Opinión

No volver a comer tierra

Cuando las cosas van de mal a pésimo es necesario dar una desconocida a quien considera tiene todo el poder en su puño

Víctor Guzmán
Académico

miércoles, 10 febrero 2021 | 06:00

Cuando las cosas van de mal a pésimo es necesario dar una desconocida a quien considera tiene todo el poder en su puño. Más aún cuando el sujeto se monta en su macho pinto empecinado en decir mentiras y engañar a los que desconocen la verdadera información.

Las denostaciones constantes de quien no está de acuerdo con su forma de gobierno o al cuestionarle alguna pregunta objetiva, eso es suficiente para hacerlo su enemigo, no importa si es empresario, comunicador o político, lo mismo da. No tiene espacio para la objetividad, sí para los engaños y agravios.

Pregonar la humildad como oveja, lo hace tan bien, que parece verdad, pero sigue siendo un lobo que domina las masas con las conferencias matutinas que sirven como distracción mientras tras bambalinas se cosen las habas de los próximos pasos a la instauración de un estado totalitario.

La pobreza y extrema pobreza que ha incrementado abruptamente en estos primeros dos años de gobierno, pero, lo ha disimulado con becas y apoyos económicos siendo un gancho perfecto para ganar adeptos en millones, sobre todo en este momento de elecciones 2021. Con ello busca seguir posicionado con la mayoría en las cámaras de senadores y diputados para cambiar las leyes y reformas a modo, como se ha estado haciendo.

Los ilusionados beneficiarios, creen que este sistema de apoyos va a durar todo el tiempo, pero no es así, en los sistemas totalitarios esos recursos se terminan. La inversión extranjera se aleja, como está pasando en el país, la clase media baja a clase pobre y así sucesivamente. Recordemos que idénticamente fueron los pasos en Venezuela, con becas y apoyos, al terminarse los recursos se acabaron los subsidios y hoy algunos están comiendo de la basura, literal.

En estos sistemas de economía cerrada, los ricos recogen lo que alcancen de sus pertenencias y se van, los de la clase media, que brindan empleo, pagan impuestos y dan economía al Estado pierden su patrimonio y empobrecen, mientras la clase baja queda sin tener alimento ni vestido. Así estamos viendo este proceso. Quien no crea, pregunte a las pequeñas y medianas empresas, cuál es la situación financiera por la que atraviesan. 

Por ello, el hambre y la necesidad económica son la combinación perfecta para los gobiernos que desean subyugar a un pueblo, hoy en día el descaro es total. 

Los momentos precisos son la oportunidad para retomar el rumbo, siempre se ha pensado que no se puede estar peor a un sistema político anterior, hoy vemos que es una equivocación rotunda, si se puede estar peor, ya lo estamos. Y más aún, podemos caer más. El decir que esta caída del Producto Interno Bruto o de la economía es culpa de la pandemia y su pésimo manejo. 166 mil 731 muertes oficiales de hospitales, faltando las no contabilizadas por ser muertes en casas, calles, edificios, etc. La culpa se podrá repartir en varias dependencias y dirigentes, pero la realidad es que solo es una persona responsable o más bien irresponsable por este caos histórico. 

Es necesario darle un vuelco a esta situación de miedo, inseguridad y desastre económico actual, estamos en tiempos y formas. Es necesario no dejarse engañar nuevamente con falacias y enredos que envuelven la mente, sobre todo de aquellos que no ven y de otros que no quieren ver. Recordar que todos los escaños políticos que se pretenden ganar estas elecciones, de todos los niveles, estarán al servicio del populista mayor, serán siervos fieles del rey chairo. Chihuahua y Juárez, no están exentos.

Es urgente pensar en este problema político-social que nos está subyugando, de no hacerlo podremos lamentarlo por muchos años, no solo nosotros sino las nuevas generaciones de adolescentes y niños.