Opinión

México sin reglas

Quizá lo peor de la decisión de la Secretaría de Energía de asignar la operación del yacimiento petrolero de Zama a Pemex, y no a Talos Energy, que lo descubrió, es que manda nuevamente el mensaje de que las reglas no valen nada en México

Sergio Sarmiento
Periodista

miércoles, 07 julio 2021 | 06:00

"El delito de los que nos engañan no está en el engaño, sino en que ya no nos dejan soñar que nunca nos engañarán".

Víctor Ruiz Iriarte

Ciudad de México.- Quizá lo peor de la decisión de la Secretaría de Energía de asignar la operación del yacimiento petrolero de Zama a Pemex, y no a Talos Energy, que lo descubrió, es que manda nuevamente el mensaje de que las reglas no valen nada en México. Socava la posibilidad de generar inversión en un momento en que esta es más importante que nunca. La medida no solo es arbitraria, sino que tendrá poco o ningún beneficio para México, ya que el 70 por ciento del crudo que Talos pudiera extraer correspondería de todas formas al Estado mexicano.

Talos ganó en 2015 la licitación por el bloque 7 del golfo de México donde en 2017 encontró, con un pozo de exploración, el yacimiento de Zama, que contiene unos 670 millones de barriles de petróleo equivalente. El campo colinda con el de Uchukil, asignado a Pemex. Talos ha perforado otros tres pozos de delimitación y ha invertido cientos de millones de dólares en el proyecto; Pemex, nada. Talos ha presentado a la Comisión Nacional de Hidrocarburos un plan prospectivo y de desarrollo completo; Pemex, no. Aun así, la empresa gubernamental reclamó el 2 de julio la operación del campo compartido y la Secretaría de Energía, cuya titular es también presidenta del consejo de administración de Pemex, lo que representa un conflicto de interés, se la concedió tres días después.

La Sener puede escoger al operador en campos compartidos sobre la base de las mejores prácticas internacionales. Debe tomar en cuenta tanto el porcentaje del yacimiento en cada bloque, como la capacidad financiera y técnica para desarrollar el campo. Por eso Pemex ha presentado un estudio que argumenta que su bloque tiene 50.43 por ciento del yacimiento, poco más de la mitad, aunque no identifica a la empresa que realizó el estudio, ni explica cómo llegó a la conclusión sin perforar ningún pozo. Talos cuenta con un estudio de Netherland, Sewell & Associates que coloca en su bloque 60 por ciento del yacimiento. La Sener afirma que Pemex tiene recursos financieros suficientes para desarrollar el proyecto, a pesar de sus pérdidas y enorme deuda, porque goza del respaldo de la Secretaría de Hacienda. Afirma también que posee la capacidad técnica para el proyecto, pese a que el petróleo se encuentra a una profundidad mayor que cualquiera que haya explotado hasta ahora.

No dudo de la capacidad técnica de Pemex. También sé que el gobierno puede inyectarle dinero a discreción, aunque los mexicanos tendríamos derecho a que estos recursos se utilizaran para servicios públicos, para la salud, por ejemplo, y no para subsidiar a una empresa quebrada. La decisión de la Sener es cuestionable porque impide a Talos recuperar su inversión, en una acción que podría considerarse como una expropiación sin indemnización, prohibida por el TMEC; además, se vuelve absurda ante el hecho de que el gobierno mexicano obtendría la mayor parte del beneficio si Talos fuera el operador sin arriesgar nada y sin obligar a los contribuyentes a subsidiar a Pemex.

La Sener no se ha apegado a las mejores prácticas internacionales. Su decisión es ideológica y dañina. Reitera el mensaje de que, sin importar las reglas para la inversión, el gobierno podrá modificarlas a su antojo, como ya hizo con el aeropuerto de Texcoco o la planta cervecera de Mexicali. Pero si no hay reglas confiables, será muy difícil convencer a los inversionistas de apostar su dinero en nuestro país.

Sin burla

"No queremos que nadie pierda la vida", ni delincuentes, ni nadie, exclamó AMLO con tono emociona en su mañanera de ayer. "Aunque se burlen, voy a seguir diciendo abrazos, no balazos". No hay lugar para la burla, el sentimiento es loable. El problema es que esta política no se ha traducido en una reducción de la violencia.

Twitter: @SergioSarmiento

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