Opinión

La traición a Chihuahua

Hace algunas semanas se advertía que el ambiente preelectoral se estaba recalentando

Manuel Narváez
Analista

lunes, 14 septiembre 2020 | 06:00

Hace algunas semanas se advertía que el ambiente preelectoral se estaba recalentando. Hoy los chihuahuenses lamentamos el artero asesinato de una dama que se manifestó contra la extracción del agua. Como antecedente histórico, el tratado de aguas con los Estados Unidos se actualizó en 1944, pero viene de finales del siglo XIX. 

A río revuelto muchos lo interpretan a su antojo, y modificarlo en los tiempos actuales sería casi imposible porque recién suscribimos un tratado comercial con EUA y Canadá. A menos que los productores y agricultores de la región centro-sur del estado quieran levantar una consulta para conocer si desean terminar con lo estipulado en dicho tratado, y considerando que, según la Conagua, recibimos cuatro veces la cantidad de agua que México entrega a los primos al norte del Bravo, justo es también reconocer que estamos viviendo una brutal sequía. 

Como copropietarios del agua, tienen derecho a expresar su sentir. El artículo 27 constitucional reza: “La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponde originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares, constituyendo la propiedad privada”. El diccionario jurídico define a la Nación, vista en la antigüedad romana, como equivalente a gens y populus y en oposición a civitas� se refiere originariamente a comunidades integradas básicamente por asentamiento y vecindad, en términos espaciales o geográficos, y por lengua, costumbre y tradiciones comunes, en términos de unidad histórica o cultural, pero no organizadas bajo formas estatales, en términos de unidad formal o política. “A partir del siglo XVIII, período marcado por las tres grandes revoluciones burguesas (la inglesa, la norteamericana y la francesa), la nación incluye societas civilis (los ciudadanos con derecho a participar en la elaboración de leyes, así como en la construcción y en la conducción de las instituciones de gobierno) y la idea de ‘conciencia nacional’ se transforma gradualmente en una poderosa fuerza movilizadora, de cohesión y de afirmación social”. Para términos prácticos y como fuente del Derecho, los agricultores y productores de la región centro-sur del estado son copropietarios de las aguas. 

Si bien, el pacto social suscrito entre población y el Gobierno (Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos) garantiza orden, esto no significa que el titular del Poder Ejecutivo federal se desentienda del derecho que tienen los ciudadanos de este país para dedicarse a la actividad lícita que mejor les convenga; de disfrutar y gozar de un derecho que la Carta Magna le reconoce. Al igual que el aforismo jurídico “Impossibilium nulla obligatio” que se traduce “a lo imposible, nadie está obligado”, el postulado general del derecho “Ad impossibilia nemo tenetur” tiene que ver con la imposibilidad de cumplir. http://lavozdelderecho.com/index. php/actualidad-2/nacionales-5/item/2468- frase-de-la-semana-ad-impossibilia-nemotenetur. H-A-Y S-E-Q-U-I-A, N-O H-A-Y A-G-U-A S-U-F-I-C-I-E-N-T-E. ¿Qué parte no entiende presidente?. Pero como dije al inicio, son tiempos preelectorales y cada quien quiere jalar agua pa’ su molino, aun a costa de la integridad y la vida de las personas. El problema es que hay dos gobernantes, quizás los peores para los chihuahuenses en los últimos años, el presidente de la República y el gobernador del estado. Ambos, de perfiles idénticos y complejos similares: no tienen la capacidad y mucho menos el talento para resolver una crisis institucional que ya se venía venir. A este par de presumidos sólo les importa demostrar quién de los dos la tiene más larga, por supuesto la lengua, que es lo único que alcanzan a desplegar, porque humildad, lealtad y honestidad simplemente no las conocen. Los lamentables hechos ocurridos la semana pasada me trajeron reminiscencias de la desobediencia civil de 1986, cuando hombres y mujeres libres de Chihuahua salieron a las calles para exigir respeto al voto. 

Sin más armas que la fuerza de la razón, derrotaron a la provocación y las acciones temerarias del entonces presidente Miguel de la Madrid, que sin remordimiento alguno, envió centenares de tropas castrenses para intimidar a los manifestantes. En esos ayeres, Manuel Bartlett, hoy director de CFE, era el secretario de Gobernación; AMLO buscaba la candidatura del PRI al Gobierno de Tabasco. Igualmente recordé la refriega que la administración de Francisco Barrio acomodó a los ejidatarios de Monterde, y las llamaradas de la Escuela de Agricultura Hermanos Escobar de Ciudad Juárez, que desnudaron la intolerancia de los gobernantes a la crítica. 

Para quienes deseen abundar en el tema, recomiendo leer el Tratado de Aguas de 1944, lo relacionado con la desobediencia civil de 1986 y los hechos durante la gestión de Barrio. Todo está en Internet. La información es poder. No quiero dejar pasar que los elementos de la Guardia Nacional y efectivos de las Fuerzas Armadas, sólo reciben órdenes. Ellos son empleados del Poder Ejecutivo federal; en todo caso, también debe investigarse a la cadena de mando, para deslindar responsabilidades por los lamentables hechos ocurridos en las inmediaciones de la presa La Boquilla. Que quede claro, no defiendo la responsabilidad del, la o los que jalaron el gatillo, simplemente estoy a favor de la objetividad. A la mayoría nos queda claro que los gobernantes son muy dados a la mentira, a la traición y a lavarse las manos, por eso no le creemos ni a uno ni al otro. Este par de sujetos son muy fanfarrones ahora que están en el poder porque se esconden detrás de muchos guarros. A diferencia de ellos, la gente común tiene convicciones y legítimos reclamos, pero no son inmunes a las balas y a las puñaladas traperas de estos dos. Calma querida raza, que ya tendremos oportunidad de ajustar cuentas en las urnas. Mis condolencias a los familiares de la víctima y mi solidaridad con los productores y agricultores. Un abrazo fraterno.