Opinión

México libre, pero de Calderón

En fechas recientes, el Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó el registro como partido político a 'México Libre'

Daniela González Lara
Analista

jueves, 10 septiembre 2020 | 06:00

En fechas recientes, el Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó el registro como partido político a “México Libre”, una organización liderada por el expresidente Felipe Calderón Hinojosa y su esposa Margarita Zavala Gómez del Campo. Dicha negativa obedece a una serie de oscuros antecedentes donde el propio Instituto multó a esa organización debido a irregularidades en el manejo de sus ingresos y gastos, así como la detección de aportaciones electrónicas por más de un millón de pesos, donde no se pudo identificar la procedencia de esos recursos. Sin embargo, los argumentos parecen endebles según algunos expertos en derecho electoral, pues argumentan que estos fueron estratégicamente mal planteados por los consejeros del INE, con la finalidad de que sea el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), quien enmiende la decisión y finalmente sean ellos quienes por mandato judicial les otorgue el registro como partido político, ya que a los organizadores de las elecciones, con su maltratada imagen pública le dio temor cargar con la responsabilidad moral de sumar un parasito millonario al erario mexicano. 

Que exista quien señale que son débiles los argumentos y estos sean impugnados ante un Tribunal que pudiera darles la razón jurídica, no significa que dicha asociación con proyecto de partido esté limpia de toda irregularidad, al contrario, expertos en la materia como John Ackerman señala que más bien sucedió que premeditadamente no se llevó a cabo una verdadera investigación de las enormes irregularidades cometidas por “México Libre”, es decir, que de los males existentes, los consejeros del INE señalaron los más débiles de combatir con la finalidad de que sean los magistrados electorales a quienes se les adjudique el descrédito y la deshonra de sumar el nanopartido de Calderón a la boleta electoral.

En las elecciones del 2018, México se liberó de los personajes que encabezan este proyecto de partido y de toda su banda de cómplices, lo hizo en unas votaciones históricas donde la ciudadanía libremente eligió expulsarlos del poder castigándolos con su voto en contra, permitiendo la posibilidad de un cambio real y necesario. Los mexicanos y mexicanas votamos no solamente por un cambio de rumbo político, sino por una liberación del narcogobierno que caracterizó el sexenio de Felipe Calderón y su falso teatro de combate a las mafias desatando una cruenta guerra en la que se sacrificó a balazos la vida de miles de mexicanos, abandonando a los deudos a su suerte, después de provocar una sanguinaria lucha que metió a Ciudad Juárez y al país completo en una espiral de violencia y pobreza que nunca más ha podido parar.  Principalmente en la frontera, nunca olvidaremos aquellos años del calderonismo donde se fueron a la quiebra miles de negocios en nuestra ciudad, no olvidaremos las calles vacías por el terror que sembraba ser presa de la delincuencia, así fuera por los abusos de los agentes federales que invadieron nuestras calles o los narcotraficantes que supuestamente estaban buscando combatir y que se dedicaban a sembrar el terror secuestrando personas, extorsionando comerciantes, colgando muertos de los puentes e incendiando negocios, entre otras muchas prácticas de terrorismo.  

Si de algo necesitara liberarse este pobre país es precisamente de los Calderón y de los que gobiernan como ellos, de los fraudes electorales, de la corrupción en los tribunales, del narcogobierno, de la tragedia del ABC, de los feminicidios, del tráfico de influencias, del fraude de la Estela de Luz, de la Refinería Bicentenario, de Odebrecht, de los saqueos a Pemex, al IMSS y a la Comisión Federal de Electricidad y de todo lo que huela a transas contra el pueblo, incluido el nuevo partido de Felipe Calderón.  Con estos antecedentes, ¿cómo puede ser que pretendan contender para gobernarnos nuevamente?

Esa opción para el votante nace viciada por muchos motivos, incluso utilizar en el nombre el calificativo de libertad para describir la realidad política de México en la actualidad se queda corto, yo diría que nuestro país además de ser libre está despierto y por ello, considero que difícilmente regresará el neoliberalismo al poder, pues personajes como ellos hoy están plenamente identificados y así utilicen todas sus artimañas en los Tribunales y logren colarse a la boleta electoral, estoy segura de que perderán en las urnas, al tiempo. Gracias por leer, ¡qué viva México en este mes de septiembre! Yo soy Daniela González Lara.