¿Estudias o vas a la escuela?

Se denomina como el proceso de alejamiento sucesivo escolar, que termina con el abandono total de los estudios

Víctor Guzmán
Académico
miércoles, 10 abril 2019 | 06:00

Se denomina como el proceso de alejamiento sucesivo escolar, que termina con el abandono total de los estudios, además de considerarse un generador de pobreza. La deserción escolar, un problema que sigue siendo el talón de Aquiles a nivel nacional. 

Los estudios de la población promedio de todo el país, es haber cursado nueve grados, de primero a segundo de secundaria, tomando en cuenta el kínder, según el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Se ha considerado que la falta de preparación escolar de una nación es factor determinante para que afecte los procesos sociales, económicos y políticos en el desarrollo del mismo. La carencia de educación impide que las personas tengan una mejor posibilidad de vida, al no tener las capacidades escolares para poseer un trabajo bien pagado y una estabilidad económica. Todo ello conlleva a continuar con el nivel de pobreza. 

La deserción se presenta en todos los niveles escolares, y las causas son diversas para el abandono escolar, como los problemas financieros o de índole familiar y personal, conductas conflictivas, aunado al ausentismo. Interviene también el clima escolar y la falta de adaptación a normas reguladas de convivencia.

En las causas más comunes en mayores de edad, son la necesidad de insertarse en el mercado laboral, ser parte del sostén en el hogar, el embarazo o la unión conyugal. Todo lo anterior como señales claves en el abandono del estudio.

En el ámbito universitario existen aspectos que intervienen para dejar inconclusa la carrera, como lo son la falta de convencimiento de la carrera elegida, considerando que no era lo que esperaba, o el elegir una carrera estimada como generadora mayores recursos. Son aspectos que conllevan a la deserción temporal o definitiva. Y peor aún, que existan casos de elección de una carrera por imposición de los padres. Cuestión que debe ser cosa del pasado.

Para frenar la deserción, los profesores juegan un papel importante, siendo parte indispensable para estimular el desempeño de los estudiantes, fomentando el interés por el desarrollo profesional. Alentándolos a concluir de manera satisfactoria sus estudios. Como ejemplo a seguir, los docentes deben impartir su materia de manera innovadora y sobre todo contextualizando los temas con la realidad actual. Utilización de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, ya que es el conducto que actualmente los alumnos dominan y atienden.

Otro aspecto necesario, es tener instituciones educativas cerca de los lugares donde habitan los estudiantes, evitando riesgos de inseguridad, además del ahorro de tiempo y costo de traslado. Importante que los estudiantes se sientan identificados con las escuelas, que participen en las actividades deportivas y culturales, además de las cívicas.   

Los estudiantes más conflictivos y con bajo promedio, son los que necesitan mayor atención y requieren de los servicios docente, psicológico y de orientación. Con la conducta están gritando la necesidad de apoyo; el sacarlos de clase o castigarlos no ayuda a que mejoren sus calificaciones y proceder. Se necesita atenderlos e integrarlos. De lo contrario lo más sencillo es expulsarlos, y generar un problema más a la población.  

La educación de una nación es preponderante para su desarrollo económico, político y social, no se deben escatimar esfuerzos para este rubro. Estamos viviendo las consecuencias por no atender este tema. No deseamos que la ineducación permee y se sigan cometiendo los mismos errores del pasado por la ignorancia generalizada.