Opinión

La gran estafa de la 4T

Vinculado al PAN sólo por una formalidad estatutaria, el todavía gobernador apuesta su futuro a que Loera de la Rosa sea elegido sucesor

Manuel Narváez
Analista

lunes, 05 abril 2021 | 06:00

Ados meses del relevo del peor gobierno en la historia de Chihuahua, el gobernador agregó otros ingredientes que lo definen como una persona enferma del alma y podrido del corazón: la traición, la misoginia y la cobardía.

Vinculado al PAN sólo por una formalidad estatutaria, el todavía gobernador apuesta su futuro a que Loera de la Rosa sea elegido sucesor, utilizando para sus aviesos fines la franquicia de Movimiento Ciudadano y al padrino de Parral, como carnada para menguar la fuerza de la candidata panista.

A diferencia de Loera, Maru Campos no tendrá que cargar con las calamidades de Corral Jurado, ya que el candidato morenista es el beneficiario directo de la campaña más puerca que un gobernante haya desatado en contra, no sólo de su enemigo político, sino en contra de una mujer.

Eso sí, Campos Galván tendrá que aguantar la campaña negra orquestada desde Palacio de Gobierno, operada por Lucha y la turba de izquierdosos hipócritas, y por los hijos de la consigna que operan dentro del PAN. Ellos le recordarán durante 60 días de campaña la vinculación a proceso judicial.

Extrañamente, Juan Carlos Loera no es investigado pese a ser denunciado por sus propios correligionarios de corrupción y nepotismo cuando estuvo al frente de la delegación federal del Bienestar.  

El juarense tiene como aliado a Corral y de cómplice a AMLO, pero su discurso es tan hueco como porosos son los resultados en materia de seguridad, salud y economía del gobernador y el presidente.

Y cuando se refiere a que traerá la transformación a Chihuahua porque la gente se cansa de tanta pinche transa, nadie sabe a qué carajos se refiere.

La supuesta transformación de la que se ufana, se reduce a la entrega de apoyos sociales, porque la realidad es que no hay desarrollo económico, ni generación de empleo y la inseguridad es peor que en los tiempos de Calderón y Peña.

Salvo el aumento al salario mínimo, justo hay que reconocerlo, como el incremento a la pensión de personas de más de 68 años y becas para los preparatorianos, el precio de la gasolina aumentó tres pesos en el último año y la canasta básica aumentó hasta un 25% más en promedio.

Además, el contraste que hace de la presunta corrupción de la candidata del PAN y lo que ellos representan, es una soberana burla. Esa banderita engañabobos de combate a la corrupción se les cayó a pedazos con la exoneración del presidente al dejar escapar a Ovidio Guzmán, ya que el fiscal general de la República es su personero y lo acompañan en su movimiento desde hace años.

Presumir que Morena, la 4T y su candidato son honestos, es mentarle la madre a la inteligencia de los chihuahuenses. Muy presente se tiene la transa de Pío López Obrador recibiendo fajos de billetes pal movimiento (NO MMN).

Las adjudicaciones directas a la prima del presidente y al hijo de Bartlet desacreditan la honestidad valiente.

Esa vida de millonarios que se dan en el extranjero los hijos de López, echan por tierra el discurso de no robar, no mentir y no engañar. 

El estado que guarda la nación encuera la verdadera transformación. Así es la nueva cuna de los tránsfugas del PRI, PAN, PRD y PCM que hoy abrevan de la 4T.  

MEMORIA:

Las calles por donde transitan, las escuelas donde estudiaron, los empleos que han tenido, las viviendas y automóviles que usufructúan, los espacios deportivos que disfrutan y hasta el pésimo transporte público que usan, provienen de los gobiernos neoliberales.

¿Qué ha hecho la 4T?

Es cuanto.