Opinión

Cultura de la paz para el buen vivir

La comunicación humana como elemento básico en la educación para la paz

Desde el enfoque humanista, la comunicación humana consiste, en esencia, en desarrollar relaciones, más que en intercambiar información

Mtra. María de los Ángeles Morales Pruneda

lunes, 15 noviembre 2021 | 06:00

La comunicación suele ser un tema trillado. Damos por hecho que sabemos comunicarnos. El proceso de comunicación lo reducimos a que inicia con alguien que envía un mensaje y otro que lo recibe, así como las posibles interferencias que pueden presentarse y ocasionar alguna distorsión.

Desde el enfoque humanista, la comunicación humana consiste, en esencia, en desarrollar relaciones, más que en intercambiar información. 

Desde pequeños, en la familia de origen, nos marca sentirnos vinculados a la madre principalmente; por supuesto, también al padre y a los hermanos. Nos comunicamos con todo el cuerpo, con todos los sentidos. De tal suerte, el bebé percibe no sólo lo que dice la madre sino también el tono de voz, el lenguaje corporal, el modo en que es tocado, abrazado, incluso mirado. Toda esa información nos nutre o no. Nos transmite amor, aceptación, comprensión, o rechazo y abandono, entre otras tantas emociones.

Entonces, éste es el primer paso: ser conscientes de que todo el tiempo estamos comunicando. 

Somos seres sociales por naturaleza. Nos necesitamos unos a otros para sobrevivir y también podemos aprender a disfrutarnos y nutrirnos emocionalmente en los contextos donde participamos: familia, escuela, trabajo, amigos, vecindario. Con el auge de las redes sociales las fronteras parecen borrarse, podemos tener comunicación con personas que viven en lugares remotos, a quienes probablemente nunca conoceremos en persona.

La comunicación puede llevarnos a construir con el otro o a destruir. Esto impacta la armonía entre las personas. Es decir, puede abonar a los procesos de paz o, al contrario, abonar a la destrucción, a la discordia, a iniciar ataques aun dentro de las familias y dañar a quienes más queremos. Los elementos de la comunicación “efectiva” podemos decir que son dos: actitudes y habilidades.  

1) Actitud: se refiere a la predisposición interior para estar con el otro, en especial: empatía, congruencia y consideración positiva incondicional.

 2) Habilidades: necesitamos practicar esas actitudes para desarrollarlas en las interacciones cotidianas.

Sugerencia: inicia por ti. Compréndete, acepta tu historia, tus orígenes, honra a tus ancestros, con lo bueno y lo no tan bueno. Perdónalos por lo que no supieron hacer mejor. Perdónate a ti y continúa haciendo tu mejor esfuerzo. Conviértete en tu persona favorita, descubre la maravilla de conocerte. Trátate bien, felicítate por tus logros, por tus esfuerzos diarios. Lograrás una mejor comunicación contigo. Agradece tus capacidades y virtudes. Eres un maravilloso ser de luz, ámate.

Esta mejoría en la relación contigo es lo que te permitirá vivir en la congruencia con lo que piensas, anhelas, dices y haces. En este proceso de conocerte mejor, facilita que detectes tus necesidades. Cuando nuestras necesidades no están satisfechas, aparece esa sensación de vacío o soledad que nos genera molestia constante, manifiestada como enojo, pérdida de energía o de esperanza.

Una de las necesidades a satisfacer son las relacionales, que están presentes a lo largo de nuestra vida. En la medida en la que podamos establecer una mejor relación con nosotros mismos, podremos vincularnos con otros de manera gratificante. 

Tratar al otro con respeto, empatía, aceptación, crear lazos de confianza, evitar juicios nos lleva al camino de la paz. En este tipo de relación todos ganamos, se genera una sensación de satisfacción que llena el pecho. Vale la pena intentarlo.

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Cultura para la Paz es un proyecto de El Diario de Juárez en alianza con el Tecnológico Nacional de México, campus Juárez, el Comité de Pacificación y Bienestar Social (Copabis) y el Centro Familiar para la integración y Crecimiento A. C. (CFIC).

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