¿Ciudad Juárez cumple con ellos?

Los 10 mandamientos de la ciudad habitable (I)

El listado se basa en las condiciones básicas para que una ciudad sea próspera y humanizada

Verónica González
Analista
martes, 25 junio 2019 | 06:00

Hace un par de días leía una columna que se publicó en mayo de este año en el Especial de Ciudades de El País. En ella Hugo Macdonald hace referencia a los aspectos que se pueden considerar en la ciudad para su habitabilidad. Es importante recalcar que esta aproximación la hace basada en las condiciones básicas para que una ciudad sea próspera y humanizada. Hago un listado de “los 10 mandamientos”, con la visión y el análisis en Ciudad Juárez. 

1. Verde. Los árboles juegan un papel fundamental en la dotación de oxígeno a los seres vivos, adicionalmente, embellecen las calles y las casas y proporcionan bienestar a las personas. Los beneficios de contar con espacios verdes son multifactoriales, sin duda. En Ciudad Juárez tenemos según la OMS un déficit de más del 10 m2/habitante de áreas verdes. En nuestra ciudad aún falta mucho por hacer en esta materia, partiendo de un diseño urbano y del paisaje con entornos que incluyan especies endémicas, hasta ser educados como sociedad para evitar plantar especies que consumen mucha agua. 

2. Pública. Es importante que la ciudad tenga espacios públicos de calidad, y que además estos espacios sean totalmente abiertos y empáticos con los usuarios. Las ciudades que no contemplan este elemento pueden tender a evitar la relación con los demás y crear modelos de introspección social. Si bien Juárez tiene espacios públicos, plazas y parques, ¿cuáles de ellos cumplen la función de espacio público? Algunos son cerrados, las plazas están delimitadas y no cuentan con infraestructura urbana para que las personas simplemente puedan sentarse bajo el sol a tomar una soda. Además de ser públicos, los espacios deben ser empáticos. 

3. Doméstica. Este “mandamiento” hace referencia a los elementos que embellecen de una manera acogedora a los espacios, por ejemplo, las luminarias, los cestos de basura, los postes, las paradas de autobuses, entre otras. En Juárez si bien existen la mayoría de estos elementos, algunos son muy viejos o están descuidados. Una ciudad con énfasis a elementos domésticos incide además del bienestar de la población, en reducir la violencia y la delincuencia debido a que el espacio confortable invita a las personas a ocuparlo y mientras más gente habite el espacio público se propicia mayor interacción. 

4. Entrópica. Las ciudades en la antigüedad propiciaban que las personas se reunieran con diversos fines, venta o intercambio de bienes, ver algún espectáculo callejero, entre otros. En la actualidad, no en toda la ciudad se permiten este tipo de prácticas, lo que propicia una segregación y el cierre con una barrera imaginaria de calles. La interacción de personas de diversas clases sociales permite un intercambio importante dentro de las relaciones y fortalece las interacciones de ayuda y apoyo mutuo. 

5. Densa. Existen muchas aportaciones de autores que muestran la importancia de una ciudad con alta densidad, puesto que esto refleja un mayor ordenamiento territorial. Esto implica que el uso de suelo sea mixto pero que también los complejos habitacionales incluyan una variable que incida en casas o apartamentos que contemplen elementos de diseño empáticos y con elementos verdes. La densidad no significa la construcción de casas aprovechando el mínimo espacio, sino que se haga de una forma eficiente. 

Este elemento implica propiciar una estrecha relación entre los habitantes de los conjuntos, lo que conlleva a crear lazos de protección, reduciendo la violencia. 

Analizando estos aspectos, se puede concluir que en Juárez aún nos falta considerar algunos elementos para que se logre consolidar como una ciudad que tenga una visión hacia las personas, que incluya a todos los grupos sociales y raciales y que pueda permitir un crecimiento y el desarrollo humano que todos aspiramos por ser habitantes de este municipio. 

Existen algunos indicadores que pueden reflejar estas aseveraciones, pero con base en ello, se deben crear las soluciones creativas y fundamentadas en resultados que los habitantes necesitamos. Podemos elegir modelos que permitan una buena integración de los elementos descritos anteriormente, pero también podemos explorar alternativas endémicas que surjan de las necesidades particulares de la ciudad. 

En esta lista aún falta la integración de otros cinco mandamientos, en la entrega de la primera quincena de julio exploraremos las demás consideraciones, las cuales son un poco controversiales. ¡Hasta entonces!