Marcelo para la SSPC

Fue un acto terrorista contra mexicanos, así de enérgico calificó el canciller los lamentables hechos de El Paso

Miguel Ángel Godinez García
Analista
sábado, 10 agosto 2019 | 06:00

Ciudad de México.- Fue un acto terrorista contra mexicanos, así de enérgico calificó el canciller Marcelo Ebrard los lamentables hechos de El Paso, Texas, que arrojaron nueve connacionales muertos.

El vicepresidente Ebrard, como lo califican analistas, se dispone a presentar cargos y a solicitar la extradición del asesino que, con un fusil de asalto, disparó en contra de una multitud indefensa. Está en lo suyo y no se esperaba menos de él como canciller.

Fueron nueve mexicanos muertos fuera del país y de nuestro alcance; ni los servicios de inteligencia de EU, que son los mejores del mundo, lo pudieron evitar. Pero lo que sí está a nuestro alcance es la ejecución de más de una docena diaria de personas aquí en México.

La seguridad pública, que no es por ahora área de Marcelo, es cada vez más grave, con cifras nunca antes vistas.

El primer semestre de este año ha sido el más sangriento. Es lamentable decirlo, pero parece ser que el Estado ha perdido la guerra contra la delincuencia organizada y desorganizada.

Para muestra, el jueves aparecieron 20 cuerpos mutilados en Michoacán, sí, ahí donde el entonces gobernador Lázaro Cárdenas, ahora coordinador de asesores del presidente, pidió el apoyo del Gobierno federal para combatir la inseguridad, propiciada por los cárteles que operaban en el estado.

Ahí se desplazó por primera vez al Ejército Mexicano para combatir a los grupos delincuenciales, ahí nació la famosa guerra contra el narcotráfico.

Hay que dar tiempo a la GN, del general Rodríguez Bucio, y al CNI, del general Audomaro Martínez, para que den resultados. Son dos generales con toda la capacidad al mando de tan altas instituciones, donde depende la seguridad nacional del país.

Marcelo pedirá la extradición del asesino de El Paso, bien por él, sólo que en nuestro sistema penitenciario federal y estatal domina la corrupción.

De ocurrir, este asesino tendría privilegios o escaparía de prisión, como sucedió en uno de los casos más vergonzosos del país: la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Definitivamente, quisiéramos a Ebrard en la SSPC, porque si así está defendiendo a los connacionales caídos, seguramente de la misma forma defendería a los ciudadanos contra la inseguridad; lo mismo defendería a los miembros del Ejército Mexicano, de la Armada y de la PF, que ahora conforman la GN.

Marcelo estuvo en el proceso de paz con el EZLN y asesoró al comisionado Manuel Camacho; estuvo muy atento a la estrategia de guerra del general Godínez Bravo, comandante de la VII RM y encargado de derrotar a los zapatistas.

Ebrard fue secretario de SSP de la CDMX y fue quien trajo al exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, para implementar el operativo Tolerancia Cero, creado precisamente por el alcalde neoyorkino con mucho éxito.

Siendo jefe de Gobierno, Marcelo nombró a un experto de seguridad al frente de la SSP, al doctor Manuel Mondragón; en su autoexilio, después de la cacería en su contra, armada por Osorio Chong con toda la fuerza del Estado, Ebrard se fue de encargado de Ciudades Seguras de la ONU.

Ahora es coordinador de la GN, del INM y de los operativos antiinmigrantes que ya dieron buenos resultados. Su relación con los titulares de la SDN y de Marina, general Luis Cresencio y almirante Ojeda, respectivamente, es fuerte y de respeto.

Sus amarres diplomáticos con el presidente y el secretario de Estado del país más poderoso del mundo, EU, son de coordinación, amistad y respeto, por todo esto debería ser el titular de la SSPC, amén de que es amigo íntimo del presidente, quien le tiene toda la confianza.

 

De Imaginaria

El general Luis Cresencio tendrá que dejar sus botas de Caballería colgadas al menos siete semanas; jugando basquetbol se lastimó el talón de Aquiles. Muchos quisieron sacar otras conjeturas, pero lo cierto es que el secretario está fuerte y bien. Desde aquí le deseo a mi general una pronta recuperación.