Opinión

La primera gobernadora en Chihuahua

Es momento que nos dejen de ver como un sexo débil con necesidad infinita de reconocimiento y talleres motivacionales de empoderamiento

Itzel Castillo
Analista

jueves, 17 junio 2021 | 06:00

Hoy estamos escribiendo la historia, quedará marcada en la línea del tiempo la elección que hizo que el “Estado grande”, el Estado de Chihuahua, obtuviera por primera vez una mujer gobernadora.

Si bien se puede hacer una comparación absurda, pero lógica, el gobernar o dirigir un estado no es como hacer un pastel, pues si el pastel te sale mal, lo tiras, sin ningún problema haces otro y no pasa nada, pero si gobernar te sale mal puedes llevar a toda una sociedad  al completo caos, o a tener consecuencias catastróficas e irreversibles; por eso es tan importante en las manos de quién dejamos tan grande responsabilidad, el gobernar no es cuestión de que género lo hace... el gobernar es cuestión de quién tiene la capacidad de hacerlo.

A nuestro sistema político le urge incentivar ambientes meritocráticos y competitivos y realmente equitativos, donde tanto hombres como mujeres demostremos individualmente nuestras capacidades.

En esta ocasión Chihuahua eligió y eligió muy bien, hoy tenemos a una mujer que por capacidad y conocimiento supo dar resultados a la ciudad de Chihuahua y que ahora el Estado completo le demanda los mismos o mejores resultados, y claro que como mujeres nos llena de orgullo; Maru Campos hoy es nuestra voz y nuestra representación, ella lleva años dejando en claro cómo la mujer sin ventajas ni lástimas sabe y puede trabajar y también gestionar por el Estado, es por eso que Chihuahua la pide. Desde el 2013 como diputada local, 2016 ganando la Alcaldía con más de 44% de la votación total y reeligiéndose por su trabajo con más del 51% de la votación total.

Es momento que nos dejen de ver como un sexo débil con necesidad infinita de reconocimiento y talleres motivacionales de empoderamiento.

Es momento de que nos dejen jugar libres en esta chancha que se llama política, con reales mediciones de calidad y efectividad, que cuestionen nuestra participación, porque solo así, podrán estar igual de convencidos que yo, que las mujeres en la política llegamos para engrandecer el servicio público y modificar los procesos rutinarios y obsoletos para impulsar los innovadores. Somos la necesidad del Gobierno de ideas frescas. 

Sigamos impulsando en la Administración Pública a perfiles preparados, con esta elección ya estamos salvando a Chihuahua; en los próximos años podremos ver a Maru Campos renovando nuestra ciudad y trabajando por las verdaderas causas, mejorando las condiciones de vida de los juarenses y demostrando una verdadera transformación y no un Gobierno de cuarta que como en muchos estados ha quedado a deber.

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