Opinión

La danza de los números

Estamos a escasos 20 días de entrar al 2020, el año que de acuerdo con el calendario chino es el de la rata de metal

Carlos Irigoyen/
Analista

viernes, 13 diciembre 2019 | 06:00

Estamos a escasos 20 días de entrar al 2020, el año que de acuerdo con el calendario chino es el de la rata de metal, donde se abrirá un nuevo ciclo que deberá durar 60 años.

Para nuestro calendario arranca un 2020 que para nuestra ciudad deberá de traer algunos parabienes, la entrada de un nuevo acuerdo comercial con los vecinos del norte; nuestra ciudad sigue siendo una peculiaridad en el desconcierto económico que se vive en la nación, México no exhibe crecimiento en su economía pero Juárez sigue con un repunte en el empleo y una sólida dinámica empresarial que genera casi uno de cada dos pesos que se generan en el estado.

El pasado miércoles, en voz de la doctora Erika Donjuan, se presentó en el Tecnológico de Monterrey el escenario que pudiera enfrentar la economía de la ciudad de cara a un 2020, prelado de los tiempos electorales que viviremos en el 2021 y que marcarán el derrotero del siguiente lustro de la economía juarense, además no podemos dejar de ver de reojo la narrativa política de Estados Unidos; la sucesión presidencial tiene ya un rato en marcha y de volver a quedar Trump en el gobierno tendríamos que estar planteando de nueva cuenta escenarios donde él amenazar vía incremento de aranceles se ha vuelto una tradición; sin duda el año pinta por demás interesante y a la par retador.

¿Qué tal el planteamiento de decir que poco más del 82 por ciento de los juarenses tiene un trabajo donde pueden ganar como máximo hasta tres veces el salario mínimo? Eso quizá sea un detonante que fundamente la percepción de casi el 23 por ciento que afirma que su situación económica respecto al año anterior ha empeorado; de sumo interés que la zona popular del suroriente sea la que menos expresa esta percepción con apenas un 14 por ciento de la población pensando eso, pero que en contraste la zona del norponiente casi el 28 por ciento de la gente piense que su situación ha desmejorado. 

Estos números plantean una aseveración interesante y por demás desafiante para los aparatos comerciales de las empresas de la ciudad, el 35 por ciento de la ciudad afirma que el dinero no alcanza, la “marmaja” es insuficiente para tener un nivel adecuado de vida y quizá incurrir en uno que otro gusto. Sería ideal para tener una mayor claridad en el fenómeno que el doctor Isaac Sánchez Juárez ha denominado como la “esquizofrenia económica” tener un cruce de variables que ilustre el modo de vida para saber qué tanta desesperanza puede generar el no querer renunciar a un estilo de vida… pero ya sabemos, el mexicano en su mayoría es de mentalidad cortoplacista.

Reflexionando en lo anterior, ¿qué clase de escenario le puede esperar a nuestra ciudad? ¿Cuál deberá ser el enfoque de gasto de las familias juarenses? ¿Qué pasará con la competitividad salarial de nuestra ciudad? Ahorita hay fuentes de empleo que pagan de forma conservadora por la misma naturaleza de los trabajos. Con este escenario macroeconómico ¿qué clase de ciudad podemos generar y por ende de qué calidad de vida podremos disponer los ciudadanos? El panorama en cifras pinta de forma conservadora y ante la ola política, los intereses pueden mover de forma dramática el escenario económico, los ajustes de consumo que deberán de hacer los consumidores, el estancamiento económico y la falta de crecimiento y desarrollo son variables que están amenazando de forma sensible al sector empresarial y gubernamental de nuestra ciudad.

Y por si esto no fuera suficiente, no hay que olvidar el desgarre profundo y severo de nuestro tejido social que en algunos sectores ya tiene altas muestras de ser un proceso de necrosis social.

Las cifras ahí están, la duda es ¿cuánto tiempo pasará para que el pesado yugo de una economía estancada termine por mermar las condiciones sociales de nuestra ciudad? ¿Impactará el desarrollo político en el ambiente económico de cara a la selección de liderazgos?

Las dudas asaltan, el panorama económico se plantea como una fortaleza aun del modelo de ciudad; habrá que ajustar las velas para evitar que una marejada política voltee el barco económico que está transportando a un escenario de prosperidad social que es sumamente vulnerable. Ojalá que la rata de metal nos taiga la prosperidad y tranquilidad que anhelamos y merecemos todos los habitantes de este país, pero en particular de nuestra querida Ciudad Juárez.