Opinión

Informe de Corral y visita de AMLO

Desde hace un par de semanas, cuando se anunció que el presidente de la República visitaría el Estado el día 1 de marzo

Sixto Duarte
Analista
martes, 05 marzo 2019 | 06:00

Desde hace un par de semanas, cuando se anunció que el presidente de la República visitaría el Estado el día 1 de marzo, mucho se especuló que el gobernador Javier Corral había decidido presentar su informe el mismo día, para medir fuerzas con el Ejecutivo federal. El argumento tiene lógica, tomando en consideración los antecedentes en la actuación de confrontación que siempre busca el gobernador con el poder central. Sin embargo, en esta ocasión la realidad no fue así. Por disposición de los artículos 48 y 55 de la Constitución del Estado de Chihuahua, el gobernador debe de rendir su informe al Congreso el 1 de marzo. Aunque pensándola bien, igual y pudo haberlo presentado en otra ocasión, pues el respeto a la Constitución (tanto federal, como local) no es la especialidad de esta administración estatal. Basta recordar las maromas que llevaron a cabo para justificar una violación flagrante a la Constitución de Chihuahua como lo fue el nombramiento de Lucha Castro como consejera de la Judicatura, por razones de no cumplir con la edad requerida para el puesto.

Corral se presentó en el Congreso del Estado a presentar su informe de labores, como lo establece la Constitución. Posteriormente, como se ha hecho una (mala) costumbre de gobiernos tanto del PRI como del PAN, emitió un mensaje en el Centro de Convenciones, en donde no puede ser reconvenido, pues a diferencia del Congreso del Estado, aquí controla quién entra y quién no. Entre los invitados a dicho evento, se debe destacar la presencia de Marko Cortés, presidente nacional del PAN. Y digo que se debe destacar esta asistencia, no por Cortés, quien como opositor ha sido gris, sino por el hecho de que Corral apoyó otra corriente para la dirigencia nacional de su partido. En este caso, es evidente que, a pesar del gobierno mediocre que se ha hecho en Chihuahua, Corral sigue siendo una figura de mucho peso en el panismo nacional.

Respecto a lo que informó el gobernador, decenas de memes e imágenes cómicas inundaron las redes sociales, cuyo mensaje central era que Javier Corral no tenía nada que informar. En este sentido, sinceramente, y desprovisto de toda ironía o sarcasmo, estimo que no hay mucho que reclamarle al gobernador. En su campaña, solamente prometió perseguir a sus antecesores. De ahí que el electorado ahora no pueda reclamarle faltar a su palabra o nada más, pues nunca se comprometió a nada. Eso pasa cuando el pueblo sabio vota con el hígado, como es casi siempre. Quizá la única promesa incumplida que se le pudiera reclamar es la de universidad gratuita, pero no veo a los estudiantes haciendo esta demanda.

Al día siguiente, Andrés Manuel López Obrador visitó la entidad. Como se ha hecho costumbre en sus visitas, viene con un mensaje de unidad, de paz, de concordia entre los distintos gobiernos. Esto sucede en el plano local. Desde su conferencia mañanera, ataca y señala a distintos personajes políticos que no se allanan al presidente. Es de reconocer que Corral no es de los que se allanan al poder central. Precisamente por ello, su nuevo frente opositor (mismo que integra con Jorge Castañeda, Fernando Belaunzaran, Gustavo Madero, entre otros) fue objeto de mofa por el presidente. En público, allá en Palacio Nacional y frente a la prensa de todo el país, sólo atinó a calificarlos como “ternuritas”. Aquí, prácticamente en privado, dijo que merecían más respeto los críticos que los abyectos. Ejemplo del discurso flexible y acomodaticio del presidente.

Corral fue abucheado por los asistentes al evento presidencial. No digo que no haya razones para que la gente lo haga, sin embargo, en todos los eventos del presidente, su equipo se dedica a promover estas conductas irrespetuosas hacia los gobernadores, para que después el presidente dé un mensaje conciliador. Otro ejemplo más del doble discurso presidencial.

Debemos decir que la relación entre la Federación y Chihuahua no pasa por su mejor momento. A la controversia constitucional interpuesta por Chihuahua y varios municipios en contra de la eliminación del Fondo Minero, debemos sumar el tema de “La Coneja” y que Chihuahua no ha recibido en recursos lo que Corral esperaba de este gobierno. No sé si la visita del presidente haya servido para limar asperezas. Lo dudo. De hecho dudo que la visita vaya a traer algún efecto benéfico para la entidad. Me parece que los eventos tanto del viernes como del sábado, únicamente fueron pirotecnia política. Politiquería pura, en pocas palabras.