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Opinión

No más tragedias como esta

El 7 de septiembre del presente año aconteció uno de los accidentes viales más trágicos en los últimos años

Erasto L. López
Analista Ciudadano

martes, 13 septiembre 2022 | 06:00

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El 7 de septiembre del presente año aconteció uno de los accidentes viales más trágicos en los últimos años, un tráiler conducido por un hombre de 44 años volcó su unidad impactando los establecimientos de burritos y quesadillas, mejor conocido como “Unión de Vendedores Benito Juárez” en el poblado de Villa Ahumada. 

En este lastimoso percance fallecieron 10 personas inocentes y otras más resultaron heridas. Al inicio se creyó que todo fue culpa de la impericia del conductor, incluso se llegó a pensar que los frenos de la pesada unidad estaban descompuestos, posteriormente, se agregó el factor de la alta velocidad que, si usted es de los que se ha detenido en Villa Ahumada a comer un delicioso burrito, podrá corroborar que tanto autos, camiones y tráileres conducen a un increíble exceso de velocidad. 

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A varios días del accidente, ha trascendido que el chofer que provocó la tragedia conducía bajo la influencia de metanfetaminas y anfetaminas, es más, al momento de la detención las autoridades mencionaron que se encontró un envoltorio de la droga conocida como cristal. 

En redes sociales algunas personas que dicen tener conocimiento de causa mencionaron que este tipo de malas prácticas, es decir, el de consumir algunos estupefacientes que van desde pastillas hasta drogas duras como la cocaína, son recurrentes para mantenerse despierto durante los largos trayectos. De los exámenes antidoping mejor ni hablar que, al parecer estos solo se aplican al momento de la contratación y a veces al momento de la renovación del permiso o licencia, pero no me hagan mucho caso, no soy un experto, solo replico lo que leí y escuché.  

Ahora bien, aquel suceso estuvo complementado por una serie de factores que, de cierta manera se podría decir que fue la tormenta perfecta. Sin embargo, (y con la esperanza de que no vuelva a pasar) no estamos exentos de que esto ocurra nuevamente, y no necesariamente en el mismo lugar. 

Me explico; vehículos de carga pesada conducidos a exceso de velocidad, por choferes que van desvelados o bajo la influencia de alguna droga estimulante que los haga mantenerse despiertos, estas condiciones las vemos a diario en nuestra ciudad, por todas las avenidas, y sobre todo en el área de las maquiladoras, llámese bulevar Juan Pablo II, avenida De las Torres, bulevar Independencia, entre otras. 

Ciertamente, las autoridades tienen la responsabilidad de estar al pendiente, de estar vigilando constantemente a los transportistas. Pero, la responsabilidad debe ser compartida; las empresas que contratan a los choferes, los choferes que deberían tener conciencia y sobre todo raciocino para realizar las actividades. Todo lo anterior sale sobrando y hasta parece un chiste cuando la razón principal es el dinero; dinero que ganan los choferes por viaje, dinero que ganan las empresas por explotar a los choferes y dinero que se ahorra el gobierno o mochadas que reciben por hacerse de la vista gorda. 

Desde esta columna solo queda mandar un abrazo reconfortante y un sincero pésame a los familiares de las víctimas. Y a todos los responsables implicados un gran manotazo sobre la mesa, de que ya va siendo hora de que pongan a la seguridad de la población primero, antes que al mismo dinero. 

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