¿Ingenuidad o cinismo?

El 2019 está entre la opacidad de la realidad y la brillantez de lo ilusorio; el debate de la vida pública nacional...

Carlos Irigoyen/
Analista
viernes, 13 septiembre 2019 | 06:00

El 2019 está entre la opacidad de la realidad y la brillantez de lo ilusorio; el debate de la vida pública nacional es un diario aquelarre de los vendedores de noticias y la expresión honesta de los sensatos de la pluma. En 1971 el genio Salvador Dalí comentó: “De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas”. ¡Cuánta razón tienes, genio!

Este fin de semana estaremos celebrando 209 años del aniversario del nacimiento de un México independiente que tiene un gran potencial maniatado por cadenas de esclavitud manifestado en factores de diversa índole, el más grave e inquietante: un

Estado de Derecho sobajado ante la inseguridad. La violencia se placea mientras que la súplica a los delincuentes desde Palacio Nacional es, “están mal, así no es la cosa. Yo los llamo a que recapaciten, que piensen en ellos, pero sobre todo que piensen en sus familias, que piensen en sus madres, sus mamacitas”.

Que paquete traen entre sus manos los gabinetes municipales y estatales al enfrentar la materialidad de tener en el primer semestre de 2019 el semestre más violento de la historia mexicana. ¿Ésta será la independencia y libertad que soñamos la mayoría de los mexicanos, en especial nuestra ciudad que ha sido sometida a brutales golpes de la delincuencia? Habrá pues que recordarle puntualmente al presidente que la estrategia de “abrazos y no balazos” está siendo rebasada e insuficiente y, que al delincuente le tiene sin cuidado la emotividad de su discurso. En el colmo del cinismo se defienden propuestas que emanan de personajes con un pasado impregnado de corrupción o se pide perdón para aquellos que llaman a las mujeres “pirujas” o “nalguitas”. En un México que pretende ser soberano y moderno estas expresiones y personajes no tienen cabida. Hay un calentamiento social grave y real, ausente de simulaciones y pleno de consecuencias.

En nuestra ciudad el lunes 9 de septiembre el alcalde hizo su Primer Informe de Gobierno del período 2018-2021. Reconocemos el esfuerzo que se planteó por medio de datos duros en lo que respecta al tema de la seguridad pública, donde no sólo se habló de las detenciones y los decomisos que se hacen de manera cotidiana y que sin duda reflejan el trabajo tan delicado en este tema, sino que mencionó el aseguramiento de 5.1 mdp y 135 mil dólares. Lo han dicho varias personalidades expertas en seguridad pública, si al crimen organizado no se le afecta el operar financiero sus el liderazgos encontraran una forma de seguir trabajando. La otra parte importante de este mensaje es el impulso que se le está dando a la capacitación de los jóvenes sobre los peligros de la “seductora y rentable delincuencia” así como el consumo de drogas y la adquisición de equipos e infraestructura para que los cuerpos de seguridad tengan mejores argumentos para enfrentar a la delincuencia. Y, particularmente relevante, la capacitación que se le está dando a las fuerzas públicas y la aplicación de los programas de prevención, ambos son vitales para que los jóvenes no cedan en las salidas rápidas a los problemas económicos y sociales; las letras no entran en donde hay hambre y tampoco cuando no se ve la luz al final del túnel del abandono personal o la pobreza.

Juárez a la par de ser el punto neurálgico del trasiego de la droga hacia el mercado norteamericano se ha convertido en un mercado atractivo; representantes de asociaciones civiles y grupos de seguridad pública estiman que el 10 por ciento de la población juarense es adicto a alguna droga.

En este contexto son aun más preciados los esfuerzos que hacen empresas e instituciones educativas por abordar los temas de desarrollo personal, prevención de uso de drogas y alcohol, equidad de género, inclusividad, acoso sexual y laboral, valores, integración familiar, etc.

La solución es multifactorial, pero todo tiene un común denominador, la educación y no sólo la escolar, también la del seno familiar; la sociedad está enferma porque su semilla está contaminada de indolencia; lo curioso es que, aunque sabemos cuál puede ser una solución en el largo plazo muchas de las acciones siguen mimando al cortoplacismo, rating mata necesidad.

Estamos en un punto delicado de la historia de la moderna sociedad mexicana que celebrara la independencia de un país fustigado con el látigo de la violencia y con la ausencia de un pensamiento colectivo.

“El payaso no soy yo, sino esa sociedad tan monstruosamente cínica e inconscientemente ingenua que interpreta un papel de seria para disfrazar su locura”. Dalí, genial tu expresión sobre la locura social, entonces ¿un Juárez, un México cínicamente monstruosos, cínicamente ingenuos, ingenuamente cínicos o ingenuamente monstruosos? La confusión da pie a la creatividad y la contradicción es un escalón para la creación, construyamos comunidad para ser verdaderamente independientes.