Opinión

Migrantes en Juárez, ¿qué esperan?

Ya casi se cumplen dos años de la primera caravana migrante procedente de Honduras

Carlos Murillo
Abogado

domingo, 03 octubre 2021 | 06:00

Ya casi se cumplen dos años de la primera caravana migrante procedente de Honduras. En este periodo, hemos visto en las calles de Juárez desfilar a grupos de migrantes que esperan su primera audiencia en Estados Unidos para solicitar su asilo, casi siempre aduciendo ser víctimas de la violencia en sus países de origen.

La gran mayoría son familias y encuentran apoyo en los centros de apoyo humanitario donde les proporcionan asesoría, techo y comida, como la Casa del Migrante que tiene una tradición de varias décadas en este trabajo comunitario; otros, acuden a centros emergentes de refugio que han organizado asociaciones religiosas y autoridades en distintos puntos de la ciudad. Pero son tantos los migrantes que no hay suficientes lugares. También hay quienes han buscado compartir casas, hospedarse en hoteles o en pensiones para esperar los meses que se tarda la autoridad migratoria en resolver.

Según los datos de la autoridad migratoria del gobierno de Estados Unidos, el tiempo promedio para la solicitud de asilo por ser víctima de violencia en la modalidad I-918 (en lo que llaman el estatus U), es de 54.3 meses, esto durante las mediciones del año 2020. Solicitar asilo es el trámite más tardado mientras que el estatus migratorio I-129, de trabajador no inmigrante (que solicitan las empresas norteamericanas para sus empleados) tiene un tiempo de espera de 0.3 meses, la más baja entre todas las solicitudes. El contraste es evidente, entre la migración deseada y la no deseada.

El “Transactional Record Access Clearinghouse” (TRAC), que en español sería algo así como Centro de Acceso a Datos sobre Gestiones -judiciales-, que integra a investigadores de Escuela de Comunicaciones Públicas de Newhouse y la Escuela de Administración de Whitman, ambas de la Universidad de Syracuse, han desarrollado una serie de herramientas para exponder datos y análisis relacionados con los jucios federales, en especial sobre la justicia migratoria en Estados Unidos. 

El proceso para obtener un asilo legal en Estados Unidos es una caja negra del sistema judicial norteamericano. Del lado mexicano, pocos conocen los procedimientos de migración y, aunque convivimos con el fenómeno de la migración hacía Estados Unidos, nos es ajena la realidad que viven los grupos que llegan a la ciudad.

Recientemente, la administración de Biden ha implementado la estrategia de los “Dedicated Docket” (DD), la traducción sería expedientes específicos, este proyecto anunciado en mayo de este año por el secretario de la Defensa Nacional, se trata de poner como límite 300 días para la resolución del juez de migración en casos de familias que solicitan asilo humanitario, promoviendo la rapidez sin comprometer la equidad en el proceso. Este es el discurso oficial.

El gobierno de EU identificó diez ciudades en donde hay disponibles jueces migratorios para llevar los casos DD e hizo una selección y, entre las múltiples opciones, El Paso Texas se incorporó a la lista. Según los datos de TRAC, en los tribunales migratorios se han asignado 94 expedientes bajo el programa DD desde mayo hasta el mes de agosto. Estos se suman a los miles que hay pendientes.

Por la pandemia, no solamente se retrasaron los trámites, también hubo necesidad de virtualizar las audiencias ante los jueces norteamericanos, lo que provocó, por ejemplo, que en los “Dedicated Docket” se realizaran tres tipos de prograciones para las audiencias: presencial, por teléfono y en videollamada; y casi el 90 por ciento se programaron en la nueva modalidad de la virtualización. Por esta razón, ya ni siquiera será requisito acudir presencialmente a la cita.

Para el centro de estadística TRAC, todavía hay dudas sobre la implementación de los “Dedicated Docket” puesto que, estos casos, se han incrementado considerablemente en los últimos meses, pero se suman a la carga de trabajo en los tribunales que siguen con los asuntos ordinarios; además de la saturación de casos, los jueces deben resolver problemas técnicos como la traducción del español al inglés, lo que aumenta considerablemente el tiempo de cada audiencia. 

Por otro lado, los procesos de migración relacionados con un crimen, también son motivo de un juicio para los mismos jueces, entre el catálogo de delitos relacionados con el tema migratorio están el 08 USC 1326 “Reingreso de extranjero deportado” y 08 USC 1324 “Traer o albergar a ciertos extranjeros”, la mayoría de estos cargos ameritan cárcel.

Entre tanto, el número de procedimientos de solicitud de deportación presentó un número histórico en el año 2019, de casi 700 mil en todo EU; pero, en el año 2020 presentó una caída drástica, durante el año de la pandemia apenas se alcanzó el número de 217 mil casos; para el 2021 el número tiende a incrementarse, por lo pronto en el mes de agosto ya se superó el número del año pasado.

En cuanto a las nacionalidades, el primer lugar en la lista de procesos de deportación (a nivel nacional) es Honduras, con 32,701, seguido de Guatemala, Brasil, y en cuarto lugar se encuentra México, siguen en la lista Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Cuba, El Salvador y Haití.

Los casos judiciales que se cuentan como Migrant Protection Protocols (MMP), tuvieron un incremento durante el programa “Remain in Mexico” (Quédate en México), que comenzó en diciembre de 2018 y se implementó durante la primera Caravana Migrante por parte del gobierno de Trump.

Durante el periodo de 2019, los MMP en El Paso, Texas, alcanzaron los 11,419 casos, en 2020 el número disminuyó más de la mitad, llegando a 5,404 y en 2021 apenas ha superado los mil casos. De ese número total, el primer lugar por nacionalidad es Guatemala, seguido de Honduras, Ecuador, Cuba, entre otros (México aparece en el lugar número once de la lista). En la sala de espera para la primera audiencia hay más de cinco mil personas (la mayoría están aquí en Juárez) según el dato de TRAC que cierra en el mes de agosto de 2021. 

En 2019, en El Paso, Texas, únicamente 27 casos fueron aceptados para evitar la deportación, pero esto tampoco significa el asilo o la residencia legal, simplemente no preocedió el proceso judicial de deportación.

En resumen, más de 18,000 migrantes han pasado por aquí desde el 2019 solicitando asilo, de ellos, a la mayoría les han negado el asilo y han regresado por aquí. Aunque el número tiende a la baja, Ciudad Juárez serguirá siendo una de las fronteras más frecuentadas para intentar llegar al sueño americano. Es necesario comprender más este fenómeno para poder responder con políticas públicas que permitan mantener nuestra convicción de pueblo solidario, como reza el escudo de Ciudad Juárez “Refugio de la Libertad, Custodia de la República”.

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