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Opinión

La defensa del INE es hoy y debe ser de todos

Sumamente lejana se veía la posibilidad en México, de llegar algún día a estar en un escenario donde la democracia que durante años se ha logrado en México, corriera el riesgo de perderse

Ricardo Tuda V.
Abogado/Analista Político

domingo, 13 noviembre 2022 | 06:00

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“A la más perfecta de las dictaduras, preferiré siempre una imperfecta democracia”.

Sandro Pertini

Sumamente lejana se veía la posibilidad en México, de llegar algún día a estar en un escenario donde la democracia que durante años se ha logrado en México, corriera el riesgo de perderse. 

Por años escuchamos voces decir que Andrés Manuel López Obrador era un peligro para México, que era un populista y que tenía arranques de dictador, a veces exageraban diciendo que era un comunista, de todo se decía durante esos años en los que buscó enardecidamente llegar a la Presidencia, un caudillo de la oposición que finalmente logró llegar al poder en el año 2018, ante el hartazgo del ciudadano por un régimen priista que simplemente ya no daba para más y no convencía más a los mexicanos y es por eso, por ser la única opción política y novedosa es que AMLO llega a la Presidencia con un alto margen de aprobación, con un partido de nueva creación como lo es Morena da el campanazo dándole vigencia a esa máxima de que “la tercera es la vencida” y lo fue en ese momento, los mexicanos no lo sabíamos, pero habíamos perdido, a diferencia de la suerte que corrió Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano que a su tercera elección presidencial del año 2000, se topó con la misma situación de hartazgo del ciudadano que quería ver fuera al PRI que por 70 años, pero en este caso se enfrentó al fenómeno con botas que fue Vicente Fox Quezada que su único acierto fue vencer al régimen y generar por primera vez en México la alternancia de la cual nunca desde la época post-revolucionaria se había logrado.

Nuestro país sufre de muchos problemas, como lo son, la pobreza, la inseguridad y violencia, la corrupción, la desigualdad, el deterioro del sistema educativo y el limitado acceso a la salud, entre decenas más de problemas que nos aquejan a diario, algunos de ellos que parecen casi imposible de solucionar algún día y otros que con solo un poco de sentido común y compromiso con el país, se podrían ir mejorando. 

Los mexicanos ante el exterior durante años hemos podido presumir nuestro sistema electoral, mismo que ha sido reconocido por otros países a largo de estos 28 años donde ha sido el árbitro de miles de elecciones a diversos cargos de carácter local y federal, así como elecciones cinco presidenciales, donde de esas cinco en tres ha habido alternancia, siendo que lo que hace peculiar este sistema desde un inicio, es la participación ciudadana pues somos nosotros mismos los encargados de llevar los trabajos de recepción del voto directo, durante la jornada electoral dominical. El INE en la próxima elección presidencial de 2024, seleccionará de más de 12 millones de ciudadanos al millón y medio, que estará el día de la jornada integrando las mesas directivas de casillas, las cuales en total se deberán de instalar más de 163 mil de ellas, este medio millón de funcionarios de casilla serán capacitados por un ejército de más de 50 mil capacitadores y capacitadoras del INE asignados todos ellos a los 300 Consejos Distritales Electorales que se encargan del registro de electores, de capacitar, supervisar y de vigilar la observancia de la ley electoral en todo momento, así como los acuerdo y resoluciones de las autoridades de electorales. (Estadísticas obtenidas en el portal del INE).

México, como lo señalé, tiene carencias en varios rubros, pero me atrevo a decir que  hay democracia gracias al Instituto Nacional Electoral, que es la institución pública con mayor aprobación de los ciudadanos con un 70 por ciento, la que nos ha dado certeza a la hora de votar y que elección tras elección se ha ido actualizando y modernizando y AMLO está atentando con el INE, nuestro INE y lo digo así porque he sido parte en las jornadas electorales como funcionario de casilla, como representante de partido en casilla y como representante de partido ante diversas Juntas Distritales, etc.

Desde que López Obrador llegó a la Presidencia, ha hecho con el país lo que quiere, se ha dedicado a insultar a todo el que no comulgue con su política enfocada a enaltecerlo a él y brindarle el control sin medida de todo el país y nadie ha hecho nada, durante estos cuatro años de mal gobierno, López Obrador ha dilapidado las funciones y presupuestos de todas las secretarias de estado menos tres, Bienestar, Guardia Nacional y Sedena que es lo único que le interesa en su plan de gobierno y claro sus tres obras insignia de las cuales ya mucho se ha hablado, poco a poco abonando un granito de arena a su objetivo real, apoderarse en su totalidad de las instituciones y ser él y solo él quien dicte lo que se debe hacer en México, ser él quien dicte lo que está bien y lo que está mal, ser él quien diga a quién se le debe castigar en este país y a quién no, esto con la aprobación de sus millones de seguidores en el país que al día de hoy pareciera increíble, pero aún lo alaban y le aplauden sus desplantes y ofensas a diversos sectores de la sociedad que no están de acuerdo con él, ocuparía toda la sección completa de opinión de este diario señalando todos los actos de abuso que el presidente ha hecho en estos cuatro años en contra de los mexicanos y no hemos hecho nada, nos ha ido despojando de nuestros de derechos, haciendo con el Poder Legislativo todo a su antojo, amenazando, extorsionando y finalmente doblando a cuanto legislador le logran hacer ver que sus días de libertad están contados, si no vota a favor de las iniciativas del todopoderoso, la manera en la que influye en el Poder Judicial para seguir teniendo a modo diversos criterios con el fin de seguir gobernando sin control alguno y los mexicanos no hemos hecho nada.

El presidente avanza con su objetivo de apoderarse de todo y lamentablemente debemos de aceptar que las cosas le han salido en su mayoría como él las ha planeado, pues lo que parecía una gran victoria para oposición el pasado mes de abril cuando los diputados de la Coalición  lograron frenar la reforma eléctrica y en ese momento más fuertes que nunca creyó la Coalición que podrían finalmente parar a este régimen autoritario y tendrían oportunidad de ganarle a Morena en el 2024, pero no se dieron cuenta que lo que pasó ese día, fue solo una radiografía del estado en el que se encontraba la Cámara de Diputados, iniciando con acusarlos de traidores a la patria por frenar el progreso de México, por lo que a partir de ahí de manera muy sencilla, AMLO aplicó la aritmética de nivel primaria, para poder determinar cuántos votos faltaban para poder lograr la aprobación de reformas constitucionales de ese día en delante, donde pareciera que si hubiera mandado instalar en las curules de la Cámara de Diputados, afiladas espadas de Damocles, amarradas por un solo pelo de caballo y que penden sobre la cabeza de esos diputados traidores amenazando como si fueran a caer sobre ellos (principalmente sobre la cabeza de Alito Moreno Cárdenas) y acabar con ese poder que habían logrado ese día de la votación en contra.

Y fue así como vino la iniciativa de la militarización y la cual fue fácilmente aprobada mediante la flagrante traición de Alito Moreno dando como resultado que el dictamen para a la cámara de senadores donde de nueva cuenta a manera de radiografía de votos suben la iniciativa y al lograr ver el faltante de votos para aprobar la reforma, deciden bajarla, no votarla y devolverla a la comisión, para iniciar de la misma forma que en la cámara de diputados la coacción del voto entre los diversos senadores logrando una votación de 87 a favor y 40 en contra, siendo de esa manera aprobada la reforma constitucional en ambas cámaras para permitir la presencia de los militares hasta 2028 y posteriormente logrando el 50 por ciento de la aprobación de las legislaturas de los estados.

Aun y con todo lo acontecido estos últimos años, como mexicanos no hemos nada y AMLO en este momento está listo para lograr su principal y más peligrosa hazaña, su obra maestra, que le daría la posibilidad de perpetuar a Morena y por consiguiente el Lopezobradorismo por décadas en el poder más allá del 2024, buscando desaparecer al INE para que vuelva el control de las elecciones a la Secretaría de Gobernación y de esa forma le quite el último suspiro de democracia a este país convirtiéndolo en régimen autoritario en una verdadera dictadura.

Andrés Manuel López Obrador ha ido forjando en su palacio una especie de trono de hierro, con las espadas de todos sus enemigos, detractores e instituciones, donde se sienta a diario a planear su siguiente para su perpetuidad, reconozco que el nivel de manipulación y logros electorales del presidente en el país, ha sido avasallante y altamente efectivo. Ha logrado hacer y deshacer con el país, consciente de que lo único con lo que no debe jugar es con el vecino país de los Estados Unidos de América, a ellos son a los únicos que respeta y pensando así seguirá con la creencia de que todo lo puede, pero no es así, el presidente está por cometer el error más grande de su régimen, atentar contra la democracia del país, contra la institución de los ciudadanos a la cual todos hemos contribuido para que en México haya democracia.

El presidente está equivocado si cree que podrá derrumbar al INE y con ello el esfuerzo que por años costó construir esa valiosa institución, es momento de defender nuestra democracia y poner un alto a la dictadura que se avecina, es la última oportunidad, no hay más.

ricardotuda@yahoo.com.mx

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