Opinión

Estrategias fallidas

Durante los primeros tiempos de nuestra civilización era común entre los filósofos analizar las características y condiciones que debían reunir las personas que aspiraban a ser gobernantes

Alejandro Núñez
Catedrático

sábado, 10 julio 2021 | 06:00

Durante los primeros tiempos de nuestra civilización era común entre los filósofos analizar las características y condiciones que debían reunir las personas que aspiraban a ser gobernantes. Cabe recordar a Cicerón o a Platón, cuando analizaban la preparación de los dirigentes de la República.

Aristóteles, Montesquieu y Rousseau, coincidían en que una democracia debería servir también para seleccionar a los mejores, a los más virtuosos y sabios para velar por los intereses colectivos. ¿Actualmente tenemos a los mejores como gobernantes?

Nuestros gobernantes empezando por el presidente de la República y terminando con el alcalde de la ciudad, nos han demostrado que varias de sus estrategias han fracasado en diversas áreas fundamentales para el desarrollo social, economía, seguridad y salud.

El responsable del Gobierno federal, el presidente López Obrador, tal parece que como se ha mencionado en días pasados “vive en una burbuja” que se llama Palacio Nacional, ya que para él todo el país se encuentra en paz y estabilidad social. “El problema de alguien que miente todos los días es que quizá ya se creyó sus propias mentiras”.

De acuerdo con las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, a nivel nacional se ha tenido un incremento en los siguientes delitos: homicidio 27.4 por ciento; secuestro 0.6 por ciento; extorsión 6.7 por ciento; robo de auto con violencia 31.4 por ciento.

¡Nos encontramos ante un Estado fallido de acuerdo con el propio informe del Gabinete de Seguridad federal!

La estrategia de seguridad del presidente López Obrador desde el inicio de su administración fue “abrazos, no balazos”, pero ¿de esa manera es como reaccionan los delincuentes para con los ciudadanos? La respuesta la conocemos todos. Los mexicanos necesitamos sentirnos respaldados y protegidos por nuestras autoridades, no sólo se requiere de discursos y promesas sin sentido, si no de acciones tangibles.

Con respecto a la pandemia, el Ejecutivo federal en ningún momento dio el ejemplo de seguir las recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como las emitidas por la Secretaría de Salud federal.

En el estado de Chihuahua, el gobernador Javier Corral al asumir su compromiso como jefe del Poder Ejecutivo, habló de corregir el modelo de Policía, de generar una especialización y capacitación para las fuerzas de seguridad, así como privilegiar la coordinación de los tres niveles de Gobierno “para colocar a Chihuahua en los estándares que no se han logrado alcanzar en muchos años”.

A días de finalizar su administración, la incidencia delictiva estatal mantiene al estado como uno de los más violentos del país y con mayor presencia del crimen organizado.

De acuerdo con las estadísticas de la Fiscalía General del Estado en el 2016 la cifra de asesinatos se situaba en 2,012 casos; en el año 2021, la cifra se sitúa en 10,042 casos, lo cual indica un incremento considerable y la sensación de inseguridad la podemos percibir todos lo ciudadanos.

Lamentablemente, de dicha cantidad antes mencionada el 70 por ciento corresponde a Ciudad Juárez, lo cual da muestra que también ha existido una irresponsabilidad por parte del aún alcalde Armando Cabada.

Las estrategias que han tomado hasta el día de hoy nuestros gobernantes han sido fallidas, debido a que no se responsabilizan de lo que les corresponde; el presidente López parece que aún no comprende que ya no se encuentra en campaña; el gobernador Corral centró todas sus energías en la persecución de la gobernadora electa; y el alcalde se dedicó 3 años a posicionarse y asegurar su futuro en Morena ¿Y los ciudadanos? Seguimos con los mismos problemas de inseguridad, economía y salud. 

Notas de Interés

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