Opinión

Lozoya, ¿la cárcel?

El caso de la corrupción de Pemex, con senadores panistas y priistas, que también involucra al expresidente Enrique Peña Nieto y al exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray

Raymundo Riva Palacio
Periodista

lunes, 19 abril 2021 | 06:00

El caso de la corrupción de Pemex, con senadores panistas y priistas, que también involucra al expresidente Enrique Peña Nieto y al exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, tomó vuelo con la detención de José Luis Lavalle Maury, exsenador del PAN, por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita. Sin embargo, lo que se ve como un gran paso en la lucha contra la corrupción, es un proceso atropellado y maniqueo que enfrenta obstáculos porque el testigo clave, Emilio Lozoya, el exdirector de Pemex que lanzó disparo con reguilete las imputaciones, no ha aportado evidencias que permitan judicializar el caso.

La detención de Lavalle Maury la logró el fiscal general de Alejandro Gertz Manero después de actos ilegítimos y probablemente ilegales. Sus abogados, por ejemplo, discutieron con el juez el el caso, y el juez, en plena complicidad con el Ejecutivo, les dijo que si lo acusaban de traición a la Patria, para retomar la imputación a Peña Nieto y Videgaray, no alcanzaría para la prisión preventiva que buscaban. Por ello le imputaron el delito de operaciones de procedencia ilícita, y con el apoyo del juez lograron que quedara preso, con argucias legales para no concederle la fianza. 

El juez le regaló tiempo a la Fiscalía General para que persuada a Lavalle Maury que se acoja al criterio de oportunidad y denuncie a sus correligionarios, porque lo entregado por Lozoya no es suficiente para mantenerlo en la cárcel -asumiendo que se aplica la ley-, pues la la principal acusación contra Lavalle Maury viene de la grabación ilícita de un video que se difundió en agosto del año pasado, donde aparecen el exsecretario técnico del Senado, Rafael Caraveo, colaborador muy cercano al exsenador, recibiendo bolsas de dinero junto con Guillermo Gutiérrez Badillo, quien era asesor del gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez, que presuntamente eran para compensar a senadores del PAN por el apoyo y cabildeo de la reforma energética.

La detención de Lavalle Maury, probablemente creía Lozoya al poner tanto énfasis en el video, le daría el respiro que busca para obtener el beneficio del criterio de oportunidad, donde al denunciar a personas que cometieron delitos, podría ser exonerado de los crímenes que se le imputan, y obtener la libertad. Sin embargo, el artículo 256 del Código Nacional de Procedimientos Penales establece que para que se otorgue el criterio de oportunidad, el delito denunciado tiene que ser más grave que el imputado a quien busca la libertdad, como es al caso de Lozoya.

Esto no puede ser un error, sino parte de la estrategia paralela de Gertz Manero, cuya desconfianza con Lozoya ha ido creciendo. ConLozoya de testigo, parece haberse dado cuenta, eso no será posible. Gertz Manero le ofreció a Caraveo el criterio de oportunidad, pero las evidencias que está aportando tampoco son suficientes para el maxiproceso que desearía tener. Lavalle es la siguiente oportunidad, pero no se sabe si cederá a la presión y, en dado caso que así fuera, si lo que denunciara sería suficiente para proceder contra otros ex panistas de mayor monta. Al ex director de Pemex, el juego no le está saliendo, y con Lavalle Maury en la cárcel, no tiene un pie afuera, sino que su futuro, por ahora, sigue viéndose tras las rejas.

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