Opinión

La distribución de la vacuna

A pesar de que los primeros brotes de coronavirus se dieron hace apenas un año en China, a estas alturas, ya contamos con un par de vacunas, cuya efectividad estará a prueba en las próximas semanas

Sixto Duarte
Analista

martes, 29 diciembre 2020 | 06:00

A pesar de que los primeros brotes de coronavirus se dieron hace apenas un año en China, a estas alturas, ya contamos con un par de vacunas, cuya efectividad estará a prueba en las próximas semanas.

En una de las carreras científicas más competidas de tiempos recientes, las farmacéuticas Pfizer y Moderna lograron desarrollar una vacuna en contra de la enfermedad más catastrófica de los últimos años. Astra Zeneca, entre otras, se encuentran también en la competencia por la producción de la cura al Covid-19.

Genera desconfianza el hecho de que la vacuna haya sido obtenida en un tiempo récord. Serán las autoridades sanitarias de los países las que deban en su momento regular las referidas vacunas. Es importante decir que, si bien la obtención de la vacuna es una conquista de carácter científico, lo cierto es que también es un gran negocio, por lo que estaremos atentos a la efectividad de las primeras versiones de dichas vacunas.

El país que más vacunas tiene apartadas para su posterior distribución, es Canadá. Para el momento en que se esté publicando el presente artículo, Estados Unidos habrá vacunado casi a dos millones de personas (principalmente, trabajadores de la salud). En Europa, ya iniciaron a vacunar en varios países, excepto por Países Bajos, quienes dilataron la aplicación de la vacuna por razones de seguridad.

En nuestro caso, México, el gobierno de la 4T confirma día a día que no sabe hacer nada bien. Y es que, si no lograron organizar una rifa de un avión, a pesar de tener todo el aparato de la Lotería Nacional para tal efecto, ni tampoco lograron obtener firmas para enjuiciar presidentes (mismas que sospechosamente “juntaron” el último día para hacerlo), nada nos podría garantizar que tendrían la capacidad de distribuir y aplicar la vacuna.

Espero errar en el cálculo, pero al momento de que usted esté leyendo este artículo, a México solamente habrán llegado poco menos de 100 mil vacunas. A ese ritmo, México terminará de vacunar a la totalidad de la población en casi 30 años.

En este caso, el Gobierno federal asumió el control absoluto de la importación, manejo y aplicación de las vacunas contra el Covid-19, marginando al sector privado, así como a los sistemas de salud estatal, mismos que se descentralizaron precisamente para brindar un mejor servicio médico a la población.

Como en todo lo que hace, la 4T le quiere imprimir un toque clientelar a la vacuna. Han sostenido que, la decisión de centralizar la distribución de la vacuna, atiende a una motivación de “eficacia logística”. Es decir, el gobierno que no pudo organizar una rifa de un avión, quiere asumir el reto logístico más grande de la historia.

Como siempre lo ha hecho, la 4T viste su perversa intención de lucrar con la vacuna, como un tema de “justicia social”. Y es que dicen que la salud no se compra, y por ende, dicha vacuna no podrá ser distribuida por particulares. Al momento de escribir esto, el presidente anunció que particulares podrían importar y distribuir la vacuna, pero no se estableció el cómo. El mismo gobierno que ha enfrentado de forma por demás mediocre la pandemia, que no recomendaba el uso del cubrebocas, que estimaba las muertes por Covid-19 serían seis mil, y que hablaba que el presidente no era una fuerza de contagio, sino una fuerza moral, ese mismo gobierno charlatán, es el que ahora, bajo la premisa de “primero los pobres”, niega que sean los gobiernos estatales quienes puedan ayudar a distribuir la vacuna. Obviamente, el tema para ellos no trata de combatir la terrible enfermedad, sino de lucrar políticamente con cara al 2021.

La Alianza Federalista, de la cual Chihuahua forma parte, ha pedido transparencia para conocer la metodología en la distribución de la vacuna. Quizá el siguiente camino que deban optar por parte de los Estados que integran esta alianza, es el de promover una Controversia Constitucional, para así, poder eliminar los obstáculos que estos tienen para distribuir la vacuna localmente. De esa forma, el alcalde de Parral, Alfredo Lozoya, podría cumplir con su promesa hecha en julio pasado (un tanto espontánea y electorera) de que todos los habitantes de Parral tendrían acceso a la vacuna.

Termina el 2020, quizá uno de los años más complejos del siglo. Aprovecho el espacio para desearle a mis lectores que hayan pasado una Feliz Navidad. Hago votos para que 2021 sea un año lleno de salud y prosperidad para todos. ¡Feliz Año Nuevo!