OPINIÓN

Entre carreras y golf hizo un hallazgo insólito

No debe sorprender que sólo por obra de milagro el gobernador del estado haya finalmente descubierto que la zona Centro deba ser prioritaria en materia de seguridad pública

LA COLUMNA
de El Diario
martes, 05 noviembre 2019 | 06:00

• Entre carreras y golf hizo un hallazgo insólito


• La vergüenza de un Cristóbal Colón en Palacio


• Guardia Nacional de ayudante de la Border Patrol 


• Quieren entregar Salud con todo y su enorme deuda


No debe sorprender que sólo por obra de milagro el gobernador del estado haya finalmente descubierto que la zona Centro de Ciudad Juárez debe ser prioritaria en materia de seguridad pública.

La semana pasada anunció Javier Corral a los miembros del Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad Juárez que pronto iniciaría una nueva estrategia contra la inseguridad en esta frontera. Octubre terminó con 118 ejecutados.

Ayer en un canal de televisión presentó a la zona Centro como el hilo negro descubierto por sus sabuesos asesores en materia de seguridad. Anunció que por ahí irán ahora sus operativos.

Tras concluir su primer relax dominical, el gobernador sostuvo una breve reunión privada con sus “mandos de seguridad” y con el alcalde Armando Cabada. Les informó de la descubierta agua hervida y anunció que pronto daría a conocer la estrategia respectiva.

Después de ese breve encuentro de “seguridad” se olvidó por completo del tema, como lo ha hecho durante los tres años que lleva al frente del Gobierno estatal y, se dispuso a preparar palos, gorrita nice, los tenis y las gafas especiales para el sol del green del Club Campestre de esta frontera. Ahí pasó la tarde completita jugando golf.

El mandatario estatal se hizo acompañar del independiente alcalde Armando Cabada Alvídrez y todos sus hermanos. Ahí los tuvo jugando un match entre todos durante varias horas. Acordaron reventar “la exclusiva” de la seguridad en el Centro para ayer en la mañana.

Esa caricatura de Corral haciendo el anuncio “espectacular” nos recuerda a la caricatura de los agentes de la Policía Estatal (Cipol) de Reyes Baeza cuando “tomaron” y pretendieron apaciguar el Centro de Juárez en motos y vehículos diversos 4x4. Todo un ridículo para las instituciones. Salieron literalmente huyendo de la ciudad.

Del 2004 al 2010 sufrieron Juárez y Chihuahua su más cruenta etapa de violencia en décadas. Disminuyó considerablemente del 2011 al 2016. De Corral hacia acá regresó casi igual la inseguridad.

Entre carreras y golf Corral ha hecho el mismo descubrimiento de otros gobiernos, con la diferencia que ahora las ejecuciones y violencia en general están desplazadas hacia muchos otros puntos de la ciudad, particularmente de la periferia.

Cándido como es para lo que le conviene, es evidente que el gobernador está siendo saboteado por los mismos u otros asesores en materia de seguridad pública.


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Quien desee conocer al menos en fotos al coordinador de Atención y Servicios a la Ciudadanía del Gobierno del Estado, José Pablo Mendoza, puede hacerlo en las imágenes correspondientes que presentamos en esta edición de La Columna, en su versión digital.

Ayer el Gobierno del Estado giró un boletín informativo y sus fotos adjuntas. Dan a conocer que el funcionario estatal acudió a “Río Tuáripa para dar atención a comunidad y escuelas”.

Mueve a la risa y a la indignación parte de la descripción del comunicado: “Para llegar a la comunidad Río Tuáripa se debe realizar un recorrido de más de ocho horas y media desde Guadalupe Calvo, cabecera municipal a la que se llega desde Chihuahua capital, luego de ocho horas... Desde la cabecera municipal se viaja por más de tres horas en carretera rumbo a Baborigame, luego otras tres horas por terracería con rumbo a Güérachi, para después bajar la barranca rumbo a Barbechitos durante dos horas y media en mula, hasta arribar a este sitio (la subida se lleva hasta tres horas en mula)”.

¡Qué barbaridad! Qué aventura para un boy scout citadino como es José Pablo Mendoza... ¡Había que dejar la extraordinaria acción de gobierno para la posteridad en un moderno pergamino que ahora se llama digital!

Del tamaño del superlativismo –y hasta mentiras– utilizado es el mea culpa de Mendoza y debiera serlo del grueso de los funcionarios del Estado y su patrón Corral.

Igual que el gobernador anda apenas descubriendo que el Centro de Ciudad Juárez requiere atención especializada en materia de seguridad, tres años después el jefe de Atención Ciudadana de todo el Gobierno estatal sabe apenas ahora que en el extremo sur del estado hay una ranchería llamada Tuáripa...

Y así como esa comunidad en el municipio de Guadalupe y Calvo, hay miles de comunidades por los 67 municipios de la entidad y colonias periféricas en condiciones de pobreza extrema... Acá en Juárez Riberas del Bravo, o Anapra, o rumbo al Valle...

Lástima que el Cristóbal Colón del nuevo amanecer no tenga más tiempo para mayores hallazgos, pues en realidad su trabajo en estos tres años no ha sido el de atención ciudadana, sino en la atención de asuntos particulares del gobernador como ha sido ya por décadas... Es el de los recibos, la planchaduría, los terrenos ajenos...


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El inspector de la Guardia Nacional en Chihuahua, Agustín Reyna Mendoza, todavía no se instala en la entidad, razón que podría explicar la falta de organización y presencia de esta nueva corporación que está entre el Ejército y la Policía Federal.

El federal a cargo de la GN fue designado a finales del mes de octubre junto con los demás coordinadores estatales del país.

Pero aún sigue siendo un misterio dónde se encuentra y dónde despacha, incluso para los mandos militares que han debido suplir las deficiencias con las que fue creada la Guardia en esta administración.

A las demás corporaciones de seguridad, incluidas las federales como la Defensa Nacional, la Guardia ha incumplido con las metas impuestas.

Para empezar no se sabe cuántos elementos hay en la entidad, pues los números reales nadie los maneja. Más allá de las versiones y los anuncios gubernamentales, no se conocen datos precisos. 

Todos saben que la promesa fueron unos mil 800 elementos, insuficientes para cubrir la extensa geografía de la entidad, pero no hay certeza del despliegue total.

¿Resultados? Menos, sus informes nadie los conoce y no tanto por la secrecía o reserva con que deben guardarse, sino porque seguramente ni siquiera existen.

Como botón de muestra está el despliegue en esta frontera. Se habla de que están destinados 160 elementos para Juárez, de los cuales 100 tienen instrucciones de vigilar los límites fronterizos, es decir que están en funciones de ayudantes de la Border Patrol del país vecino. Los demás se supone que patrullan la ciudad.

Mientras no se ponga orden en algo tan básico seguirán los palos de ciego de la Guardia y de las demás corporaciones locales que están esperanzadas en la intervención federal.


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Salieron vivillos el gobernador Javier Corral y el secretario de Salud, Jesús Enrique Grajeda. Se han negado a entregar el Sistema Estatal de Salud a la Federación.

El argumento es que las condiciones en que plantea la federalización son desventajosas para el estado, cuando la verdad es que el gasto federal es mucho mayor al estatal.

Pero la realidad es que la Federación asumiría el control del sistema estatal si el Gobierno del Estado entrega por completo su operación e infraestructura actual, sin condiciones, lo que se niegan a aceptar Grajeda y Corral. 

Parece que prefieren tener un miserable sistema sin medicinas, sin médicos, sin personal suficiente, sin servicios, que pasar la responsabilidad a la Federación, que ha ofrecido a varias entidades firmar convenios para tomar la papa caliente.

Lo que pasa es que el gobernador y el secretario quieren que la Federación asuma el sistema de Salud con todo y su enorme deuda que enfrenta, la cual se maneja con una opacidad terrible que hace imposible cuantificar de qué tamaño es.

Reconocer la deuda como parte del sistema de Salud le implicaría al Gobierno de la República un mayor costo al esperado que habrá de tener la liquidación del Seguro Popular y la creación de otro organismo.

También le implicaría resolver la mala administración y gran corrupción de la dependencia estatal, que han prevalecido pese al cambio de partido en el gobierno.

Quienes van a seguir pagando las deficiencias van a ser los usuarios del destartalado sistema de salud pública de la entidad.