Opinión

Gobiernos, Centro de Convenciones y Comunidad

Una ciudad con el crecimiento vertiginoso como el que ha experimentado Ciudad Juárez plantea a cualquier gobierno local, serios retos de todo tipo

Sergio Pacheco González
Analista

martes, 20 abril 2021 | 06:00

Una ciudad con el crecimiento vertiginoso como el que ha experimentado Ciudad Juárez plantea a cualquier gobierno local, serios retos de todo tipo. Por si fuera poco, la presión que las demandas diversas le genera no puede ser resuelta únicamente con recursos propios, sobre todo si lo que éstos representan es mermado por las normas fiscales vigentes. Esta condición coloca a quienes gobiernan, en una situación de dependencia con relación a los gobiernos estatal y federal. Si bien ésta no es arbitraria, las decisiones que se toman a esos niveles parecen serlo de manera recurrente.

Las evidencias se encuentran distribuidas por toda la geografía de la ciudad y cuentan, además, con una historia que, en algunos casos, parte de décadas atrás.

Todas ellas implican recursos públicos y por ello, recursos que debieran ser utilizados en beneficio de quienes lo generan. Y con relación a esta afirmación, los acuerdos pueden no ser fáciles de alcanzar y por ello, el uso de esos recursos suele ser motivo de conflicto.

Cuando, al mismo tiempo, se imponen intereses particulares sin reparar en la normatividad que previene evitar usos diversos al beneficio colectivo, no sólo se afecta al patrimonio público, se posibilita la alteración de la seguridad y la paz social, enviando un mensaje que mina la posibilidad de concitar la solidaridad social.  

Así, en lugar de construir ciudadanía, se demuestra por la vía de los hechos, que existen ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda categoría. Clasificación que, por cierto, no es precisa, si se consideran los diversos estratos sociales y en función de ellos, el tipo, modo y calidad de oportunidades a las que se tiene acceso.

Un ejemplo lo constituye, el tantas veces pospuesto, Centro de Exposiciones y Convenciones de Ciudad Juárez “Paso del Norte”, cuyo origen se encuentra en el Decreto 1080/2010, del que, el Artículo Primero señala lo siguiente.

“Se autoriza al Ejecutivo del Estado, por conducto de la Secretaría de Finanzas y Administración, para que junto con el H. Ayuntamiento de Juárez y diversos organismos privados, celebre contrato de Fideicomiso con la institución fiduciaria que ofrezca las mejores condiciones para el cumplimiento de los fines a que este Decreto se refiere.”

Como indica el decreto, el Comité Técnico vigilará que la personal moral a cargo del Centro tenga como objeto social, se presume sin fines de lucro, “la construcción, edificación y equipamiento del mismo, su administración y operación.”

Establece también, el deber de promover “la participación de la comunidad y de los sectores público y privado, para que mediante su solidaridad activa se interesen en la conservación, mantenimiento y, en su caso, las mejoras que pudieran realizarse al inmueble que albergará el CENTRO DE EXPOSICIONES Y CONVENCIONES DE CIUDAD JUÁREZ “PASO DEL NORTE”.

Hasta ahora, la participación de los gobiernos está presente, como la que corresponde al sector privado, particularmente el que se encuentra representado en las diversas asociaciones y cámaras industriales y de servicios. Estos actores, en conjunto, son, junto con el Fideicomiso Paso del Norte, Plan Estratégico de Juárez y Desarrollo Económico de Cd. Juárez, los fideicomitentes que se enlistan en el decreto. Es decir, quienes aportan los recursos que serían administrados por el fideicomisario, es decir, “La persona moral sin fines lucrativos que a la vez constituyan con posterioridad quienes aparecen como FIDEICOMITENTES y que se designará de acuerdo a las instrucciones del Comité Técnico”.

Es de resaltar el hecho de que, salvo la mención que se hace en el objeto social, la comunidad no vuelve a ser mencionada en el decreto, por lo que es pertinente preguntar, ¿quién (es) representa (n) a la comunidad? ¿Cómo es que ésta ha participado activamente? ¿Cuáles son los beneficios que esta magna obra prevé para la comunidad juarense?

Las dudas y cuestionamientos volvieron a la escena pública al conocerse la decisión del ayuntamiento juarense de ceder en comodato, el 8 de abril del año en curso, 71 mil 848 metros cuadrados de superficie en el área del Chamizal, conocida como Los Hoyos, primera ubicación seleccionada y negada 14 años atrás. 

Un punto de acuerdo, incorporado a este contrato de comodato, indica que el Municipio puede hacer uso de las instalaciones, cuando éstas no estén en uso o previamente agendadas. Al respecto, basta con observar el uso que se le ha dado a la Plaza de la Mexicanidad para avizorar su futuro: una plaza pública que, en los hechos, se ha privatizado.