Opinión

Juegos olímpicos, representación y equipos gobernantes

Llama la atención cómo los intereses económicos en los juegos olímpicos poco a poco han mellado el carácter amateur o aficionado de los mismos

Sergio Pacheco González
Analista

martes, 07 septiembre 2021 | 06:00

Recién concluyeron los juegos olímpicos y los juegos paraolímpicos. Como es ya recurrente, quienes compitieron como seleccionados (as) nacionales en los segundos, obtuvieron mejores resultados, en términos de número de medallas, que quienes lo hicieron en los primeros.

Llama la atención cómo los intereses económicos en los juegos olímpicos poco a poco han mellado el carácter amateur o aficionado de los mismos. Desde el llamado Dream Team, que hizo su aparición en los juegos de Barcelona en 1992, los intereses de los deportes profesionales han ocupado progresivamente un papel predominante en esta competencia aún deportiva.

Como señala Juan Estevez en la página electrónica de la NBA (National Basketball Association), hasta “Seúl 1988, el COI técnicamente no permitía jugadores profesionales en sus … seleccionados, apostando a un supuesto espíritu amateur” (negritas en el original). (https://mx.nba.com/news/dream-team-barcelona-1992-estados-unidos-nba)

Según Estevez, derrotas consecutivas en Seúl 1988 y en el Mundial 1990 en Argentina, motivaron los trámites que desembocaron a la incorporación de jugadores profesionales en lugar de los estudiantes universitarios de la NCAA (National Collegiate Athletic Association).

En la actualidad se puede observar la participación de profesionales en casi todos los deportes, destacando por su popularidad el fútbol y por su carácter un tanto elitista el tenis, deporte que fue, de hecho, el primero en permitir la participación de profesionales en 1988, cuando Steffi Graff obtiene la medalla de oro.

Detrás de estos cambios se encuentra el capital. Sea como necesidad, sea como fin el acrecentarlo, en esta época la obtención de mayores ingresos monetarios se encuentra en la base del sistema olímpico. 

Otro fundamento le posibilita ser el gran negocio que es para múltiples protagonistas, entre ellos los medios masivos de información, prioritariamente, cadenas televisivas de todo el mundo.

Ese fundamento se suele denominar representación nacional, denominación que es, de hecho, falsa, en el sentido de aparentar ser real o verdadera.

Así, si bien los (as) deportistas que acuden a estos juegos son abanderados usualmente por el titular del Ejecutivo federal en turno, en realidad son representantes de asociaciones privadas que a su vez pertenecen o están afiliadas a federaciones internacionales que establecen sus propias normas y respectivos reglamentos, como la poderosa Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), la que, entre otras disposiciones, sanciona a cualquiera de sus integrantes que decida recurrir a los tribunales de su respectivo país, como establecen sus Estatutos, edición mayo de 2021, en el Artículo 58 Obligaciones relativas a la resolución de disputas.

La FIFA es un organismo supranacional capaz de imponer sus reglas al interior de los países que cuentan con una de las 211 federaciones afiliadas a ella. Es un estado dentro de otros Estados.

Así, deportistas en juegos olímpicos, como en campeonatos mundiales de diferentes deportes, en realidad no representan al país de origen, sino a las federaciones y confederaciones de que forman parte. Así, por ejemplo, la selección de fútbol es en realidad la selección de jugadores (as) de la Federación Mexicana de Fútbol, sus socios y clubes. 

Emplear la marca México, lo que permite es engrosar los ingresos de éstas, de las televisoras, así como sostener los desproporcionados salarios de las figuras construidas en su simbiosis. No así deportistas amateurs. 

Algo similar se puede identificar en la representación popular a través de organizaciones político-partidarias. Tan es así, que la ciudadanía se entusiasmó con la figura de candidaturas independientes, pues se daba cuenta de que aquello que se decía defender u ofrecer, en realidad constituía una falacia.

El proceso electoral local 2021, permite identificar las semejanzas presentes entre estas experiencias. 

Candidatos (as) que decían representar plataformas político-electorales referidas a una concepción propia y distintiva, declinaron a favor de otra. Opositores (as) son incluidos (as) en el gabinete municipal en espacios donde se administran importantes recursos económicos.

Luego entonces, se observa un conjunto de reglas que se encuentran por encima de la voluntad ciudadana. Declinantes y derrotados (as) en las urnas, se incorporan con sus rivales en función de un valor superior.

Aquí está el vínculo discursivo entre ambos ámbitos: se compite por México, se declina porque se piensa en un mejor futuro para el Estado de Chihuahua, se integran al gobierno por el bien de Juárez.

Es ilustrativo en este sentido el dato que proporcionan el INE y El Colegio de México en Ciudadanía en México ¿ciudadanía activa? Así, 76 por ciento de las personas consultadas indicaron estar muy o algo en desacuerdo en que los políticos se preocupan mucho por lo que piensa la gente como ellos (as).

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