La visita de Trump

La polémica que causan las declaraciones de Donald Trump a la prensa es una de las características mayormente conocidas...

Daniela González Lara
Analista
sábado, 09 febrero 2019 | 06:00

La polémica que causan las declaraciones de Donald Trump a la prensa es una de las características mayormente conocidas en el Gobierno del presidente norteamericano. Sea dicho lo anterior debido a la comparecencia que tuvo el susodicho ante el Congreso de su país donde detalló en el evento anual del “Discurso del Estado de la Unión” sobre la forma que, desde su perspectiva, guarda la nación. Ahí Trump afirmó sin miramientos que la ciudad de El Paso, Texas pasó de ser una de las ciudades más peligrosas de Estados Unidos para convertirse en una de las más seguras, gracias a la construcción del muro fronterizo. Dijo lo anterior, aun y cuando es por todos conocido que las estadísticas de seguridad norteamericanas han catalogado a nuestra vecina ciudad desde años atrás, no solamente como una de las más seguras, sino como una de las urbes con mayor crecimiento económico en la región y esto tiene mucho que ver con la inversión realizada por los mexicanos que han establecido negocios y residencia de aquel lado del Bravo, así que no solamente no somos los nacionales causa de la imaginaria inseguridad de la vecina ciudad que alucina Donald Trump, sino que somos una bocanada de aire fresco para la economía de este remoto poblado Méxicoamericano, por lo que partiendo desde ahí, pido en nombre propio y de mis lectores que nos vayamos respetando.

Nuestra región se encuentra en los titulares de la prensa mundial gracias al discurso de odio del presidente yankee con su muro de la ignominia.  Nuevamente tenemos la oportunidad de mostrar  al mundo la casta que tenemos los fronterizos en esta árida tierra donde nos sobra corazón, empatía, pero sobretodo fuerza, misma que será demostrada en una manifestación de protesta masiva afuera del mitin de Trump en el Coliseo del Condado de El Paso, ahí se darán cita políticos, empresarios, y activistas dispuestos a demostrarle al mundo que su presidente miente respecto del estado de la frontera, con el único fin de salirse con la suya en la construcción del muro y con eso consolidar su reelección como presidente americano. De este lado del río estaremos los fronterizos apoyando a nuestros hermanos paseños en la indignación que causa la mentira con la que se conduce su presidente cuando dice que a estas dos ciudades nos divide un muro y por eso nos hace diferentes. La realidad es que nos unen lazos familiares, culturales, fraternos, económicos e incluso de identidad, pues como ciudades hemos crecido juntos históricamente y si bien es cierto que del lado mexicano hemos tenido dificultades de seguridad que nos hacen diferentes, también es justo decir que el paseño promedio tiene raíces mexicanas y cada fin de semana cruza a esta frontera buscando que su moneda le valga más en los productos básicos de la despensa, también ha encontrado en Juárez un refugio de diversión y viene cada ocho días a visitar familiares y amigos de la infancia. Somos una misma comunidad y ningún muro de concreto o presidente en turno va a romper esa hermandad con un decreto que sirve sólo para inflar el ego de un solo hombre, que como todos los mortales, es pasajero en esta vida.

Si usted es ciudadano americano, si se ha sentido agradecido alguna vez de vivir en esta bendita tierra, es importante que tome acción en la vida política de su país y participe conforme a sus convicciones pensando en que El Paso, Texas no sería lo que es sin la participación y el acompañamiento fraterno de nuestra Ciudad Juárez, que participe además pensando que atrás quedaron los tiempos en que los gobernados aceptamos discursos llenos de mentiras y prejuicios que con ignorancia dividen a nuestra gente. Debemos cuestionarnos si queremos que nos sigan gobernando los personajes que dividen a los pueblos, en lugar de los que nos unen.

En lo personal, comprendo que cualquier país tenga la necesidad de proteger sus fronteras, pero en este siglo y con el avance en derechos humanos que se ha logrado a través de décadas de trabajo intenso con las naciones del mundo, es inadmisible el retroceso que Trump pretende dar al mundo imponiendo su voluntad con un muro que nos haría mucho daño a ciudades y ecosistemas. Si está en sus manos hacerlo, no lo dude, hágalo por nuestras familias fronterizas, por la humanidad misma, participe. Gracias por leer, yo soy Daniela González Lara.