Opinión

¿Fin al desabasto?

Es falso que hay desabasto; el presidente López Obrador lo ha dicho una y otra vez

Sergio Sarmiento

miércoles, 26 febrero 2020 | 06:00

Ciudad de México.- Es falso que hay desabasto; el presidente López Obrador lo ha dicho una y otra vez. Esto no significa, afortunadamente, que no esté tomando medidas para resolver el inexistente problema.  

El gobierno ha anunciado que “este miércoles 26 de febrero se completará la entrega de casi 40 mil medicamentos oncológicos. Al momento se han distribuido 32 mil 730 piezas y este miércoles 26 de febrero concluirá el abasto de otros seis mil 869 fármacos. Seis mil 869 piezas adicionales serán entregadas antes de la primera quincena de marzo”.  

“Para asegurar el abasto de medicamentos oncológicos, se han llevado a cabo adquisiciones consolidadas internacionales en Francia, Argentina, Estados Unidos, Alemania, Brasil y España, que incluyen pruebas de verificación, a través de las cuales la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) garantiza la calidad y efectividad de los medicamentos”.  Es bueno saber que el gobierno está actuando. La falta de medicamentos ha afectado desde hace mucho a los hospitales públicos, pero se ha agravado de manera muy importante en los últimos meses. Este lunes una pareja de la tercera edad acudió a su clínica del IMSS donde se les dijo que siete de los medicamentos que toman habitualmente no están disponibles.  

El subsecretario Hugo López-Gatell, quien se ha convertido en el policía del sector salud de este gobierno, afirmó en la mañanera de ayer que las importaciones del gobierno son consecuencia del “incumplimiento de empresas privadas”. Él mismo señaló días antes: “Los intermediarios perturban las relaciones sociales entre proveedores privados y entre el sector público”. Añadió para explicar el desabasto que nunca existió: “No hubo recortes. No es falta de presupuesto, ni indisposición del gobierno de que tengan los insumos”. Ayer, sin embargo, hubo una nueva protesta a las puertas de Palacio Nacional por grupos que se quejan del desabasto de medicamentos para el cáncer.  

No es difícil entender lo que ha sucedido. El presidente López Obrador tenía una objeción ideológica a la forma en que se compraban y distribuían los medicamentos. “Aquí había un monopolio -afirmó ayer-. Estamos hablando de un negocio de miles de millones de pesos y hemos enfrentado resistencias, pero va el plan”.  

El plan ha implicado detener la producción en México del metotrexato, que se usa para el cáncer infantil, porque la empresa que lo producía, Pisa, es dueña de Dimesa, una de las tres grandes distribuidoras con las que el presidente ha rechazado trabajar. Seguía con la importación de medicamentos, incluyendo el metotrexato.  

Independientemente de las motivaciones, es muy claro que el gobierno ha actuado con impericia. No entendió nunca el papel de las distribuidoras ni los procesos de compras. Descartó un sistema que quizá tenía problemas, pero funcionaba, por otro que hasta la fecha no opera.  

Para los pacientes que sufren el desabasto es positivo que el gobierno esté importando para resolver el problema. Será un golpe para la industria nacional y para quienes trabajan para ella, pero por lo menos habrá medicinas. ¿Por cuánto tiempo? Nada más de metotrexato, el sector público consume alrededor de 16 mil piezas al mes. Si se suman los demás medicamentos en la lista de importaciones del gobierno, son de 40 o 45 mil piezas mensuales. Las 46 mil que se están importando hasta marzo no durarán mucho. Y como los precios son bastante similares en todo el mundo, tampoco hay que esperar un gran ahorro.  

 

Pandemia

Sigue el desplome de las bolsas de todo el mundo. Cada vez es más claro que el nuevo coronavirus, covid-19, está generando una pandemia. Esto puede provocar un desplome de la economía mundial.  

Twitter: @SergioSarmiento