Opinión

Javier el carcelero

Con arrestos y multas, el pequeño aspirante a dictador pone a Chihuahua en una dinámica represora, que pondera el autoritarismo por encima de una visión humanista

Martín Chaparro Payán
Analista Político

viernes, 13 noviembre 2020 | 06:00

El día de ayer se aprobó la “Ley que regula el uso obligatorio del cubrebocas…”, propuesta por el gobernador del estado al Congreso local en días pasados.

Desde luego las diputadas y los diputados de Morena votaron en contra, pues es claro que con la cárcel y las multas no habrá de resolverse un asunto tan delicado de salud pública.

Muchas veces nos preguntamos ¿de dónde saca Javier Corral tan atroces ideas para mal gobernar la entidad?

Y es que pareciera que sus extrañas ocurrencias son secundadas por las complacencias de su séquito, de otra forma no nos explicamos tal afrenta al bolsillo y a las libertades de las y los chihuahuenses.

Apenas en marzo pasado fuimos testigos de como en la India, tras el confinamiento decretado por el gobierno de ese país, los policías obligaban a hacer flexiones a quienes se encontraban en la calle; otros más, armados con palos golpeaban a los ciudadanos que suplicaban clemencia ante al abuso policial (El País, 2020).

Aunque estas escenas nos parecieran lejanas y extrañas, justo esta semana nos enteramos del caso de un joven chihuahuense, quien al dirigirse muy temprano a su trabajo en una panadería, fue detenido por omitir el uso del cubrebocas dentro de su propio vehículo.

Debido a la observación policial, el joven trabajador intentó ponerse su mascarilla, sin embargo antes fue golpeado brutalmente, llevado a la comandancia y amenazado con buscarlo en su domicilio, para ahí, continuar con la paliza (Notigram, 2020).

A la poca eficacia para combatir la pandemia por parte del Gobierno del Estado de Chihuahua, ahora debemos sumarle los abusos policiales y la implementación de sanciones económicas, o de cárcel, para la población que debe salir a buscar el sustento de cada día.

¿De verdad cree Javier que con la grave pérdida de empleos en el estado, la gente tiene para pagarle 434 pesos de multa?

Muchas y muchos chihuahuenses hoy sufren para llevar el pan a la casa. Las carencias les han obligado a utilizar la ropa vieja para elaborar con sus propias manos, cubrebocas improvisados.

Estas y estos chihuahuenses humildes deberán ahora cuidarse de que la autoridad no los vea omitiendo el uso del cubrebocas, porque además del riesgo de ser golpeados y amenazados, pueden terminar el día con una multa o en la cárcel.

¿En qué realidad viven las diputadas y diputados del PRIAN chihuahuense? ¿Con qué calidad moral se atreven a imponer la prisión a la gente de bajos recursos?

Por si no fuera suficiente ya el ambiente de represión, también imponen multas de hasta dos mil 172 pesos a los negocios que no doten de cubrebocas o de gel antibacterial.

¿No se les ocurre que muchas de esas empresas han cerrado ya, ante la grave situación económica en Chihuahua? ¿Saben acaso que hay empresarios que adeudan meses de renta y que no tienen dinero para cubrir los aguinaldos de este año?

Con arrestos y multas, el pequeño aspirante a dictador pone a Chihuahua en una dinámica represora, que pondera el autoritarismo por encima de una visión humanista.

Apenas en mayo de este año Corral prometió la entrega de un bono especial al personal médico que hace frente al Covid en el Estado. No obstante la grave situación en que se encuentran los hospitales, el gobernador ha fallado constantemente con los pagos prometidos. Queda claro que la ética y la moral no son lo suyo.

P.D. Deben nuestros representantes tocarse el corazón antes de aprobar tales afrentas en contra del bolsillo de sus gobernados. Que el pueblo los juzgue en las urnas.