PUBLICIDAD

Opinión

¿Hasta cuándo presidente?

El presidente Andrés Manuel López Obrador no es culpable por los asesinatos a periodistas, pero sí es responsable

Raymundo Riva Palacio
Periodista

miércoles, 11 mayo 2022 | 06:00

PUBLICIDAD

Ciudad de México.- El presidente Andrés Manuel López Obrador no es culpable por los asesinatos a periodistas, pero sí es responsable. No es culpable porque hasta ahora, ninguno de esos crímenes pueden adjudicarse al Gobierno federal. Pero es responsable porque en medio del clima de adversidad para el trabajo periodístico que se arrastra desde mediados de los 90 lleva tres años y medio incitando el odio contra la prensa y normalizando la agresión como una forma de atajar la crítica. ¿Hasta cuándo señor presidente?

El lunes, Yesenia Mollinedo Falconi y Johana García Olvera, se convirtieron en la décima y undécima periodistas en ser asesinadas este año en México, atacadas a balazos afuera de una tienda en los límites de Coseleacaque con Minatitlán, en Veracruz, donde opera con impunidad el Cártel Jalisco Nueva Generación. ¿Por qué las mataron? Difícilmente sabremos, porque el 98% de los crímenes y ataques contra periodistas en México, quedan impunes. Lo que sí sabemos es que ante los vacíos del Estado y la entrega del territorio a los cárteles de la droga, la primera trinchera entre la legalidad y la ilegalidad son los periodistas.

PUBLICIDAD

No existe una política de Estado para salvaguardar el trabajo de los periodistas. Nosotros no pertenecemos a una clase diferente de ciudadanos, pero el papel que juegan los profesionales en la sociedad es fundamental para evitar el silencio y cimentar los valores democráticos y evitar abusos del poder. Por esto, quizás, el presidente López Obrador actúa con viscosidad ante medios y periodistas, que le ponen cara a sus intentonas de regresión democrática -la centralización del poder sin contrapesos, por ejemplo-, y levantan las alarmas ante las formas atrabiliarias e ilegales como ejerce diariamente el poder.

No fueron López Obrador ni muchos de sus cercanos y propagandistas protagonistas  de la lucha contra el autoritarismo. Algunos de sus más leales, incluso, trabajaron en las áreas de propaganda de presidentes como Carlos Salinas, o en las oficinas de espionaje de la Secretaría de Gobernación cuando el titular era Manuel Bartlett. Quienes horadaron la muralla autócrata pertenecen a una escuela de periodismo crítico, que ahora se niega, que sufrió en los 60, que comenzó a despertar en la segunda parte de los 70 y alcanzó su madurez en los 90. López Obrador es presidente, presumiblemente, por el trabajo de muchas y muchos en los medios, muchos también de los cuales ahora ataca con irresponsabilidad. Los muertos son una externalidad de su sevicia.

Treinta y cinco asesinatos de periodistas durante su sexenio son los que tiene contabilizados la oficina en México de la organización británica Artículo 19, descalificada con argumentos ramplones empapados de ignorancia de quien no sabe su compromiso y trabajo en el mundo. La cifra es notable, pues desde 2000, el total de periodistas asesinados en este país, presuntamente por su trabajo, asciende a 145. Es decir, casi el 25 por ciento de la violencia y asesinatos de periodistas durante los últimos 22 años, se han dado en el sexenio de López Obrador. A este ritmo, este año podría superar el número de periodistas asesinados durante la Presidencia de Enrique Peña Nieto (47), y el total en la de Felipe Calderón (48).

López Obrador vuela para romper los registros históricas sobre violencia. En donde ya rebasó a todos, incluidos a los políticos priistas metidos de lleno en las estructuras del crimen organizado, es en la tolerancia y normalización de su relación con los delincuentes, en particular con el Cártel de Sinaloa, que aún después de numerosas críticas por su condescendencia -¿o acaso es temor?- hacia la organización, se mantiene firme en su defensa. Pero en el caso de los periodistas, es su actitud cotidiana la que pavimenta el camino de la prensa al paredón.

Artículo 19 ha identificado que la totalidad de asesinatos de periodistas se concentra en 16 estados, de los cuales 11 son gobernados por Morena. 

Las autoridades federales y estatales, como han parloteado todo el tiempo, dicen que llegarán al fondo de las cosas, que no habrá impunidad, y que por fuera de la ley nadie. Pero sucederá lo de siempre, otro asesinato de un periodista. Ya no lo dudamos. Lo único que no sabemos es quién, cuándo y en dónde. 

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

twitter: @rivapa

 

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

close
search