Opinión

Los menos pobres

El gobierno está gastando más en subsidios, pero ya no los enfoca a los más pobres

Sergio Sarmiento
Periodista

jueves, 09 septiembre 2021 | 06:00

“‘Primero los pobres’ no es una simple frase o un eslogan publicitario, es un principio que da sentido a la actuación del gobierno”.

Javier May

Ciudad de México.- El presidente López Obrador ofreció en su tercer informe una lista de récords financieros y económicos, muy a la usanza de los gobiernos conservadores, pero recalcó: “Tengo muy claro que debemos atender a todos con respeto, sin dejar de ayudar a nadie; pero la preferencia se debe seguir dando a los más pobres y necesitados”. Quizá el mandatario debería prestar más atención a sus propias palabras.

El gobierno está gastando más en subsidios, pero ya no los enfoca a los más pobres. “Si bien los programas sociales y las becas educativas en su conjunto aumentaron 45 por ciento en dos años -escribe Gonzalo Hernández Licona, extitular de Coneval-, el apoyo a los más pobres disminuyó en 32 por ciento”. El presidente parece haber cambiado su lema de “Primero los pobres” a “Primero los menos pobres”.

Máximo Ernesto Jaramillo-Molina, activista contra la desigualdad, pedía en Twitter el 3 de septiembre: “Si realmente creen en ‘Primero los pobres’ usen su militancia y/o activismo para señalar el desastre de la política social de este sexenio, peor en algunos sentidos que la desastrosa política social del pasado. Es una traición al pueblo solapar y no criticar esto”.

El presidente afirma que 70 por ciento de la población recibe programas sociales, pero la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH) registra que solo 29.7 por ciento de los hogares recibió programas sociales en 2020. “Los apoyos fueron recibidos en mayor proporción por los menos necesitados que en 2018”, según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado. El beneficio de los cinco deciles de mayores ingresos aumentó 114 por ciento real entre 2018 y 2020, el “de los cinco deciles más pobre creció solo 17 por ciento”.

Jaramillo-Molina escribió en Animal Político que, según datos de la ENIGH, en 2016 “67 por ciento de la población en pobreza extrema vivía en un hogar que recibía al menos un programa social. En cambio, para 2020, esta cifra es de solo 43 por ciento. Es decir, en el nuevo sexenio y durante el año de crisis más grave de los últimos tiempos se dejó de atender a 36 por ciento de la población hogares en pobreza extrema que eran beneficiarios anteriormente, y ahora no reciben nada del gobierno”. La población “no pobre” que recibe programas sociales subió de 20 por ciento en 2018 a 27 por ciento en 2020, pero la de pobres extremos bajó de 64 a 34 por ciento. “Los hogares más pobres (del decil I) recibían 19 pesos al día por hogar durante 2018 y en 2020 reciben solo 13 pesos en promedio. Desgraciadamente, este gobierno dejó aún más atrás a los pobres, y no ‘primero’”.

Entre 2018 y 2020, según el Coneval, la pobreza general subió de 41.9 a 43.9 por ciento y la extrema de 7 a 8.5 por ciento. Era previsible por la pandemia, pero lo notable es que un gobierno comprometido primero con los pobres no solo no está usando las armas que tiene, como los programas sociales, para respaldarlos, sino que dedica cada vez más recursos a ayudar a los menos pobres.

¿Por qué está bajando el respaldo a los más pobres? Una razón es el cambio de los padrones con el Censo del Bienestar, que busca beneficiar más a los políticamente leales que a los más pobres. Otra es el fortalecimiento de programas como los de adultos mayores y las becas que benefician más a quienes no son los más necesitados. “Primero los pobres” se convierte así en un simple lema político, muy eficaz, por cierto, pero no en un compromiso real con quienes menos tienen.

Sin respirar

Diecisiete pacientes fallecieron en un hospital del IMSS en Tula, Hidalgo, porque un apagón dejó sin funcionar los ventiladores. La planta de emergencia fue afectada también por las inundaciones. Cada vez tenemos más tragedias prevenibles.

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