Juárez, se cubaniza

Como pocas veces se habían visto tantos migrantes de distintas nacionalidades por las calles de Ciudad Juárez

José Ignacio Gallardo
Analista
martes, 14 mayo 2019 | 06:00

Como pocas veces se habían visto tantos migrantes de distintas nacionalidades por las calles de Ciudad Juárez, como se pueden observar en estos días. Por un lado, existe una gran cantidad de centroamericanos que han ingresado por la frontera sur de México, en un éxodo que se mantiene desde hace  meses  y que parece estar motivado en algunos casos por la necesidad de emigrar ante la pobreza y la violencia. Pero también se sabe que en muchos otros casos este éxodo está siendo auspiciado por intereses oscuros como ha ocurrido con las caravanas de migrantes.

Este permanente e interminable flujo de migrantes que ingresan por los estados mexicanos del sur y que no siempre ha sido pacífico, se compone principalmente de hondureños, salvadoreños, y en menor medida guatemaltecos. De acuerdo a una oportuna investigación publicada en El Diario de Juárez a inicios de la semana, también se sabe del arribo de un importante número de migrantes provenientes de algunos países de Asia, Europa y África. Esta investigación refleja lo que los juarenses han estado experimentando desde hace algún tiempo, el arribo de muchos cubanos. Son tantos, del 75 al 80 por ciento de los migrantes, que en ciertos momentos algunas zonas de Ciudad Juárez ya se confunden con las calles de La Habana, Cuba. Es tal la cantidad de caribeños que deambulan por la calles de esta frontera que el panorama citadino de los juarenses ha estado cambiando  día con día.  La población de cubanos que se ven caminando, comiendo, comprando y ya también trabajando en las avenidas céntricas de esta frontera aumenta de forma inadvertida para algunos juarenses, y preocupante para muchos otros. Primero se  veía a los cubanos en pequeños grupos por algunas calles del Centro Histórico, la mayor parte de las veces, comprando comida en las tiendas de conveniencia. Luego se aventuraron a recorrer otras zonas de la ciudad.  Ahora ya se les ve desplazándose con toda confianza por cualquier parte de Juárez, en zonas residenciales y comerciales, así como en los diversos  mercados.

Se les ve también en restaurantes, en bares, cibercafés, cines, de igual modo se les ve subir y bajar de taxis y de Ubers en grupos o en parejas. Y ya también se les ve trabajando en varios negocios del Centro, incluso laborando en la economía informal de esta frontera. Desafortunadamente, también ya se han empezado a dar algunos casos de prostitución por parte de los caribeños tanto mujeres  como varones en bares o calles de Juárez. Son los cubanos los que más sobresalen por la enorme cantidad que hay de ellos hospedados en los hoteles del Centro de la ciudad. Sobresalen también, porque a diferencia de los centroamericanos, los cubanos traen recursos económicos. Pero son demasiados migrantes y el problema no es minúsculo para Ciudad Juárez y para la mayoría de los municipios fronterizos de la zona norte. Son miles los refugiados que se encuentran en la zona fronteriza  y miles los que se espera sigan arribando de un momento a otro. Lo que es cierto es que ni autoridades ni sociedad están preparados para recibir a tanta gente que viene a esta frontera con la esperanza de introducirse  legal o ilegalmente a  territorio norteamericano.

Afortunadamente los juarenses han sido tolerantes con los recién llegados. Hasta este momento no se han visto demostraciones de xenofobia en contra los  cubanos o centroamericanos. En general el comportamiento de las dos partes, juarenses y refugiados, ha sido aceptable, esto a pesar del daño que esta situación le provoca a miles de familias fronterizas y a la maquiladora en cuanto a lentitud de los cruces internacionales. Se espera que esto continúe así por lo que dure la estancia de los migrantes. Ojalá y se reciban los apoyos federales suficientes  para que autoridades locales puedan hacer frente a esta situación que se mantiene desde hace varios meses y cuyo desenlace aún no se determina.

Ciudad Juárez siempre ha sido generosa con quienes llegan de otras partes, desde su fundación esta tierra ha sido hospitalaria con los migrantes del interior del país y del extranjero. No por nada su anterior nombre de Villa Paso del Norte, ya que esta población siempre ha sido un paso hacia el norte del continente. Pero en ese intento muchos deciden quedarse a radicar en esta desértica zona. Se sabe que Juárez siempre ha sido una hospitalaria tierra para los migrantes, pero nunca como ahora.