Opinión
OPINIÓN

Mitin por los alimentos en la Uni

Son centenares los estudiantes que por salón, en pasillos o en espacios abiertos, comercian todo tipo de alimentos, desde los llamados chatarra hasta los extra sanos según el gusto de los compradores

LA COLUMNA
de El Diario

miércoles, 12 febrero 2020 | 06:00

• Mitin por los alimentos en la Uni

• La indirecta fue contra el senador

• Le abren cancha a ‘El Güero’ con hoteleros

• Siempre los dejan sin servicio médico

No es el extremo de un mercado árabe o asiático. Tampoco La Merced de la Ciudad de México, o una segunda aquí en Juárez. 

Poco a poco la “vendimia” entre estudiantes de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) se ha ido convirtiendo de año en año en una sana costumbre que esencialmente tiene que ver con la búsqueda de ahorro entre los más de 40 mil estudiantes, personal administrativo y hasta maestros.

Son centenares los estudiantes que por salón, en pasillos o en espacios abiertos, comercian todo tipo de alimentos, desde los llamados chatarra hasta los extrasanos según el gusto de los compradores.

Hasta hace algunos meses pudieron convivir sin problemas los microvendedores con los concesionarios de cafeterías y kioscos, pero algo trastocó ese esquema; los concesionarios echaron la caballería encima a los “minoristas”, casi casi exigieron pago por derecho de piso y ardió Troya. Culpan del desajuste a una administradora de cafeterías de nombre Bárbara Wong.

Por lo pronto en el Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA) harán los minoristas y sus cientos de clientes un mitin “a favor de la libre venta de alimentos entre estudiantes...”. Argumentan que “la alimentación y acceso a ésta es un derecho, no un privilegio institucional”.

Será la protesta a las tres de la tarde afuera del edificio E a la altura de la Dirección. Hoy ahí, mañana donde sea necesario, han advertido los (as) estudiantes.

***

Si no lo entendió el senador con suficiente claridad como tampoco lo entendió la mayoría de los asistentes, aquí lo traduciremos para que no haya dudas.

No hablamos de idiomas; o sí, del idioma político. Supimos el lunes ya tarde que el gobernador se refirió específicamente a su compadre el legislador federal por Morena, Cruz Pérez Cuéllar, cuando habló de “politiquerías” que señalan proyectos de su régimen como la construcción de algunos puentes, los planes para el transporte público y la remodelación de El Chamizal.

Hizo Corral ese señalamiento el lunes ante el gremio de los hoteleros y moteleros reunidos en el María Bonita San Lorenzo, donde tomó protesta como su nuevo presidente, Rogelio Ramos Guevara.

También estuvieron en el presidium el cónsul de los Estados Unidos en Juárez, John Tavenner; el presidente municipal suplente y administrador de la ciudad, Rodolfo “El Güero”, Martínez; el presidente de Canaco, Rogelio González Alcocer y la secretaria de Innovación del Gobierno estatal, Alejandra de la Vega. Al frente del sillerío, el jefe del Gobierno federal en el estado, Juan Carlos Loera; muy atrás, casi como placa de tráiler, justamente el senador Cruz Pérez Cuéllar.

Quienes escucharon en su participación a Corral hablar de politiquería en su clásico tono arrebatado-molesto creyeron que la toxina iba dirigida a quienes públicamente de manera sistemática, recurrente, o han señalado irregularidades o han exigido información clara sobre los proyectos aludidos, algunos ya en marcha. 

Transportistas y líderes de organizaciones sociales, los principales de ellos. Cruz no ha pintado en esos temas salvo por excepcionales flechas lanzadas que ahora sabemos le han dolido como ninguna otra al gobernador.

Lo dijo el mandatario al finalizar el evento. En palabras no publicables compartió ante sus allegados lo que también fue considerado como “trancazo a Cruz”. Si específicamente no lo aclara ni cuenta aun para los allegados.

Quién sabe si el senador lo interpretó de esa manera, lo cierto es que estuvo en las sillas de hasta atrás; al terminar el evento saludó a algunos de los presentes y se retiró. 

No tomó el riesgo de adentrarse hasta el presidium y despedirse. Bolas muy incómodas que no quiso manejar hacia Corral ni hacia su competidor por la candidatura a gobernador por el partido guinda, Loera de la Rosa.

Vendrán momentos más embarazosos y hasta de confrontación más pública y más abierta. La producción biliar de Corral es inagotable y Pérez Cuéllar no es ningún dejado.

***

Para “El Güero” Martínez Ortega fue sorpresa que le ofrecieran el podio en ese mismo evento de los hoteleros. Llegó en representación del independiente alcalde, Armando Cabada. Visto bueno por supuesto de Corral y de los anfitriones.

No necesitó el funcionario municipal referirse a politiquerías o expresiones por el estilo sino únicamente describir algunas acciones desarrolladas por la Presidencia Municipal y hacer presencia, mucha presencia, entre los asistentes. Se pavoneó.

Rodolfo Martínez se está perfilando como la pieza más importante de Cabada hacia la sucesión en la alcaldía. Algo ha hecho bien para convertirse en favorito dentro del equipo del alcalde.

Sea por partido o sea independiente “El Güero” está en posibilidades de dar una buena pelea y no llegar al ring como mero bulto. 

Tenemos a un PAN casi muerto, un PRI que no se mueve salvo cuando hace ruido aquí el dirigente estatal, Omar Bazán y un Morena, ese sí, de cuidado porque busca la revancha del 2018.

Es el momento, entonces, de meter velocidad para quienes aspiran a la silla de Cabada. Evidentemente “El Güero” ya está en eso.

***

El director de Pensiones Civiles del Estado y el delegado en Juárez, Alberto Herrera y Jorge Daniel Mena, doblaron las manos ante el reclamo de maestros por el pésimo servicio médico.

Accedieron los funcionarios a contratar de nuevo los servicios subrogados del Centro Médico de Especialidades para los profesores estatales de la frontera y la región de Nuevo Casas Grandes. También se supone que harán algunas mejoras a los laboratorios de PCE, de donde han surgido errores garrafales en las pruebas de diagnóstico que solicitan los doctores.

Fueron varios días de protestas las que llevaron a poner atención a Herrera de lo ocurrido en la ciudad, pero el dirigente de la Sección 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Ever Avitia Estrada, no tardó ni cinco minutos en colgarse la medallita.

Aquí el problema está en que ni el sindicato magisterial ni la institución que atiende a los maestros estatales se toman en serio su papel.

En menos de dos años les han suspendido el servicio de especialidades unas cuatro ocasiones, con el pretexto de que no hay dinero o sale muy caro. Han sido decisiones facilonas de escritorio las de Herrera y Mena, que luego presumen como grandes ahorros para PCE, cuando en realidad el costo financiero y político de no brindar atención es más alto.

Ante estas fallas el SNTE ha sido relegado a mero espectador. Ni por taparle el ojo al macho busca la forma de apoyar a sus agremiados afectados.

Los maestros se enfrentan solos a un delegado sordo y a un director que lo único en que piensa es en reportarle a su jefe el gobernador supuestos ahorros con base en recortes. Luego se le regresan al doble de su costo esas inhumanas medidas de austeridad.

Ahora que lograron un acuerdo, independientemente de que se lo quiera colgar como un logro el sindicato, nomás van a esperar cuánto les dura el gusto, porque con incumplimientos constantes se los han traído en toda la administración.

***

Ayer Flavia Rodríguez, directora de la consultora ARegional, exhibió cómo en México casi 100 mil millones de pesos de los sistemas estatales de salud se manejan en la opacidad.

Justo en medio del papelón que han hecho algunos gobernadores por la llegada del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), la agencia muy bien calificada en la evaluación financiera demostró que la transparencia, fundamental para tener un manejo eficiente de los recursos, no es el fuerte de los mandatarios estatales. 

Por algo se retuercen con la recentralización de lo que era el Seguro Popular. Ahora no dispondrán de recursos para gastarlos a su antojo.

El caso de Chihuahua es lamentable, según el Índice de Transparencia del Gasto en Salud 2020 presentado en la Ciudad de México.

Ni en los peores tiempos del exsecretario Ernesto Ávila había tenido la calificación de 40.08 puntos en una escala de 100. Cayó la Secretaría de Salud del Estado 11.97 puntos y cinco posiciones, para ubicarse en el lugar 22 de 32.

La media nacional fue de 50.23 puntos. Los estados mejor calificados, Guanajuato, Hidalgo y Sinaloa, lograron de 95 hacia arriba. Una vergüenza para los que, como Chihuahua, no quedaron siquiera entre el promedio.

Con qué cara hablan el secretario Jesús Enrique Grajeda y su jefe el gobernador Corral de transparencia y esfuerzos por mejorar el sistema de salud, si está peor de los pies a la cabeza.