Opinión

La verdad es poderosa

México padece una epidemia de violencia que ha ocasionado más de un cuarto de millón de muertes en los últimos años

Yuriria Sierra
Analista

sábado, 15 febrero 2020 | 06:00

Ciudad de México.- “México padece una epidemia de violencia que ha ocasionado más de un cuarto de millón de muertes en los últimos años. Las mujeres sufrimos de manera exponencial esta violencia: las cifras oficiales hablan de 10 homicidios de mujeres por día. Los feminicidios suceden de manera brutal y sistemática, y muchas veces los cuerpos son mutilados y exhibidos, por el solo hecho de ser mujeres.

“Los medios de comunicación juegan un papel esencial en la sociedad, ya que no sólo reflejan lo que sucede, sino que también influyen en la realidad de la ciudadanía. Por esto mismo, en cualquier contexto, pero, particularmente en el que vivimos hoy en México, genera indignación absoluta la exhibición con dolo del cuerpo de Ingrid Escamilla, víctima de feminicidio el 9 de febrero, en las portadas de los periódicos La Prensa y ¡Pásala!, así como en algunos medios electrónicos. 

“Expresamos nuestro rechazo total a la exhibición en medios y redes sociales del cuerpo de las víctimas. En ningún caso es justificable. El actuar de estos diarios y la viralización de fotografía y videos es irresponsable, inhumano y revictimiza a Ingrid y a su familia, además de perpetuar esquemas de violencia hacia las mujeres...”.

Lo anterior es parte de un desplegado del que soy abajo- firmante junto a 23 organizaciones civiles y otras más de 300 personas. El texto es claro. Las imágenes que circularon de la escena del feminicidio de Ingrid fue un exceso. Tanto así, que las mismas autoridades ya investigan la filtración. Lo que ahora esperamos es que el castigo contra los responsables no sólo sea expedito, sino que marque un precedente necesario que evite que este tipo de imágenes se convierta en el centro de la atención en casos donde lo que importa es hacer justicia. Entiendo las distintas aristas de un debate como éste. 

Soy mujer: creo en la sinceridad de la familia de Ingrid, quien agradeció la solidaridad en redes sociales por aquella tendencia, aún el jueves una de las diez primeras a nivel nacional, en la que los usuarios comenzaron a subir fotos que les inspiraban felicidad para cambiar el chip del algoritmo y provocar que, al buscar el nombre de la joven, ya no aparezcan las de la escena del crimen. 

Soy feminista: creo que, ante coyunturas, donde contamos una decena de feminicidios al día, importa cuando los detalles ensombrecen el problema; porque centrarnos en ello es también contribuir a la normalización de una violencia que no deberíamos contar jamás. 

Soy periodista: creo también que no debemos ocultar la realidad, pero podemos elegir cómo contarla. La verdad es poderosa y nuestra única vía para acceder a caminos que nos ayuden a mejorar y entender nuestro entorno. Es una obligación profesional mantener la atención en los temas urgentes.

Y generar debates como éste también contribuye a digerir el mundo, el país en que vivimos, para no dar lugar a atrocidades como las que hemos visto a últimos días. Ante casos como el de Ingrid, importa la dignidad de la víctima, antes que los detalles de su muerte y, más aún, que la exhibición de estos.

#NiUnaMenos

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