‘Líderes religiosos’

Una sorprendente noticia que nos hace estremecer ha salido a la luz durante esta semana, y es que cuando hablamos...

Sarahí Esparza/
Analista
sábado, 08 junio 2019 | 06:00

Una sorprendente noticia que nos hace estremecer ha salido a la luz durante esta semana, y es que cuando hablamos de líderes religiosos nuestras creencias han provocado que se les vea como seres fieles a Dios con la gran misión de salvar a miles y millones de personas y además de considerarlos como seres libres de pecado o en este caso libres de delitos. 

Naasón Joaquín García originario de Guadalajara, Jalisco y líder religioso de la Iglesia La Luz del Mundo como ya lo hemos visto alrededor de todos los medios de comunicación, fue acusado por varios delitos relacionados con el abuso sexual, pornografía infantil, tráfico de personas, etc. Actualmente enfrenta cargos que podrían hacer que perdiera su libertad de por vida con una fianza que alcanza los 50 millones de dólares, una cifra sumamente alta que la Iglesia se ha negado a pagar a pesar de estar en contra de los delitos que se le atribuyen a Naasón Joaquín García. Esta organización recientemente sacó un comunicado en donde redactan que su líder siempre ha trabajado de una manera muy apegada a la ley respetando las instituciones y la dignidad de las personas, a demás de que rechazan las falsas imputaciones que se han vertido en su contra y esperan que las instituciones que se encargan de impartir justicia en Estados Unidos realicen una investigación apropiada para el caso. 

Esta situación es muy lamentable en el sentido de que seguimos enfrentando abusos por parte de personas que tienen más poder que otros, que utilizan sus estatus de superioridad para obligar a mujeres y niños a cometer actos que a la vista de muchos de nosotros son actos atroces que lejos de respetar la dignidad humana la desmoronan. Presuntamente este líder obligaba a sus víctimas a realizar actos sexuales con la justificación de que cualquier negativa sería contraria a Dios, a demás de que obligaba a sus víctimas a desnudarse y tocarse entre sí mismas para así obtener fotografías de carácter sexual y también les decía que “los reyes pueden tener amantes y que nadie puede juzgar a un apóstol de Dios por sus acciones”. 

Es injustificable este tipo de acciones y considero que el Gobierno de Estados  Unidos tiene una labor muy grande que es juzgar a este individuo de la mejor manera posible, tomando en cuenta todas las declaraciones que se han hecho en su contra. Un dato que ha acaparado mi atención totalmente es que Naasón Joaquín García no ha sido juzgado por ningún delito en nuestra nación, a pesar de que su padre Samuel Joaquín Flores también ya había sido perseguido y acusado por delitos de abuso sexual y que a demás también era considerado como un enviado de Dios y también un iluminado. Y mi pregunta es ¿qué no alcanzamos a ver hasta dónde puede llegar a alcanzarnos el machismo que se vive día a día en nuestro país? Es una situación de alto impacto donde un líder religioso se ha aprovechado de tantas mujeres y menores de edad llegando al extremo de traficar personas, ¿cómo puede ser posible que nuestra sociedad siga defendiendo a este tipo de personas e implorando que sea liberados aun que hayan causado daños irreparables a nuestras mujeres y niños? ¿Cómo puede ser que un individuo de este carácter pueda ser homenajeado en el centro cultural más importante en México después de haber causado tremendo daño y que como sociedad sigamos pensando que por ser un representante de Dios estas personas puedan ejercer cualquier poder o acción sobre nosotros?

Este hombre sólo por tener una gran influencia en nuestra cultura gracias a la religión y además de todo estar estrechamente relacionado con el Gobierno de nuestro país ha podido cometer estos actos, en distintos momentos se han hecho públicos señalamientos de que ha abusado sexualmente de integrantes de su congregación, aunque las autoridades judiciales siguen sin reportar ninguna denuncia penal en contra de este líder religioso en nuestro país. No podemos seguir permitiendo que este tipo de situaciones sigan pasando, es nuestra obligación hablar y declarar en contra de todas esas personas que atentan contra nuestra seguridad y sobre todo con nuestra dignidad de humanos, así como lo anteriormente ocurrido en Ciudad Juárez hace unos meses donde se vivió algo similar en relación a el padre Aristeo Baca que también fue detenido por abuso sexual y que a pesar de ser culpable nuestros ciudadanos insistían por su libertad.