Opinión

La llegada de 2022 a Ciudad Juárez

El inicio de año es tradicionalmente un momento simbólico para revitalizar las expectativas sobre el desarrollo de la vida personal y del entorno con el cual se interactúa

Francisco Llera
Acádemico

lunes, 03 enero 2022 | 06:00

El inicio de año es tradicionalmente un momento simbólico para revitalizar las expectativas sobre el desarrollo de la vida personal y del entorno con el cual se interactúa. Por lo general, nos planteamos rescatar los aprendizajes del año previo y, a partir de ellos, recomponer o mantener el camino.

Los últimos dos años han sido de gran aprendizaje para los que habitamos en las ciudades de la frontera entre México y los Estados Unidos. Particularmente, el cierre parcial de flujo de personas hacia los Estados Unidos nos permitió apreciar lo valioso de cada ciudad y lo que ambos lados aportan para enriquecer la vida del habitante fronterizo.

A pesar de que en el entorno mundial existen grandes preocupaciones sanitarias para recuperar las condiciones de vida normales y recomponer la economía, considero que el año 2022 puede ser un referente para la búsqueda de satisfacciones entre los habitantes de Ciudad Juárez.

El desarrollo de este análisis no va en dirección de revisar proyecciones o hechos cuantitativos, tales como el impacto que logrará la conclusión del aeropuerto de Ciudad Juárez para atender al millón 600 mil pasajeros anuales existentes; sobre el destino de los cuatro mil millones de pesos adicionales del presupuesto federal que llegarán para el estado de Chihuahua; si el consumo en la región se incrementará 3.1 por ciento, o si alcanzaremos los 500 mil empleos formales que pronostica el Border Region Modeling Project.

Por el contrario, el propósito es introducir la reflexión sobre la actitud y mentalidad que pudiéramos adoptar para aprovechar mejor los acontecimientos del año que inicia.

Mi intención es despertar nuestra iniciativa como sociedad. Motivar a quien lee estas líneas a construir un entorno favorable, más que esperar que se “dé” o “presente” un entorno favorable.

Uno de los elementos más importantes para transformar nuestro contexto y aprovechar de mejor manera el tiempo durante el año es el voluntariado. Esta vocación es lo que ha hecho diferencia entre las sociedades desarrolladas y las que no lo son. Las sociedades que lideran la participación en voluntariado son Estados Unidos, Nueva Zelanda, Canadá y Australia, entre otras. En los listados del Centro de Participación Cívica de la Universidad John Hopkins, no aparece ningún país latinoamericano o africano.

Construir entornos favorables depende de nosotros mismos e implica animarnos e involucrarnos en iniciativas diversas que no son tan complicadas de alcanzar. Un ejemplo: durante la temporada navideña y de fin de año, es posible que en algunos hogares haya habido comida de sobra. A partir de ahí podríamos pensar cómo aprovechar mejor esos alimentos en épocas futuras. El Banco de Alimentos de México estima que anualmente en el país hay 23.4 millones de alimentos aprovechables que se desperdician.

Tenemos oportunidades tan motivantes como impulsar en Ciudad Juárez el establecimiento de un banco de alimentos que participe dentro de la Red de Bancos de Alimentos de México (BAMX). Este tipo de bancos contribuye a disminuir el desperdicio, rescatar alimentos y distribuirlos para mejorar la vida de miles de familias. Lo anterior es de relieve dentro del estado, porque según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 28.7 por ciento de los trabajadores formales de Chihuahua no puede acceder a la canasta básica. En un artículo periodístico sobre pobreza en Juárez, Berenice Gaytán señala a 187,720 personas sin acceso a la alimentación. 

Imaginemos que en Juárez pudiéramos lograr que todas las familias de recursos limitados no sufran de escasez de comida y se alimenten mejor. Actualmente, en el estado, sólo las ciudades de Camargo y Chihuahua cuentan con un banco de alimentos.

En general, siempre es satisfactorio participar en iniciativas donde nos constituyamos en agentes de cambio y, a través de esos pequeños esfuerzos, construyamos una mejor comunidad. Aprovechemos el 2022 y busquemos hacer de éste un año de prosperidad y éxito con lo que esté en nuestras manos. Feliz Año Nuevo para todos.

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