Opinión

La despenalización del aborto en Juárez

Ciudad Juárez, será un beneficiado de la despenalización del aborto, una plaza donde los índices de embarazos adolescentes, varía entre el primer y segundo lugar a nivel nacional

Marco Gallardo
Sociólogo

jueves, 23 septiembre 2021 | 06:00

En una charla reciente, me preguntaban si estaba a favor del aborto, contesté de inmediato: Yo considero que nadie o poca gente está a favor del aborto per se, mejor dicho, creo que de lo que la gente está a favor o en contra es de poder elegir, solo en la situación donde hay que tomar la decisión de abortar o no, en ese momento, se puede estar a favor o en contra, frente al hecho, no como una consigna, si bien se puede tener una postura al respecto, pero la decisión final es y recae en lo individual, y en la mujer.

Ciudad Juárez, será un beneficiado de la despenalización del aborto, una plaza donde los índices de embarazos adolescentes, varía entre el primer y segundo lugar a nivel nacional, donde el nivel de consumo de droga entre la población se encuentra y oscila entre los primeros cinco puestos, nada de lo que debemos estar orgullosos, pero con esta mágica combinación, tenemos como resultado: abortos, entre otros dilemas. Las plazas en este país, con mayor consumo de alcohol y drogas, tienen como resultados, en zonas urbanas, migración, alzas en violencia en general y embarazos adolescentes, entre otros, esta última situación que es relevante en este caso. 

En esta ciudad, en este país, no es mayoría la mujer clase mediera, feminista, universitaria, quien aborta más, de hecho, no debe ser un número considerable del total, quienes sí lo hacen, en cambio, son cientos de mujeres y adolescentes, la mayoría de escasos recursos, con limitada conciencia o educación respecto al tema de la reproducción y control natal, o sin acceso a métodos anticonceptivos y protección.

La despenalización del aborto, resuelve dos asuntos: el primero, ampara jurídicamente a la mujer que lo realiza, y lo más importante, transforma la manera en la que los abortos se llevan a cabo, en clandestinidad, muchas veces sin el equipo o las condiciones de higiene y salud necesarias, provocando muertes, accidentes, daños a la salud y al aparato reproductivo y a la fertilidad de las mujeres, los abortos se dan, se realizan, suceden, estemos a favor o en contra de que las mujeres puedan elegir, estos forman parte de una práctica social, que ni siquiera es patológica, no es rara, no es anormal, sucede y sucede todos los días, por un método u otro, puede ser moral, emocional, o religiosamente cómodo o incómodo, pero está presente.

Esta generación de ley, es un tema de agenda internacional, y no solo un triunfo de las organizaciones pro aborto locales o nacionales, a nivel internacional las cosas están cambiando y está impactando a los países latinoamericanos, México es y ha sido criticado o mencionado por otros países, y más que países, por grupos religiosos y conservadores locales y foráneos, desde posturas radicales, como llamar inservible a una mujer que aborta, hasta calificar de desnaturalizadas o inhumanas, estas aventuras pro abortivas, a sus integrantes o personajes del movimiento, así como también por aquellos que aplauden la decisión. 

Mi postura no es a favor de las prácticas del aborto, siendo honesto, me incomoda, no la aplaudo, han criticado que mi opinión viene de la subjetividad, que está fuera de contexto, y no me pertenece como hombre, pero es mi sentir; en cambio lo que sí valoro, es la posición de quien se preocupa por las mujeres, quien a pesar de validarlo o no, busca que no arriesguen su vida o su salud, quien va más allá de sus propios intereses o gustos y permite que algo que ocurre y mucho, se dé ya no en clandestinidad, ya no con métodos inseguros y ya no en la ilegalidad.

El asunto pendiente es reforzar la educación sexual temprana, informar y si es posible como resultado concientizar a mujeres y hombres de todas las edades reproductivas, a que sean responsables al momento de tener relaciones sexuales, ya que como consecuencia, tenemos algunas veces y en algunos casos, embarazos no deseados, poner en primer plano la responsabilidad de protegerse con el mismo ahínco, como se hizo con la despenalización del aborto, es de suma importancia, debemos exigir también políticas públicas que actúen en favor de una educación y exposición moderna e inteligente de información sobre métodos anticonceptivos, educación y valores rodeados al tema de la sexualidad.

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