OPINIÓN

La peligrosa simulación de los jefes

Aguirre y Sandoval sonríen ante Ávila y tratan de platicar animadamente pero es obvia la simulación, apenas el año pasado lo hacían menos cuando fue jefe regional de la Policía Federal

LA COLUMNA
de El Diario
miércoles, 18 septiembre 2019 | 06:00

• La peligrosa simulación de los jefes


• El aderezo ‘reguetonero’ en grito de IADA


• Viene bajón duro a presupuesto de seguridad


• Hasta la tacañez los mantiene unidos


La foto que presentamos en la versión digital de La Columna corresponde a tres actores fundamentales en la seguridad pública de Ciudad Juárez; para bien o para mal pero son protagonistas esenciales.

Uno es el nuevo jefe de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Raúl Ávila Ibarra; el otro es el director operativo, Luis Ángel Aguirre Rodríguez y el otro es el vocero de la misma corporación, Arturo Sandoval Figón.

Aguirre y Sandoval sonríen ante Ávila y tratan de platicar animadamente pero es obvia la simulación, apenas el año pasado lo hacían menos cuando fue jefe regional de la Policía Federal.

El detalle es ese. No es posible ver como casualidad que Ávila haya sido recibido con un hecho delictivo de grueso impacto como el asalto y muerte en Río Grande Mall –más otras ejecuciones, robos, etc.–. Años hace que no ocurría un suceso con tales características.

El cambio de secretario de Seguridad se dio específicamente por el incremento en las ejecuciones ocurridas entre pandillas que manejan narcomenudeo. Ricardo Realivázquez –antecesor de Ávila– mantuvo a raya a asaltantes y hasta robacarros. Sus consignaciones fueron por miles.

Raúl Ávila es un tiburón de la Policía. Tiene más de 35 años de recorrido. Sabe dónde asomarse y dónde no. Seguramente no se meterá con Luis Ángel Aguirre, ni con Sandoval, ni con algunos mandos municipales de los considerados entre los propios policías como “peligrosos”. No es suicida.

Así como el también federal ahora jefe de la Policía Estatal, Óscar Aparicio Avendaño, llegó al cargo con una treintena de policías chilangos que sobajaron a los estatales chihuahuenses y los mantienen en condiciones de total indignidad, Ávila traerá los suyos que repetirán la historia. Sin duda veremos muy pronto jefes chilangos sobre los municipales.

No queremos pensar que el asalto en el mall sea producto de un “descuido” consecuencia del choque mayor que viene, más ocupados los policías en el control del poder interno que en proteger a la ciudad y a sus habitantes.

La liga de la paciencia social ha sido estirada al máximo con un Gobierno federal que no ayuda y un Gobierno estatal ausente por incapacidad probada. Sería una catástrofe que Ávila haya aceptado la grave responsabilidad de su nuevo encargo sólo para disputar el poder hacia el interior de la Municipal y/o paralelamente engordar (más) al cochinito de su jubilación inminente.

Esperemos las vísperas sean engañosas.


***

La mirada del maestro rector Juan Camargo es fulminante, de coraje; justificadamente regañona. A su lado izquierdo también mirándolo el director en funciones del Instituto de Arquitectura (IADA), René Esquivel Saucedo. Ambos con sus manos derechas al pecho en señal de saludo a la bandera.

El gesto de Esquivel fue de sonrisa como si aquello fuera una travesura. Sobrado de torpeza y de falta de criterio. En medio de los honores a la enseña Patria sonó su teléfono celular en tono reguetonero. 

En lugar de quedarse seriecito y aguantar con el “trágame tierra”, su sonrisa fue de oreja a oreja hacia el jefe rector (la foto en la versión digital).

Dicho en lenguaje policiaco, los hechos ocurrieron durante el tradicional “Grito” acostumbrado para estas fechas en IADA.

Año con año se repite el festejo en el más puro estilo mexicano; un auténtico deleite para la comunidad universitaria, ahora aderezado por el “telefonazo reguetonero del profe René”, interino al parecer de aquí a diciembre... o antes para como anda.


***

Lo que comenzó como rumor en reuniones nacionales de alcaldes ya quedó confirmado en el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2020.

Viene el bajón duro a los recursos que se destinan a la seguridad de los estados y municipios para financiar la nueva Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

Por anticipado lo sabían los alcaldes de las principales ciudades del estado, Armando Cabada y Maru Campos, pues de una u otra forma les habían advertido que fueran creativos para buscar de qué forma financiarían sus cuerpos de seguridad, ante un previsible cambio de estrategia.

Pero hay una verdadera trampa en todo esto, pues supuestamente se fortalecería un fondo general para los municipios, al tiempo que se ajustarían a la baja los dos fondos principales para la seguridad. 

En la propuesta, sin embargo, el alza de uno es insignificante, en comparación con la baja de los otros dos destinados a este rubro para estados y municipios.

Según los números preliminares que comienzan a discutirse en la Cámara de Diputados, el Fondo de Aportaciones a la Seguridad Pública, destinado a los estados, decrece en términos reales un 0.1 por ciento. 

Por otra parte el Subsidio para el Fortalecimiento del Desempeño en Materia de Seguridad Pública, más conocido como Fortaseg, directamente para municipios, cae un brutal 27.6 por ciento.

A los alcaldes les habían dicho que podrían tomar recursos del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal (Fortamun), que también se diseñó en sus inicios para servicios básicos locales como la seguridad pública.

Pero este Fortamun para 2020 crecerá de 84 mil 264 millones de pesos a 86 mil 839 millones a nivel nacional, un alza en términos reales de apenas 0.3 por ciento.

El golpe será muy fuerte para entidades y municipios como Chihuahua y Juárez, si no se logran adecuaciones al proyecto presidencial.


***

La foto más compartida del día entre los panistas fue la de los exdirigentes nacionales del PAN, Ricardo Anaya Cortés y Gustavo Madero, en un Klein's de la Ciudad de México.

Sobre ambos pesa la fama de tacaños, por eso la discusión en los foros azulados era en torno a quién habría pagado la cuenta y por qué tan miserable propina habían dejado, pues alcanzaba a verse en la imagen que a lo mucho llegaba a 10 pesos lo dejado sobre la cuenta.

Pero más allá del café que tomaron o de cómo enseñan el cobre con el cuidado excesivo de su cartera, para los panistas hay más de fondo en ese encuentro de ambos exdirigentes.

Madero considera a Anaya como su gran error, la peor decisión tomada de su vida, el “traidor más cínico que ha existido en el PAN”.

El chihuahuense tiene algo de razón, pues hizo del queretano diputado federal, presidente de la Mesa Directiva, coordinador parlamentario y secretario general del PAN en cinco años, para que luego Anaya se construyera un traje a la medida como candidato presidencial, dándole la espalda a Madero y a otros.

Hasta en público ha despotricado el de Chihua-hua contra el que fuera su hijo político predilecto dentro del partido.

El excandidato presidencial ve en Madero, sin embargo, al aliado práctico que no se detiene en torcer los principios doctrinarios del PAN si de algo puede sacar ventaja.

Lo ve con aspiraciones por Chihuahua y cercano al gobernador Javier Corral, otro enemigo de Anaya... y más si se anticipa la pelea por la candidatura presidencial panista de 2024. 

Así que lo de menos es lo que pagaron de cuenta y la escasa propina dejada. El mensaje de la foto era otro, con más repercusiones en el estado de las que por ahora se pueden imaginar.