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Opinión

Marea guinda

Un partido que recibió su registro apenas en 2014 se ha convertido no solo en gobernante sino en dominante

Sergio Sarmiento
Periodista

lunes, 06 junio 2022 | 06:00

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“A esta marea guinda ya nadie la para” 

John Ackerman, abril 2022

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Sigue creciendo la marea guinda. Un partido que recibió su registro apenas en 2014 se ha convertido no solo en gobernante sino en dominante. Podría estar incluso en camino de ser un nuevo partido hegemónico, como el PRI durante décadas. 

Si bien escribo antes de que se conozcan los conteos rápidos o los resultados oficiales preliminares de ayer, las encuestas de salida sugieren que la marea guinda sigue tomando fuerza, Se esperan cuando menos cuatro triunfos de Morena, quizá cinco, aunque el PAN afirmaba ayer que estaba ganando tres. Las victorias de Morena están teniendo lugar en estados gobernados por otros partidos. Hasta ahora Morena y sus aliados controlan 18 entidades de 32. Con los nuevos gobernadores serán quizá 22 o 23. El PRI, tras perder dos estados, está en riesgo de extinción; le quedarían dos, el Estado de México y Coahuila, que enfrentarán comicios en 2023. Los gobiernos estatales se suman a la Presidencia de la República y a las dos cámaras del Congreso de la Unión. 

El que Morena haya podido convertirse en partido dominante en tan poco tiempo se debe al talento político de Andrés Manuel López Obrador. Dos veces derrotado en contiendas por la Presidencia, supo unir su obstinación a una enorme capacidad de comunicación. Su popularidad personal, a pesar de los males que su gobierno ha generado, es producto de estas dos características. El “pueblo”, para usar el término que prefieren los populistas, se siente atraído por un líder que dice diariamente “Vamos muy bien” y que atribuye todos los problemas a una conspiración de conservadores, (neo)liberales, fifís y corruptos. López Obrador ha sabido también utilizar los recursos públicos para repartir ayudas que presenta como un acto de generosidad personal y que compran votos. 

México no es el único país que ha sucumbido al populismo, la corriente política que dice “defender los intereses del pueblo”. Ya en el siglo I antes de Cristo el aristócrata Julio César enarboló en la antigua república romana las causas populistas de los populares ante los nobiles y los optimates. Sus armas en la lucha por el poder fueron sus victorias militares, especialmente en las Galias, y el reparto de tierras a soldados y de dinero y alimentos al pueblo. César, sin embargo, se convirtió en dictador y fue asesinado en el Senado, lo que no impidió que se convirtiera en una leyenda para el pueblo. 

Los gobernantes populistas se han multiplicado recientemente en el mundo, desde Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela a Narendra Modi en la India, de Recep Tayyip Erdogan en Turquía a Viktor Orbán en Hungría, de Jair Bolsonaro en Brasil a Donald Trump en Estados Unidos. Un hartazgo con los gobiernos liberales democráticos ha generado esta tendencia. que en México se ha reflejado en el gobierno de López Obrador. 

¿Cuánto tiempo durará la marea guinda? Es difícil saberlo. El presidente ha prometido retirarse a su rancho, que dice que no es suyo, al terminar su mandato. Aunque Morena es favorito para las elecciones de 2024, ninguno de sus presuntos sucesores parece tener las características que han hecho tan popular a López Obrador. Por otra parte, el estancamiento económico y la inseguridad siguen afectando a millones. AMLO ha logrado convencer a los votantes que toda la culpa es de sus predecesores, pero la explicación se agotará tarde o temprano. 

    Ayer Morena se apuntó victorias importantes. Si la medida del triunfo son las “seis de seis” que pronosticaba Mario Delgado podríamos hablar de un fracaso, pero en realidad Morena contendió por seis entidades gobernadas por la oposición y se llevó cuatro o cinco. No está nada mal. 

Confundir

Siguen nuestros políticos saliendo a declarar victorias cuando no hay resultados de ningún tipo. Con esto buscan confundir o preparar el camino para las protestas. No son verdaderos demócratas. 

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