Opinión

La traición de Morena

Una vez más, acredito cómo los tribunales electorales –federales y locales–encubren las arbitrariedades del partido político en el poder

Gerardo Cortinas Murra
Analista

lunes, 26 abril 2021 | 06:00

Una vez más, acredito cómo los tribunales electorales –federales y locales–encubren las arbitrariedades del partido político en el poder; en especial, lo relativo a los inexistentes procedimientos de selección interna de sus candidatos, a lo largo y ancho del país. Analicemos el caso más reciente:

El Consejo Estatal del IEE (CONSEJO) resolvió –en sentido negativo– varias impugnaciones promovidas por militantes de Morena en contra de la aprobación de las planillas municipales, dada la arbitraria exclusión de los promoventes en la integración de dichas planillas.

Veamos la postura del Consejo Estatal: “Los motivos de disenso encaminados a cuestionar la no inclusión del nombre del actor derivado de una presunta omisión del partido político para acreditar la realización de una encuesta para la designación de la candidatura a la Presidencia municipal, así como la realización de una insaculación para designar a los regidores de la planilla, devienen infundados por una parte e inoperantes por otra.

Lo anterior, toda vez que “la Asamblea Municipal no incluyó al recurrente en la lista de candidaturas aprobadas, toda vez que, según se desprende de autos, no se recibió ninguna solicitud de registro de candidatura a alguno de los cargos que conforman la planilla controvertida a nombre del ciudadano actor”.

El CONSEJO califica “como inoperantes los disensos encaminados a controvertir cuestiones intrapartidistas propias del proceso interno de selección de candidatos del partido político Morena, porque se expresan en contra de actos distintos del que aquí se reclama y se atribuyen a órganos partidistas que no tienen el carácter de responsables en el presente asunto”.

En otros municipios, el dirigente estatal de Morena, Profr. Martín Chaparro, autorizó a varios militantes y simpatizantes para que presentaran la solicitud de registro de su planilla ante las asambleas municipales correspondientes.

Sin embargo, de manera paralela, el representante de este partido político presentó la solicitud de registro de una diversa planilla, en la que se incluyó a personas de la otra planilla; es decir, hubo duplicidad de las solicitudes de registro de planillas municipales.

Al respecto, el CONSEJO afirma que “se advierte que la persona autorizada para suscribir los formatos de registro de las candidaturas a la presidencia, sindicatura y regidurías correspondió a la representación de Morena ante este Instituto, y no así a la presidencia del CDE de ese partido político”.

Por último, basándose en un criterio de la Sala Superior del TEPJF, el CONSEJO dio la estocada mortal a los militantes de Morena, al considerar infundados los agravios, so pretexto de que:

“… si bien existe una obligación legal para verificar que las solicitudes de registro de candidatos que presenten los partidos políticos cumplan con los requisitos establecidos en la ley, lo cierto es que tal verificación no debe entenderse como una potestad legal que constriña a indagar o investigar la veracidad o certeza del cumplimiento de la normatividad intrapartidista, ni la validez de los actos internos del partido que sustente la postulación de una candidatura”.

“Lo anterior, porque ello equivaldría a imponerle una carga excesiva y de difícil realización a esta autoridad, ante el número de candidaturas que le son presentadas para su aprobación”. ¿Carga excesiva?

Yo me pregunto: ¿Acaso el IEE no está obligado a exigir a los partidos políticos que acrediten la realización de los procedimientos de selección de sus candidatos? ¿Dónde diablos quedó eso de que el IEE está obligado “a garantizar los principios de certeza y legalidad, en el ejercicio de los derechos de los ciudadanos?