Opinión

La elección del domingo (II)

El domingo pasado se celebraron los comicios para elegir diputados federales, y autoridades locales

Sixto Duarte
Analista

martes, 08 junio 2021 | 06:00

El domingo pasado se celebraron los comicios para elegir diputados federales, y autoridades locales. Desde una perspectiva nacional, la elección que más interesaba era la de la Cámara de Diputados. Sin embargo, en la entidad, la elección que más llamaba la atención (y que fue la que llevó los electores a las casillas a votar) era la elección de gobernador de la entidad.

Justo como lo vaticinamos en este mismo espacio hace exactamente siete días, María Eugenia Campos se alzó con un triunfo contundente en la entidad. Con más de catorce puntos de ventaja sobre su más cercano nivel, Maru Campos se convertirá en la primera mujer gobernadora de la entidad, y la tercera emanada de Acción Nacional.

El triunfo de Campos fue tan contundente que incluso llevó al triunfo a varios candidatos de la Alianza Va por México, quienes se convirtieron en diputados federales este domingo pasado. Se debe reconocer que, en un escenario electoral como el que vivimos el domingo pasado, Maru Campos se sobrepuso a la enorme ola obradorista que arrasó en otras entidades de esta misma circunscripción como Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, y Nayarit.

Es decir, el mérito de Campos debe ser doblemente reconocido. Campos tuvo al gobernador Javier Corral operando en su contra con todo el aparato del Estado, todo el tiempo. Además, tuvo que enfrentar una campaña de desprestigio orquestada desde Palacio de Gobierno. Igualmente, tuvo que hacer frente a la innegable popularidad de López Obrador. A pesar de ello, Maru Campos ganó holgadamente la gubernatura de Chihuahua.

Respecto al Congreso Local, la alianza PAN-PRD ganó doce distritos, mientras que Morena y su coalición ganaron ocho distritos. El PRI ganó dos distritos locales. Falta ver cómo se repartirán las diputaciones de representación proporcional en la asamblea legislativa local. Es interesante, porque parecería que Campos tendrá una mayoría en el Congreso.

Por otro lado, el candidato de Morena a la alcaldía de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, también ganó la elección con un margen exorbitante de casi veinte puntos porcentuales encima de su más cercano rival. Sin la menor duda, fue la operación electoral de Pérez Cuéllar la que impulsó el proyecto morenista en la entidad.

A partir de la configuración del escenario político, Pérez Cuéllar se queda como el mandamás de Morena en la entidad, pues el principal bastión de Morena en Chihuahua se encuentra precisamente en Juárez, donde ganaron con amplia ventaja.

¿Quién es el principal perdedor de esta contienda? Obviamente el gobernador Javier Corral. Corral jugó todas sus fichas en contra de Campos y de Pérez Cuéllar. Corral seguramente no duerme bien desde el domingo en la noche, tan sólo de pensar que dos personas a las cuales calumnió e incluso fabricó delitos, estarán en las dos principales posiciones de poder en la entidad.

La soberbia le impidió a Corral entender que el poder es efímero, y que no es lo misma la fuerza de un gobernador en su primer año, que en sus últimos meses. La máscara de demócrata justiciero que ha usado toda la vida se vino abajo, al tratar de entrometerse de forma grosera en la elección de su sucesor, prerrogativa inalienable del pueblo de Chihuahua.

¿Qué sigue para Chihuahua? Primeramente, creo que se debe buscar erradicar la polarización que ha sido sembrada por años, tanto por López Obrador, como por Javier Corral. Los chihuahuenses tenemos más cosas en común que temas que nos distingan unos de otros. Este es el principal reto de los gobiernos venideros. En segundo lugar, Chihuahua requiere recobrar la gobernabilidad que se ha perdido en los últimos años de indolencia oficial.

El reto que enfrentarán tanto Campos como Pérez Cuéllar en sus gestiones no es menor. El pueblo ya habló, y expresó su confianza en ellos. Les deseamos el mayor de los éxitos en sus respectivas gestiones.