Opinión

La candidatura del PAN (III)

Sin muchas sorpresas ni sobresaltos, el PAN eligió el domingo pasado a su abanderada a la gubernatura

Sixto Duarte
Analista

martes, 26 enero 2021 | 06:00

Sin muchas sorpresas ni sobresaltos, el PAN eligió el domingo pasado a su abanderada a la gubernatura, en persona de la alcaldesa capitalina con licencia, María Eugenia Campos Galván.

Desde un principio de la administración corralista, Maru fue posicionándose de manera sólida en la capital, que es su principal bastión de votos. Sorprende que Maru, de extracción panista, tenga una popularidad muy superior a la del gobernador Javier Corral, también de extracción panista. Esto indica que la ciudadanía supo muy bien distinguir el trabajo de cada uno de ellos, en las distintas instancias que se encuentran.

No ha sido un secreto que, desde el inicio de sus respectivas gestiones, Javier Corral le ha prodigado a Maru uno de sus más profundos desprecios. Esta es solo una de las obsesiones que rayan en lo patológico, mismas que circulan en la mente del gobernador y que son los fantasmas que ve mientras está encerrado en su Palacio, justo como Macbeth veía el fantasma de Banquo, en la obra de William Shakespeare, razón por la cual cometió toda clase de atropellos y abusos en su afán de perpetuarse en el poder.

Lo más complicado para Maru Campos apenas empieza. Conseguir la candidatura del PAN, si bien requirió mucho esfuerzo, sería únicamente la consecuencia de haber operado políticamente de forma efectiva durante los cinco años anteriores. Y digo que ahora viene lo más complicado, pues las amenazas de procesamiento y encarcelamiento contra ella y su principal operador político (quizá el operador político más hábil del Estado) César Jáuregui Moreno, se han hecho de forma pública y privada.

Javier Corral no quiere, por ningún motivo, que Maru Campos sea quien lo suceda. Este sería el escenario natural, pues tal como el expresidente Calderón publicó en Twitter, la única que puede derrotar a Morena en Chihuahua es precisamente Campos. De ahí que esté operando a través de la Fiscalía y algunos jueces a modo, el vincular a Campos a proceso penal.

En esta situación, juega el fiscal Peniche, quien tiene un ojo puesto en Campos, y otro en la candidatura del PAN en Juárez; ojalá Peniche tuviera tres ojos como Shiva, el dios del hinduismo, para que también pusiera un ojo en los graves problemas de inseguridad e ingobernabilidad que hay en el Estado. Por otro lado, ¿cómo le hará Peniche si Campos y él resultan ganadores en los respectivos procesos internos? ¿Con qué cara pediría el voto para ella? No creo que Peniche gane el proceso interno en el PAN, pero no deja de ser una interrogante que despierta el morbo de muchos.

La Constitución establece que pierden sus prerrogativas ciudadanas, aquellos que se encuentren vinculados a un proceso penal. Corral, en su enfermiza obsesión, querrá vincular a proceso a Maru, incluso cuando ya sea candidata. Esto, por sí solo, no la saca del camino rumbo a la gubernatura. Conforme a la Jurisprudencia 39/2013 de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, no se suspenden las prerrogativas ciudadanas (como el ser votado) por el hecho de estar vinculado a proceso. Esto sucede, solamente si el aspirante se encuentra privado de su libertad.

En este caso, no veo razones para vincular a proceso a Campos, y además, dejarla en prisión preventiva. Regularmente, la prisión preventiva, que debe ser una medida cautelar excepcional (que sin embargo, el gobierno inquisidor de Javier Corral usa como regla, con el aval de jueces a modo) se impone cuando no existe arraigo por parte de la persona acusada, o cuando existe el riesgo de fugarse y no comparecer a juicio. Yo quisiera saber con qué pretexto le decretarían a Campos prisión preventiva, si tiene arraigo en la ciudad (es la alcaldesa, es lógico) y no representa un riesgo de fuga, pues precisamente va a estar haciendo campaña de aquí a junio. Aunado a lo anterior, existe la figura de la suspensión del acto reclamado en materia de amparo, con lo que ella bien pudiera evitar ser detenida, siempre que esté compareciendo a las citaciones judiciales.

Por último, quisiera saber qué agente del Ministerio Público y qué juez se quieren echar de enemiga a quien pudiera ser la próxima gobernadora. Estos funcionarios, que buscaron el favor de Reyes, de Duarte y de Corral, querrán buscar el de Campos, si es que resulta electa. Deben caminar con cuidado la senda que les va marcando Palacio, pues solamente le quedan 225 días en el cargo.