Opinión

Juárez, la ciudad de la esperanza

Cuando tenía 18 años llegué a esta ciudad con la esperanza de estudiar y tener un mejor futuro para mí y mi familia, llegué solamente con una maleta llena de sueños e ilusiones por cumplir

Ma. Guadalupe Mancha Valenzuela
Abogada

sábado, 04 septiembre 2021 | 06:00

Cuando tenía 18 años llegué a esta ciudad con la esperanza de estudiar y tener un mejor futuro para mí y mi familia, llegué solamente con una maleta llena de sueños e ilusiones por cumplir.

Era una joven de pueblo que no conocía ninguna calle de la ciudad ni qué ruta me llevaría a qué lugar, ahí fue cuando conocí la grandeza y amor de esta ciudad y de su gente, me topé con personas que me tendieron la mano, que me enseñaron cómo moverme en la ciudad, que me albergaron y me dieron de comer cuando lo necesité, siempre encontré en la dificultad diaria alguna buena persona que me ayudó.

Apostaría a que todos conocemos a una persona que llegó de otra parte del país o del mundo en busca de trabajo, estudio o simplemente de un mejor futuro, y Juárez los recibió con los brazos abiertos y les ofreció la oportunidad de cumplir sus metas, sin importar la persona y de dónde es. ¡Así es Juárez!

No obstante, también existe una cruda realidad, Juárez aún tiene puntos importantes que resolver, como lo son la inseguridad desmedida, vialidades en pésimas condiciones, déficit en la movilidad urbana, falta de alumbrado público, un drenaje pluvial deficiente, carencia de lugares recreativos, entre otros, muchos de ellos ocasionados por pésimas decisiones de administraciones gubernamentales pasadas y otros por la indiferencia de todos nosotros, sin embargo, todos debemos de hacernos responsables independientemente de las causas.

Por el cambio de la administración municipal y estatal, es el momento idóneo para que todos los que vivimos en Juárez, en conjunto con el gobierno, nos pongamos la camiseta de “Ciudad Juárez”, es tiempo de sentirnos juarenses y regresarle un poco del amor que la ciudad nos da a diario, debemos de empezar a participar en la comunidad en la que vivimos e involucrarnos en las decisiones que nos impactan a todos, ya basta de quejarnos de Juárez, hay que comenzar a actuar, luchando cada quien desde nuestras trincheras con pequeñas acciones, como no tirar basura en las calles o comprometernos a mantener limpio el frente de nuestras casas y el parque de nuestra colonia, mejorar nuestra cultura vial, comenzar a denunciar los delitos, saludar al vecino, darle el pase al vehículo que te prendió la direccional, entre muchas cosas más, que aunque parezcan pequeñas tienen resultados gigantescos.

También debemos de apoyar a los gobiernos entrantes, esperanzados en que utilizarán los recursos públicos honestamente y atenderán a la ciudadanía de una manera respetuosa y objetiva, pero sobre todo que solventarán las necesidades que requieren ser atendidas de manera urgente en nuestra ciudad.

Estoy segura de que muchos sentimos un fuerte arraigo y soñamos con mejorar la calidad de vida en la ciudad, deseamos ver un Juárez seguro, limpio, con vialidades óptimas para transitar, con espacios verdes para convivir con nuestros seres queridos, con calles alumbradas, con la infraestructura pública adecuada, con un transporte público digno, con un Centro Histórico turístico, entre otros tantos sueños.

Por eso a todas las personas que llegaron como yo a Juárez con la esperanza de un mejor futuro, es momento de que se sientan juarenses, porque ser juarense no es solo nacer aquí, sino sentir arraigo, pertenencia e identidad con Juárez, porque los juarenses nacemos donde se nos da la gana. Y a los juarenses que tuvieron la dicha de nacer en esta noble tierra fronteriza háganle honor a dicho privilegio.

Juárez necesita de nosotros, Juárez necesita de cada uno de nosotros, como dijo mi divo adorado “Juárez es la frontera más fabulosa y bella del mundo”, cuando creamos esto todos los que vivimos en Juárez tendremos una mejor ciudad.

close
search