Opinión

La liga se estira demasiado

La actual crisis sanitaria que se generó desde inicios de año se extiende mucho más de lo que se pensaba

José Ignacio Gallardo
Analista

miércoles, 25 noviembre 2020 | 06:00

La actual crisis sanitaria que se generó desde inicios de año se extiende mucho más de lo que se pensaba y desde el mes de marzo pasado se resienten sus efectos en esta frontera. Ya son muchos meses que las familias y empresas juarenses padecen directamente las consecuencias de la pandemia de Covid-19. De una pandemia que no tiene palabra, que no respeta edad, condición física, sexo ni posición social. Una pandemia que ha arrojado en Ciudad Juárez muchos muertos, infinidad de contagiados, tristeza y quiebras de negocios. Es evidente que a la clase media y a los más desprotegidos esta crisis sanitaria los golpea con mayor severidad. Lo más delicado, y lo que muy pocas autoridades de los tres niveles de gobierno quieren entender, es que esta grave crisis sanitaria sigue generando un enorme problema económico.

Desde el inicio de este año los indicadores económicos en esta frontera han ido a la baja, y esto ha sido una constante durante todo el 2020. Cada día que pasa se hace más notorio en esta frontera el cierre de muchos negocios y el traspaso de locales por toda la ciudad, pero el retroceso y regreso a semáforo rojo, así como las restricciones implementadas por autoridades estatales en los primeros días de noviembre se convierten en el tiro de gracia para muchos negocios grandes y pequeños que milagrosamente habían logrado sobrevivir estos críticos meses.

Este regreso al semáforo rojo y la imposición de una serie de medidas arbitrarias y hasta incongruentes está sepultando las esperanzas de muchos comerciantes y empresarios. Porque se tenía la esperanza que el panorama iba a mejorar y que vendría una breve pero oportuna bocanada de oxígeno para este sector con las ventas decembrinas. Pero las malas noticias continuaron y desafortunadamente los contagios aumentaron de una manera alarmante provocando que las autoridades estatales decidieran regresar a la entidad al indicador rojo. Con esto de nuevo se han restringido muchas de las actividades en el mes de noviembre y existe una gran posibilidad de que lo mismo ocurra en diciembre.

Esto mantiene en total incertidumbre a la mayoría de los empresarios locales que desconocen el comportamiento del mercado dadas las circunstancias. No saben si prepararse o no para las ventas de fin de año. Y desde luego priva la  incertidumbre entre muchos comerciantes sobre si sería conveniente invertir en mercancía para ventas en esta temporada. La última mala experiencia la vivieron los floricultores de cempasúchil que se quedaron con la mayor parte de su cosecha, ya que el cierre de cementerios los dejó sin poder colocar su producto en mercados de la localidad.

Y lo mismo puede pasarles a los comerciantes de ropa, calzado, y juguetes para este 24 y 31 de diciembre y 6 de enero. Si invierten, y luego ocurre otro cierre se van a quedar con toda la mercancía y con muchas pérdidas económicas. Por eso se percibe incertidumbre, hartazgo y molestia entre los comerciantes formales e informales. Eso se ha podido constatar esta semana y la pasada cuando en distintos hechos se generaron manifestaciones en contra de las medidas implementadas durante esta contingencia.

Por un lado, empleados de bares y restaurantes se manifestaron frente a las instalaciones del Gobierno del Estado en Ciudad Juárez para hacer patente su desesperación e inconformidad. Y por el otro un grupo numeroso de comerciantes semifijos protagonizaron un incidente al no querer acatar el cierre impuesto por el Gobierno estatal y corrieron de la zona Centro a los elementos de las células Covid. Con este incidente que afortunadamente no tuvo mayores consecuencias, se demuestra que el comercio organizado y el informal ya no aguantan más esta situación.

Es muy fácil para las autoridades decretar cierres de actividades y confinamientos sin apoyar a los ciudadanos en sus necesidades económicas. De seguirse estirando demasiado esta liga, que no sorprendan las reacciones de los ciudadanos, que pueden ser de pronóstico reservado. Se debe actuar con mucho cuidado. Todavía se está a tiempo de luchar por la salud de los chihuahuenses, pero también de apoyar a los que necesitan trabajar y así preservar la paz social del estado de Chihuahua.