Opinión
OPINIÓN

‘Lárguense de aquí... contaminan mi plaza’

Talavera no corrió de 'su' establecimiento a los nombres y apellidos de las enfermeras, corrió a los uniformes que portaban y todo lo que precisamente ello implica

LA COLUMNA
de El Diario

sábado, 04 julio 2020 | 06:00

-‘Lárguense de aquí... contaminan mi plaza'

-No trabajan pero recuerdan ‘paloma negra’

-Lamentan la pérdida del doctor

-Chaparro por Loera, ese sería el enroque

Un individuo que administra la plaza comercial Las Américas, por el rumbo del Pronaf, no sólo cometió ayer a media tarde una barbaridad de carácter ético y moral contra enfermeras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sino que incurrió en un acto flagrante de discriminación tipificado como delito penal.

Para José Rolando Talavera, un exdirectivo de una cámara empresarial en esta ciudad y actual manejador del centro comercial mencionado, ha pasado de noche todo el contexto de crisis sanitaria y económica sufrido por Ciudad Juárez, por todo Chihuahua, por el país y por el mundo.

No sabe o no quiere saber de coronavirus ni menos de los héroes de la salud que adquirieron tal categoría no únicamente por exponer sus vidas salvando y/o tratando de salvar la de sus semejantes contagiados por Covid-19, sino porque han sido víctimas constantes de ataques por prejuicios, desconocimiento o razonamientos absurdos.

Talavera no corrió de “su” establecimiento a los nombres y apellidos de las enfermeras, corrió a los uniformes que portaban y todo lo que precisamente ello implica.

“Lárguense de aquí. Ustedes no pueden entrar aquí. Contaminan mi plaza...”, les gritó cuando ellas quisieron ingresar a un establecimiento de comidas.

Usó a sus escoltas para echarlas fuera, según fue narrado a El Diario con lágrimas en los ojos por las propias afectadas.

A unos metros de distancia del centro comercial está la Clínica 6 del IMSS donde laboran las heroínas. Confirmaron empleados de algunos negocios que no han sido ellas las únicas discriminadas por el mismo sujeto, así que las autoridades de todos los niveles, municipal, estatal y federal, deben tomar cartas frente a la agresión.

Nomás eso faltaba...

***

La imagen que presentamos en la versión digital de La Columna corresponde a dos altos funcionarios del Gobierno del Estado cuyos sueldos rebasan con facilidad los 60 mil pesos mensuales.

El varón es Francisco Lozano; “La Coyota”, le llaman sus compañeros de oficina por el mismo origen sonorense de las obleas u hojaldres rellenas de piloncillo. La mujer es Maribel Hernández, jefa de Gobernación estatal en Ciudad Juárez.

Ayer subió Lozano a redes sociales una foto que parece tomada ya algunos meses en alguna residencia de esta frontera donde Maribel  “le canta” “Paloma negra”. Ocho comentarios y apenas seis me gusta le fueron colocados.

El frívolo hecho no agradó nadita a varios funcionarios de primero y segundo nivel que enfrentan en el día a día carencias de todo tipo, incluso respaldo humano para trabajar, mientras uno de los más cercanos al gobernador, Javier Corral, la pasa en redes sociales.

Algunos de ellos tienen contadas ya por lo menos 20 faltas de Lozano a su trabajo durante los últimos tres meses de crisis sanitaria sin que reciba alguna amonestación de su jefe directo el gobernador. Y nadie sabe que ande en “comisión” o actividades reales de trabajo afuera de Palacio.

Así es el relajamiento y el despilfarro de dinero en sueldos y equipo innecesario. Luego hablaremos de las cámaras de primera generación que ayer fueron estrenadas en uno de los estudios de televisión de Palacio. Más de 10 mil dólares por cada una.

***

Los médicos de la frontera lamentan la pérdida de uno de los suyos a consecuencia del Covid, pero no por haberse contagiado sino por haberse extraviado en los programas de farándula producidos en el departamento de publicidad de Gobierno del Estado.

Los doctores se refieren al subdirector médico de la Secretaría de Salud en la Zona Norte, Arturo Valenzuela Zorrilla, cuya imagen se repite a diario en boletines y redes desde hace más de tres meses.

El conteo de muertos y contagiados con su respectivo maquillaje oficial es lo de menos, la labor se entiende aunque la epidemiología rebase al médico juarense. Lo que resulta inadmisible es que ya sólo le falta extender recetas por Facebook, una barbaridad de la práctica médica seria.

En la rueda de prensa del jueves pasado, Valenzuela fue cuestionado con una de las preguntas filtradas por Palacio de Gobierno, que hacía referencia al uso del medicamento Ivermectina (antiparasitario usado contra los piojos) en el tratamiento del coronavirus.

Cualquier médico debió abstenerse de opinar o sólo dejar en claro que, como tantos otros, podría ser útil en algunos casos sin que haya evidencia de su eficiencia general; así, sin ahondar en detalles que llevan a generar graves confusiones.

Pero Valenzuela parecía desconocer que son infinitamente variables los tratamientos que se aplican para el Covid, dado que dependen de montones de factores, como etapa de la enfermedad, edad, padecimientos previos de los pacientes y un etcétera de tres kilómetros.

Así que en vez de ser breve y no recomendar el uso de un medicamento, se puso a contar la historia de su aplicación en África y los supuestos éxitos que se han tenido con el mismo ahora que se combate la mayor pandemia de la historia. Puras largas a una pregunta específica.

Esas son las consecuencias de distraerse de la labor médica y enfocarse en los ejercicios meramente publicitarios que, obviamente con fines políticos, se arman a manera de espectáculo por el Palacio de Gobierno. Ni modo, los médicos ya perdieron a uno de los suyos.

***

El cierre de filas morenistas -pero cierre en serio, de tal manera que sean ahuyentados los arribistas- fue lo que acordaron el superdelegado federal Juan Carlos Loera y el dirigente estatal del partido, Martín Chaparro, hace ya varios meses.

Para nadie ha pasado desapercibido que, desde antes de la emergencia sanitaria, uno y otro de los más representativos liderazgos de Morena le habían bajado dos rayitas a sus enfrentamientos. Desde entonces se empezó a cocinar una alianza que pretende llevar al funcionario a la candidatura de 2021 y al dirigente partidista a la superdelegación federal.

Ahora, en la antesala de la renovación de las dirigencias del partido, también comenzaron a perfilarse algunos enroques entre Morena, las candidaturas y la administración federal; en estos supuestos se encuentran, además de los principales, los subdelegados en Chihuahua, Juárez y Parral: Marcelino Gómez, Lizzy Guzmán y Fernando Duarte, que podrían apuntarse al relevo de Chaparro.

También comenzaron a mencionarse Abril Gómez, encargada en Chihuahua de la vinculación del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, el actual asesor de la diputada juarense Leticia Ochoa Martínez, el abogado José Sarmiento y Juan Pablo Delgado, titular de la Secretaría del Trabajo.

Así que mientras se acercan los tiempos de las definiciones, las siguientes semanas esa alianza deberá hacerse más notable.

Habrá que esperar cuál será la decisión política del superdelegado para conciliar intereses y, a la vez, tener la mejor opción. Ocupar dicho puesto requiere mucha habilidad política, más cuando están las elecciones en puerta y la delegación federal será lo que proyectará al que resulte candidato de Morena para la gubernatura.