Opinión

La muerte de Rosita

Los Estados deben garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las niñas, con ello en la máxima medida de lo posible la supervivencia y el desarrollo de la niña en condiciones de paz y seguridad

Olivia Aguirre Bonilla
Académica

jueves, 14 octubre 2021 | 06:00

El 11 de octubre fue el Día Internacional de la Niña, mismo que fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 19 de diciembre de 2011 con la finalidad de visibilizar y sensibilizar a la comunidad en general sobre la importancia de reconocer los derechos de las niñas y los desafíos únicos a los que se enfrentan en todo el mundo, así como promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

Así pues, los Estados deben garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las niñas, con ello en la máxima medida de lo posible la supervivencia y el desarrollo de la niña en condiciones de paz y seguridad.

Hoy el mayor desafío que enfrentamos en el país y en particular en Ciudad Juárez es la violencia de género contra la mujer y las niñas, pues si la misma no se logra erradicar, difícilmente podremos tener sociedades pacíficas que garanticen una verdadera igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas.

Y es que a finales del mes de septiembre la sociedad juarense se volvió a estremecer con el feminicidio de Rosita, quien fue encontrada el 30 de septiembre en un terreno baldío de la colonia Pánfilo Natera envuelta entre una colcha y plástico. Una niña de tan solo 13 años que fue violentada sexualmente por tres adolescentes que posteriormente la asesinaron.

Rosita no pudo desarrollarse a plenitud en esta sociedad, Rosita no sobrevivió a la violencia de género contra las mujeres y niñas que persiste en nuestra ciudad, a Rosita no se le garantizó una vida sin violencia, a Rosita no se le garantizó una verdadera igualdad de género, a Rosita no se le garantizaron condiciones de paz y seguridad, Rosita no logró ser profesionista porque ni siquiera le permitieron terminar la secundaria. 

El caso de Rosita debe ser un llamado urgente a las autoridades, pues los asesinatos violentos de niñas y mujeres en razón de su género, son la expresión más extrema e irreversible de la violencia y discriminación contra las mujeres, debe tomarse en consideración que la muerte de Rosita no es un problema aislado, sino que son síntomas de un patrón de discriminación contra las niñas y mujeres, desigualdades estructurales que siguen formando parte de la realidad en que vive la mujer en esta ciudad.

El Estado ha incumplido el deber de garantizar a nuestras niñas su pleno desarrollo, pues no se les está brindando protección especial y reforzada como resultado de su condición y etapa de desarrollo. Los esfuerzos que han realizado las autoridades no han sido insuficientes, pues no han logrado desarrollar acciones de prevención y protección eficaces para erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas. 

Estadísticas oficiales arrojan que durante el 2021 han sido asesinadas 144 mujeres en Ciudad Juárez, siete de ellas durante el mes de octubre, como lo indica información publicada en este medio informativo (El Diario 08/10/21). 

¿Cuántas Rositas deben ser asesinadas para que la Federación, el Estado y el Municipio volteen a ver el problema de la violencia de género contra la mujer en serio?

La violencia de género contra las mujeres y niñas exige respuestas integrales de carácter inmediato y las demoras no se pueden justificar por ningún motivo, incluso ni por el económico. 

Facebook: Dra. Olivia Aguirre Bonilla

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