Opinión

Mucho pueblo para tan poco gobernador

Siempre es más fácil conocer a una persona, no por lo que dice, sino por lo que hace. Y es que Javier Corral habla y promete mucho, pero hace muy poco por el pueblo de Chihuahua

Martín Chaparro Payán
Analista Político

viernes, 02 octubre 2020 | 06:00

Siempre es más fácil conocer a una persona, no por lo que dice, sino por lo que hace. Y es que Javier Corral habla y promete mucho, pero hace muy poco por el pueblo de Chihuahua.

Hasta ahora en su obcecada ambición por la candidatura presidencial del 2024, el gobernador ha iniciado una lucha frontal en contra del presidente de la República, utilizando su espacio al frente del Gobierno del Estado, para hacer campaña, por eso vale aquí preguntarnos ¿qué tanto nos ha cumplido Corral a los y las chihuahuenses?

Esta semana, Javier cumplirá cuatro años al frente del Ejecutivo estatal y hasta ahora no ha cumplido la gran mayoría de sus promesas de campaña: “limpiar la sierra… del narcotráfico”, o que “Juárez dejará de ser la capital del feminicidio”, el establecimiento de “un programa permanente de regularización de vehículos extranjeros” o “un transporte digno, que llegue cerca de tu casa, que pase seguido, y que nos cueste menos” (Corral, 2016).

En el tema de la seguridad, hace algunos días decidió negar la entrada a la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz, al representante del Gobierno federal en Chihuahua, Juan Carlos Loera de la Rosa. Con argumentos falsos politizó los asuntos de seguridad en nuestro Estado.

Nada menos en los últimos días, y como resultado de las mínimas condiciones de seguridad en la sierra de Chihuahua, nos enteramos del sensible fallecimiento del alcalde de Temósachic. Una de las localidades en las que el gobernador desapareció las policías municipales para imponer el patrullaje de la Policía Estatal.

En cuanto al tema de los feminicidios en Ciudad Juárez, el gobernador decidió construir una nueva sede de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género en la colonia Tierra Nueva.

Si con Duarte la dependencia estaba oculta y sin acceso al transporte público; con Corral, se decidió negar aún más el acceso a la justicia para las mujeres y se les envió a los márgenes periféricos de la primera frontera de México.

Por otro lado, contrario a su promesa de campaña sobre regularizar de vehículos de procedencia extranjera, Corral Jurado anunció hace apenas unos días el inicio de un programa para retirar de circulación “vehículos chuecos” que circulan en Ciudad Juárez (Excelsior, 2020). Un cambio de postura acorde con su personalidad mezquina y traicionera.

En el tema del transporte público, en cuatro años no ha cambiado las condiciones del transporte en lugares como Ciudad Juárez, en donde se utilizan unidades con más de 30 años de servicio.

Además, ahora con las restricciones sanitarias, las llamadas “ruteras” deben transitar en un horario limitado y con menos pasajeros. Dejando en la indefensión a decenas de miles de trabajadores y familias que dependen de ese indigno servicio público concesionado.

Podrá Corral engañar la primera vez a quienes no lo conocen, pero las y los chihuahuenses de bien ya estamos cansados de sus mentiras, de sus traiciones y de su absurda forma de gobernar.

Han sido cuatro largos años para el Estado de Chihuahua, Corral no trabaja, juega golf. No hace obra pública, se adjudica terrenos. No viaja a las comunidades alejadas del Estado, pasea por las playas de Mazatlán.

P.D. ¿Cuánto más necesitamos para entender que los prianistas no quieren a México?