Opinión

La carga es más pesada por ocurrencias del gobernador

Las malas decisiones y falta de planeación de un gobierno siempre genera consecuencias funestas para el pueblo

Cruz Pérez Cuéllar
Político

domingo, 25 abril 2021 | 06:00

Las malas decisiones y falta de planeación de un gobierno siempre genera consecuencias funestas para el pueblo, que sometido y sobajado por la ineptitud de la autoridad tiene que meter freno a sus planes, en el peor de los casos tiene que interrumpir su desarrollo o poner a prueba su supervivencia.

Es tal cual la situación que vivimos en Chihuahua, cuyo mandatario reniega de su encargo porque en este caso no quiere ser “el que es mandado”, según dice la definición de mandatario, él manda y lo hace sentado desde su escritorio, o desde la cancha de tenis, o desde el campo de golf, pero sin palpar la realidad, sin entender el efecto de sus decisiones, malas por defecto.

Recientemente Javier Corral mandó al carajo los proyectos de cientos de empresarios que comenzaban a rehacerse, luego del último “supercierre” de octubre pasado, puso en la picota a miles de ciudadanos que apenas se habían hecho de una chamba para llevar el sustento diario, y malbarató muchísimos planes de todos los sectores de nuestro estado. Esta es la crítica sentida de miles de chihuahuenses, cansados del vaivén de las decisiones corralistas, un día sin restricción y al otro pone a todos la soga al cuello.

Y no estoy culpando al gobernador de las víctimas por el coronavirus, lo estoy señalando como un dique en el gobierno para que las cosas mejoren, porque él se erige cual emperadorcillo y allá, desde el Palatino quiere resolver el mundo cuando la gente necesita sí una instrucción, una orden si se quiere, pero también una alternativa, una solución para atender el problema que más preocupa a los ciudadanos, la salud y la economía.

Ahora que la Secretaría de Salud Federal anunció cuáles estados elevaron su condición de alerta y cuáles bajaron, nuestra entidad permaneció donde mismo, en naranja, pero al mandatario se le ocurrió endurecer todas las medidas cuál si fuera rojo, sin previo aviso. No censuramos las medidas en sí mismas, sino la manera en que las impone el Gobierno del Estado, como si no hubiere un Consejo de Salud que debiese planear la aplicación de medidas, a decir de los que saben, es decir, médicos y empresarios del ramo, el tal consejo está de adorno, son los arrebatos de Javier Corral los que imperan, no el incremento de contagios, no la falta de camas, o el fallecimiento de personas contagiadas, es el típico gobernante sobrado quien pregunta la hora a su ignorante supino secretario de Salud, Eduardo Fernández, y este contesta como lo hacían los funcionarios del priato: “las que usted diga señor gobernador”.

De acuerdo a la directora de Operación Epidemiológica, Ana Lucía de la Garza, Chihuahua permanece en naranja, y se agregaron a la lista Hidalgo, Quintana Roo y Tabasco; ya estaban Ciudad de México y Baja California Sur. No hay otro estado de la frontera norte cuya condición geográfica los haya reprimido en su lucha contra la pandemia, eso no es pretexto para salir adelante, Chihuahua es la excepción, incluso Coahuila está desde hace tiempo en semáforo verde.

Por lo anterior cabe preguntarse: ¿qué está haciendo el Gobierno del Estado, en concreto, para evitar los contagios además de las medidas de rigor en el mundo? ¿Por qué no han dado resultado las acciones promovidas por el Consejo Estatal de Salud? ¿Por qué no solicita apoyo de los estados vecinos, en condición de frontera, para atender el problema?

Valdría la pena que el secretario de Salud y el gobernador atiendan los procedimientos que aplica el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para determinar el color del semáforo, sin ambigüedades, sin ocurrencias de tonalidades que más confunden a la población que orientarla, por eso el enojo, por eso la rabieta de este fin de semana, cuando se aplicaron restricciones sin medir las consecuencias. 

Cabe destacar que para determinar el color del semáforo a nivel nacional se considera el porcentaje de casos positivos de coronavirus; tendencia de camas ocupadas y tendencia de casos positivos o el comportamiento esperado con base en los números actuales.

Yo no he visto que aquí o en otra parte del país la gente esté encabritada con las autoridades en desgracias como en terremotos, inundaciones, accidentes y demás, porque los ciudadanos los ven a los funcionarios levantando escombros, acarreando agua o víveres a su lado, cuando toman decisiones que aunque difíciles las comprende la gente, porque fueron platicadas con ellos, o por lo menos les avisaron. El gobierno debe ser cercano a los gobernados, debe estar en comunicación constante, si no seguirá trastabillando, dando palos de ciego en las decisiones simples e importantes de la administración pública como en el caso de Chihuahua.