Opinión

Las disyuntivas del PRI en Chihuahua

Es tiempo de que los jóvenes tomemos espacios importantes, tal como la enorme responsabilidad que tuvo el exalcalde Ariel Fernández que supo conjugar diferentes corrientes políticas en Aquiles Serdán

Karen Mora
Política

sábado, 09 octubre 2021 | 06:00

Pareciera que en el Partido Revolucionario Institucional las elecciones con miras a la renovación de la dirigencia en el Comité Ejecutivo Estatal fueran asunto que no compete a la ciudadanía, sin embargo, siendo parte de la vida pública de nuestro estado, por supuesto que tiene consecuencias a mediano y largo plazo en la toma de decisiones que impactan a los chihuahuenses. Y es que desde esa dirigencia parten decisiones que influyen en la agenda política de gobernadores, diputados, regidores, pero también a nivel nacional con las representaciones federales en la Cámara de Legisladores.

Por ello mismo es menester un análisis de quiénes desean estar en el CEE tricolor de unas elecciones que están a la vuelta de la esquina.

Hiram Hernández Zetina es un joven de 27 años, diputado federal, con una trayectoria al interior del partido muy meteórica, que empezó a los 17 años, pero justo su carrera tan corta es indicativo de que le faltan tablas para entrar a dirigir a un partido que requiere de manera urgente, experiencia y muchísimo colmillo político.

Guillermo Márquez es conocido por ser un operador político por tierra, el problema es que si bien ha participado como coordinador de campaña de más de un priista pero con nulo éxito, por lo que se ve difícil que logre llegar. La pelea estaría entre el actual dirigente que busca la reelección, Alejandro Domínguez y el exalcalde de Aquiles Serdán, Ariel Fernández.

Alejandro cuenta con la estructura partidista y cuya clave será en saberla aceitar a su favor, aunque el problema con que se enfrenta es que hay duda en si ha sabido jugar sus dados políticos con la actual gobernadora, quien por cierto, es clave también en dicho proceso, pues tiene dentro de su gabinete a personajes tricolores de la talla de un Enrique Rascón y Lilia Merodio, quienes no necesariamente se identifican con el actual dirigente priista. Por otro lado, Ariel Fernández cuenta con una base interesante al interior del partidazo que ha tejido poco a poco con miras a ocupar la silla del CEE del PRI. Trae consigo una buena relación con distintos actores políticos y sin desgaste aún, lo que juega a su favor como un capital positivo.

Mientras tanto, habrá que seguir los pasos de la juventud priista que intenta romper esquemas en la política del PRI; si lo logran, serían los primeros en dirigir un partido con toda la responsabilidad que ello conlleva.

Es tiempo de que los jóvenes tomemos espacios importantes, tal como la enorme responsabilidad que tuvo el exalcalde Ariel Fernández que supo conjugar diferentes corrientes políticas en Aquiles Serdán. Habrá que estar pendientes.

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