Opinión

Los problemas seguirán por buen tiempo

La jornada de las votaciones concluyó y en casi todos los casos ya fue entregada la constancia de mayoría de los candidatos que resultaron triunfadores el 6 de junio pasado

José Ignacio Gallardo
Analista

miércoles, 16 junio 2021 | 06:00

La jornada de las votaciones concluyó y en casi todos los casos ya fue entregada la constancia de mayoría de los candidatos que resultaron triunfadores el 6 de junio pasado. Incluso ha sido dada a conocer la conformación de lo que pudiera ser el próximo Cabildo juarense y el número de regidores que pudieran obtener los partidos con más votos. Desde luego que candidatos y partidos pueden buscar impugnar los resultados, ya que esa posibilidad está contemplada en el marco jurídico-electoral. Sin embargo en muchos sentidos se puede decir que el proceso electoral que inició desde el año pasado está por concluir.

El problema para los juarenses es que los graves problemas que aquejan a la ciudad, continúan ahí y seguirán por varios meses más. No van a desaparecer por arte de magia, al contrario, es ahora cuando se complicarán debido a la falta de gobernabilidad, de presupuesto y voluntad política de las actuales autoridades estatales y municipales.

A pesar de que la responsabilidad de las actuales autoridades y funcionarios aún no concluye, es evidente que el ritmo de trabajo ha disminuido considerablemente.

Desde que Armando Cabada solicitó licencia para embarcarse en una nueva aventura política, se agudizó la división y la pugna al interior del Gobierno municipal. La rivalidad entre los que respaldaban a Rodolfo “El Güero” Martínez y los que se quedaron apoyando a Cabada y a Morena provocó la división del equipo resultando la ciudadanía como la única víctima.

En el nivel estatal nunca hubo división porque desgraciadamente nunca hubo equipo de trabajo ni liderazgo. Terminaron la gestión como empezaron, sin ganas, sin rumbo ni proyecto y carentes de resultados. 

Cada día que pasa el escaso liderazgo que llegó a tener el gobernador Javier Corral, se diluye inevitablemente. No son pocos los funcionarios que ya traicionaron a Corral y empezaron a jurarle lealtad eterna a la ganadora Maru Campos con tal de no salir de la nómina.

El problema mayor es la parálisis que conforme avanzan los días se nota en muchas dependencias estatales y municipales. Si cuando había recursos no hicieron grandes obras, ni proporcionaron servicios eficientes y de calidad a los ciudadanos, menos ahora que ya lo despilfarraron o desviaron el presupuesto. 

Es por eso que los ciudadanos tienen que soportar altas temperaturas en los hospitales públicos, también por esto es que la inseguridad va en aumento, ya que no hay patrullas ni combustible para las unidades. Es por eso que el servicio de recolección de basura brinda un pésimo servicio. Y también esta es la razón por la que los agentes de vialidad y seguridad pública andan desatados. Sin supervisión, sin control andan las cosas en las administraciones municipal y estatal, y en pleno año del Hidalgo.

Lo trágico es que cuando aterricen las nuevas administraciones, encontraran las arcas vacías en el Ayuntamiento de Juárez y en el estado de Chihuahua. Esto significa que en muchos sentidos, la parálisis gubernamental concluirá hasta que inicie el próximo año fiscal. Es decir que los juarenses tendrán que lidiar con el caos unos seis meses más.

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