Opinión

No hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla

Por primera vez el estado de Chihuahua será gobernado por una mujer, la cual ha demostrado con hechos y no con palabras la tenacidad, capacidad, liderazgo y sobre todo el compromiso de hacer las cosas bien para beneficio de nuestro estado

Alejandro Núñez
Catedrático

sábado, 11 septiembre 2021 | 06:00

En días pasados nuestra ciudad fue testigo de grandes acontecimientos políticos, que sin duda quedarán plasmados en nuestra historia colectiva.

Por primera vez el estado de Chihuahua será gobernado por una mujer, la cual ha demostrado con hechos y no con palabras la tenacidad, capacidad, liderazgo y sobre todo el compromiso de hacer las cosas bien para beneficio de nuestro estado. Como alcaldesa de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, demostró que las cosas “se pueden hacer y se pueden hacer bien”, dejando muy claro que en la política muchas cuestiones solo requieren de voluntad.

La Plaza de la Mexicanidad en esta frontera fue testigo de la toma de protesta de nuestra gobernadora Maru Campos; “No hay fecha que no se llegue, ni plazo que se cumpla”, aún y con la guerra sucia que emprendió el exgobernador Javier Corral en su contra, nuestra gobernadora mostró su templanza en todo momento.

El cambio de cualquier administración ya sea estatal o municipal sin duda alguna trae consigo esperanza a los ciudadanos, de que ahora si el gobierno en turno haga las cosas bien; pero para que eso suceda es necesario renovar la estructura gubernamental con los perfiles idóneos para cada puesto basándose en capacidades y no en compadrazgos, ya que a final de cuentas quien sufre por contar con malos servidores públicos somos nosotros los ciudadanos.

El servicio público debe de regresar a lo que significa realmente: “actividad organizada que tienda a satisfacer necesidades de interés general de forma regular y continua”; lamentablemente, a los servidores públicos “se les olvida” que su función es servir y no servirse del presupuesto.

Tanto la gobernadora Maru Campos y el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, han empezado a dar muestras de que nos irá bien en los próximos tres y seis años; ambos han iniciado a definir los principales nombramientos a base del análisis de perfiles adecuados y no por pago de facturas políticas, ya que el privilegiar los favores políticos por encima de buenos perfiles la historia nos ha demostrado que en lugar de ayudar al gobernante en turno sucede todo lo contrario y su carrera política puede fracasar por el simple hecho de tomar una mala decisión en este sentido.

En columnas anteriores de un servidor, se hacía el análisis del gran reto que tendría nuestro alcalde al elegir el mejor perfil para estar a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, debido a que la seguridad en cualquier administración gubernamental debe de ser prioridad para poder sentar las bases de un buen gobierno y lograr que le vaya bien a los ciudadanos.

El nombramiento del Mtro. César Omar Muñoz como secretario de Seguridad Pública es una muestra de que nuestro alcalde quiere hacer las cosas bien con el mejor perfil para ocupar dicho puesto y hacer frente a las necesidades que sufrimos los ciudadanos en materia de seguridad y prevención del delito.

Garantizar la tranquilidad y seguridad de los ciudadanos no es tarea fácil, por ello el nombramiento del Mtro. César Muñoz, llega en el momento adecuado que más necesita nuestra ciudad, para poder recuperar los espacios perdidos por las autoridades. Es fundamental de igual manera, trabajar en la prevención del delito bajo un enfoque de seguridad ciudadana en donde prevalezca el trabajo comunitario y se fortalezcan los lazos de confianza entre ciudadanía y autoridades.

“Mejorar es cambiar; así que para ser perfecto hay que haber cambiado a menudo” (Winston Churchill), analizando esta frase célebre, aplica con la renovación de las administraciones estatal y municipal; si se quiere hacer algo mejor, definitivamente se tiene que cambiar. No se puede mejorar haciendo lo mismo y con lo mismo.

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