OPINIÓN

Hacen yoga en el santuario de Juanga

Las imágenes hablan de entusiasmo, salud física y buen ambiente. Es el patio de la casa del “Divo de Juárez” ubicada por la calle Mejía, entre Lerdo y Ramón Corona

LA COLUMNA
de El Diario
viernes, 12 julio 2019 | 06:00

• Hacen yoga en el santuario de Juanga


• Se topa con piedra ‘mago’ del marketing


• También el PAN opacó alumbrado


• Pastor de la Yukon ahora recibe partido


Las imágenes hablan de entusiasmo, salud física y buen ambiente. Es el patio de la casa del “Divo de Juárez”, Juan Gabriel, ubicada por la calle Mejía, entre Lerdo y Ramón Corona.

Ésa fue una de las casas más queridas por el cantautor. Le llamó santuario porque ahí vivió su señora madre. Está enseguida del Semjase, la célebre escuela de música que por muchísimos años patrocinó el michoacano adoptado juarense.

Las fotos que presentamos en la versión digital de La Columna son de estos días. Corresponden a decenas de mujeres que toman clases de yoga y otros múltiples ejercicios físicos en el bonito jardín.

La casa es manejada por doña Silvia Urquidi, la exapoderada de Juan Gabriel y amiga suya hasta su muerte. Hay planes de escuela y otros proyectos de índole académico liderados por ella, auxiliada por el diputado y presidente del PRI, Omar Bazán.

Existe controversia que camina por los linderos jurídicos y justamente también políticos con Bazán apoyando a Urquidi en esa propiedad entregada a ella por Juanga pero disputada por Junior, Alberto Aguilera, el hijo mayor del cantante.

Al bando de Junior lo respalda la exduartista, ahora funcionaria municipal independiente, Laura Domínguez, que trabaja intensamente en la residencia de la calle 16 de Septiembre para convertirla en museo y en espacio peatonal una de sus calles alternas.

Polémica legal y hasta política que no pasará a mayores mientras los beneficiados sean los fanáticos por decenas de miles que siguen paso a paso esas historias y la memoria de su idolatrado genio musical.


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Durante el último mes sostuvo el gobernador Javier Corral Jurado, al menos dos encerronas extraprivadas en Palacio de Gobierno con el “consultor de marketing digital y ventas B2B”, Javier Cordero.

No han trascendido muchos detalles pero sí los necesarios para saber que el mandatario panista está buscando reforzar sus redes sociales y las plataformas digitales del Estado para mejorar su imagen.

No hay ninguna encuesta de las elaboradas y presentadas por empresas nacionales cada mes durante este año que le otorguen calificación general más allá del tres.

Intenta salir de ese hoyo. Seguramente de ahí se desprendió la estrategia de dejarse ver más durante las últimas semanas en eventos públicos desarrollados particularmente en municipios medianos y chicos.

Los resultados siguen siendo los mismos. Muy bajos, según la encuesta de junio de Arias Consultores dada a conocer la semana pasada.

Cordero podrá ser muy buen consultor –aunque no lo sabemos– pero no puede tener resultados positivos si no consigue transformar de fondo a su cliente el gobernador, que sigue igual de genioso en su conducta con los periodistas cuando le hacen preguntas incómodas y su ejercicio por todas las áreas de gobierno es evidentemente pobre.

Si no hay trabajo, no hay resultados, y por lo tanto no hay buenas calificaciones, así de simple.


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A la oposición de Morena y a la coyuntura que aprovechó el independiente Alfredo “Caballo” Lozoya en el Congreso del Estado para reventar cualquier consenso en los proyectos de alumbrado público de Juárez y Chihuahua, debe sumarse una creciente inconformidad en el PAN.

Si se buscan culpables hay que apuntar en la lista al coordinador de la escuálida mayoría albiazul, Fernando Álvarez Monje, y a los operadores azules.

Los dictámenes salieron raspados desde la Comisión de Hacienda, a cargo del también panista Jesús Valenciano, pero sacarlos fue la instrucción de Álvarez, con el supuesto de que conseguiría el consenso que le daría luz verde a los planes de Maru Campos y Armando Cabada.

El primer error fue dar por descontado que los 11 panistas ya estaban de acuerdo y acatarían la línea, sin antes ser convencidos. Fueron ninguneados.

Ahí nació y comenzó a crecer la oposición, más que en la bancada de Miguel Ángel Colunga, más que en la simulación del PES y más que en los relinchidos desde Parral que le permitieron al “Caballo” mostrarse con fuerza en el Legislativo.

Ésas fueron meras decisiones coyunturales, posteriores a los tumbos dados por el PAN ante su debilidad manifiesta.

Y no son sólo los votos de los panistas Jorge Soto, Miguel LaTorre, Georgina Bujanda y Marisela Terrazas los que estaban en riesgo. De los siete restantes de la bancada otros tres podrían votar en contra, por la misma razón, haber sido marginados de decisiones en las que debían participar.

“No hay los votos aún. Pero se aferran. Ni los del PAN se juntan siquiera. De Morena fueron todos, todos en contra. Es puro cuento de los operadores eso de que ya se tenían unos votos de Morena a favor”, es la revelación de uno de los integrantes de esa mayoría inconforme.

Otros hablan de chanchullo desde Parral, mano negra del Palacio de Gobierno, falta de voluntad y de oficio político. 

Pero subyace esa oposición interna en la bancada de mayoría no decisiva. Tanto así que de haberse subido los dictámenes y en votación por cédula, la derrota habría sido mayor al ridículo del sube y baja al que ha jugado Álvarez Monje.


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Los diputados juarenses Misael Máynez Cano y Marisela Sáenz Moriel están en plena batalla por la dirigencia estatal de los escombros que quedaron del Partido Encuentro Social.

Resulta que cuando las autoridades electorales estatales le prestaron oxígeno al desaparecido partido nacional, el diputado-pastor agandalló la dirigencia con un nombramiento inválido que le extendió Edilberto Royval, dirigente sin partido que dirigir y beneficiario de las componendas de Máynez en el Congreso del Estado. 

El aval de Palacio de Gobierno para que subsistiera el PES le alcanzó al legislador para hacerse de una dirigencia que no existe, pues acaba de salir la convocatoria formal para elegir dirigente, por parte del comité transitorio e interino formado para tal fin.

Aun así Máynez ya se presume como dirigente porque un comité extinguido en el momento en que fue liquidado el PES a nivel nacional lo designó en una junta de apenas 20 personas.

Por ello Sáenz buscará echar a patadas al legislador “usurpador”, en una asamblea formal que ya fue convocada y que cumple con las formalidades legales para ser tomada como válida.

La cita para el round final es este sábado a las 11 de la mañana en La Calesa de la capital, el “austero” lugar que fue seleccionado para realizar el cónclave de delegados del PES.

Antes recibió Máynez aquella flamante Yukon Denali por su voto para reestructura de la deuda corralista; ahora le obsequiaron la presidencia del partido “cristiano”... por lo pronto. ¡Bendito Dios!