaminantes. 

Afectando a 26 plantas solares y 18 parques eólicos. Para hacer cumplir todo lo que se les venga en gana, por las buenas o no, surge la Guardia Nacional, al servicio total del jefe máximo de México. Pudiendo hacer cateos de manera directa, espionaje e investigación, casi de cualquier índole, hasta intervención de las comunicaciones personales. Así, de esa manera somos vigilados, y poco a poco se cierra la pinza del control totalitario. Pensar que aún hay personas que se niegan a ver lo que está pasando. “Nos cayó como anillo al dedo”. Ya son varias controversias y malas acciones que se han ido acumulando, y que deben tener la consecuencia natural de la población. El hartazgo se está generalizando, las acciones de mejora económica no se ven. El bolsillo no suena. Pero los impuestos continúan sin parar, la recaudación se ha vuelto más puntual y fiscalizadora.