La frontera como muletilla proselitista

En días recientes el presidente estadounidense Donald Trump visitó el condado de McAllen

Daniela González Lara
Analista
Viernes, 11 Enero 2019 | 10:13

En días recientes el presidente estadounidense Donald Trump visitó el condado de McAllen, Texas para exigir que el Congreso americano destine la cantidad de 5 mil 700 millones de dólares para construir el muro fronterizo que tanto ha insistido en levantar. Esas exigencias estuvieron acompañadas de fuertes declaraciones en contra de nuestros connacionales que se empeñan en cruzar el Río Bravo con la esperanza de una vida mejor; lo relevante de este hecho versa en la reacción del nuevo Gobierno mexicano ante el ya muy conocido acoso del presidente norteamericano para con su vecino del sur, quien frente a la posible reelección del empresario-presidente, somos nuevamente los mexicanos el lema de campaña que nos pinta ante el mundo como delincuentes amenazantes ante la nación inmaculada y perfecta que ante sus ojos representamos.
Ahora Trump está en la problemática de no ser reelecto en el 2020 por quienes lo apoyaron la primera vez si no construye ese muro indigno.  Nosotros desde que apareció en la escena política mundial este hombre, estamos pagando las consecuencias de la vecindad que no escogimos tener, es decir, otra vez, en la próxima campaña electoral norteamericana seremos utilizados como muletilla proselitista, ahí va la dignidad de los mexicanos y el eterno soportar de los fronterizos frente a una nación todo poderosa que se puede permitir en cualquier momento maltratar a los vecinos en lugar de construir con ellos, no muros, sino puentes legales y ordenados que nos lleven al orden social internacional. 
Por otro lado, también es bien sabido el beneficio económico y político que representa para este país el llevar una buena relación con Estados Unidos y conocedor de lo dicho, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador ha optado por ser respetuoso del orden constitucional,  apegándose al artículo 89 de la Constitución Política de nuestro país donde se habla sobre la no intervención de México en asuntos internos de otras naciones, por lo que entrar en confrontas políticas, no será la estrategia de política exterior que aborde nuestro presidente en los próximos años.  Es entonces el momento de preguntarse ¿qué le espera a nuestra región ante una nueva reelección de Trump en un futuro próximo?  Hasta el día de hoy todo indica que la frontera continuará siendo un tema internacional en la campaña política emprendida por Trump, por lo que se complica la posibilidad de crecer en el diálogo y el entendimiento que el problema migratorio se debe atender desde las causas que lo provocan y en la que la visión capitalista de los Estados Unidos en otros países mucho tiene que ver. Además de ser inmerecido para nuestra noble raza que seamos utilizados (otra vez) por el candidato Trump como carne de cañón y eslogan de campaña electoral, cuando semanas antes habíamos avanzado en la posibilidad de aplicar un programa conjunto para el desarrollo y la creación de empleos en Centroamérica y México.
El muro de la ignominia es un discurso de odio que en nada aporta a la buena convivencia internacional, no solamente entre México y Estados Unidos, sino en la relación de este último con el resto del mundo, pues ha quedado demostrado en la actual administración norteamericana que la postura de Donald Trump en relación a otros gobiernos, no ha sido precisamente de cooperación.  Hoy la población mundial, incluidas ciudades como la nuestra, debe elegir a líderes francos, abiertos de mente, hombres y mujeres que hagan política desde el corazón y sobre todo que sean optimistas, pues su visión debe ir más allá del presente. El discurso del milenio debe ser de unión y apoyo entre naciones hermanas, enfrentar y vencer el reto de trascender de la política que habla de chismes en lugar de soluciones, nosotros como gobernados tenemos el compromiso de participar en la construcción y el destino de nuestras naciones en ese sentido, con la responsabilidad de convertirnos en verdaderos entes fiscalizadores de las posturas que se tomen desde el gobierno, pues participar activamente con opiniones críticas y acciones contundentes nos permitirá crear soluciones a la problemática actual, así como reconocer a tiempo las estrategias y promesas electoreras hechas de humo de personajes que sólo buscan la reelección y que en este caso concreto que comentamos, sólo dañan la comunidad internacional y ofenden a un país noble y trabajador como el nuestro. Gracias por leer, yo soy Daniela González Lara.